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Averroes, Spinoza y la silla de la bondad.

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Carta a la atención de la bondadosa silla:

Discúlpeme silla bondadosa donde las haya. Solo soy un estudiante de filosofía - y en realidad me refiero en el estudiar a que soy joven teniendo en cuenta que usted se encuentra en madurez - la cosa de mi curiosidad surge de haber tenido oportunidad de conocer a filósofos y gobernantes que se han sentado en usted, algunos leídos por mí en sobre mesa.

Carta a la bondadosa silla.

Y me surgen dudas; Así creo que el mismo Hegel – que se sentó - recrimina el no hablar desde la unidad misma a Spinoza y el hacerlo siempre desde la negación, en la Enciclopedia: «Era Spinoza, por su nacimiento, judío, y es en general la intuición oriental, según la cual todo ser finito no es sino un ser mutable y pasajero, la que ha hallado en su filosofía su expresión racional». Sabiendo que Spinoza trabajaba con traducciones de Aristóteles y que en el S.XVI las traducciones que circulaban por centro Europa, eran así mismo traducciones de los comentarios averroístas a la traducción original de Al-Farabi, y en todo este jaleo hizo Spinoza sistema, bastante claro está que Hegel se refiere al Averroísmo con esa "intuición oriental", así que seguramente tuviese una opinión sobre Averroes – uno que nunca se sentó, y seguramente muy contaminada por lo que le habrán dicho los que se sentaron.

Así las cosas señora mía, debo decirle que me acongoja usted, madre narradora en silencio de los más limpios traseros, reina inmutable que es capaz de intuír como un libro abierto y llamarme a la curiosidad, me invita con cuidado a razonar las dos mil trenzas de anea que contiene como siguiendo las aventuras que sugiera el más sensato narrador. Sobre todo le doy las gracias por la bondad hayada en sí, si, por existir.

Como le decía, este otro señor que era Averroes destacaba entre los judíos sefardies en el S.XVII por su heterodoxia, algunos de estos eran así noistas y decían que el alma no existe sin el cuerpo, tratado que trata de demostrar Spinoza en la quinta parte de Ética. Me imagino a Spinoza con muchas y diferentes traducciones de los comentarios de Averroes a Aristóteles la mayoría vagas e imprecisas, intentando juntárlas y hacer lo mismo que su homólogo, pero ordenándolas de tal forma que no se vuelvan a desperdigar pasados quinientos años.

Por esto y otras cosas más separar a Averroes de Aristóteles como hizo Spinoza era verdadero menester para mí – oh! este trabajo mio aún no ha dado a luz, pues si para el griego la lógica es separar el término medio de los dos extremos de un juicio, dentro del comentario ese término medio va haciéndose pasar - de nuevo - “dentro de sí” - del ser andalusie de Averroes - volviéndose una contrariedad medible, lo que hace Averroes con Aristóteles – muy a su pesar sin querer – es mostrar la graduación de las afecciones, y de esta forma las hace posibles para diferenciarlas, comparándolas por sus diferencias. Hay dos que se dieron cuenta sin saber muy bien qué era eso; Nietzsche y Kierkegard, y hay uno que estaba obsesionado con estas comparaciones: Deleuze. El último lo maneja con asombro, pero tan tonto cuando quiere hacer crítica solo con eso, y más aún, en la fabulación de un sistema / anti-sistema que encuadra en la segunda parte de Mil mesetas – ademas parece que necesita la ayuda de Guattari para ocultarse. Desde luego no sería muy ducho en las mates, que le vamos a hacer.

La Historía de Al-Andalus, bien lo sabes, tuvo a Abderraman III sentado cuando era llamado Califato, amigo de Borrell II conde de Barcelona, del que este pagaba a razón de vasallaje, y esto querida silla, ¿a razón de entrar en el comercio árabe a través del puerto de Barcelona?, ¿no fue por el amor de los hombres al islam como crecieron las burguesías en la península de Córdoba a Barcelona?, fueron los embéres sucediéndose y lo que al califato le parecía mejor conservar y cesar en el ataque, entre Barcelona, Castilla y Asturias se fortalecen las relaciones comerciales al tiempo que la ruina llega a Al-Ándalus (el fracaso económico consistía en la abundancia de muladíes, que ya no pagaban el tributo anual de los que no profesaban el islam) sublebandose muladíes y mozarabes contra la pobreza, y alzándose en los numerosos montes que pueblan la península toda ella. La guerra civil termina en el año 1110 con la secesión del reino de Málaga y poco después acaban por formarse treinta y nueve más, el más poderoso llegó a ser el reino de Jaén, el más rico y prospero para la agricultura, el más amplio y extenso, y cruel y despiadado con sus súbditos como el que más, tanto fue esto así – corríjame en la contestación silla mía – que decaídos por el hambre de cuatro meses en el asedio iban rindiéndose soldados del rey Muhamed I, abandonándolo y sitiando la ciudad junto al rey cristiano, esto debió de asustar mucho a Averroes, pues sucedió en el año 1245 cuando tenía diecinueve años.

Siguiendo a partir de aquí la historia del Cordobés - Dominique Urvoy es quien es más verosímil, en el año 1178 cristiano se vuelven a juntar en Marraquetch: Abentofail, el sultán Yusuf y Averroes. El primero esta escribiendo o apunto de terminar “El filósofo autodidacto”, con un toque místico último que a Averroes tiene que sacar de quicio, pues al año siguiente escribe “Refutación de la refutación de los filósofos a Al-Gazali” y “Demostración de los métodos de la prueba”. Oh!, todo el tinglado ve la luz cordobesa, pero aquí no hubo persecución – solo era conocido en los círculos de estos aristócratas que jugaban a la democracia, posteriormente dio varias charlas de ánimo a la población sobre la guerra que libraban contra los cristianos – después del destrozo de Medina Azhara – y surgieron unas ideas que se han ido a llamar “la yihad”, estas ideas no tienen nada que ver con como las pintan, sino que son un intento de mostrar a musulmanes y cristianos qué civilización iba en camino de la verdad, por último, en sus últimos años da clases a particulares – seguramente jóvenes – resumiendo los comentarios de Aristóteles, también da algunas charlas en la mezquita de Córdoba y es aquí cuando se gana la enemistad del pueblo Cordobés, tachándolo de Judío y llegando al insulto de viva voz. En el año 1195 es desterrado a Lucena.

Creo que usted ya sabría toda esta historia, si la muestro es para dejar constancia de la ignorancia de Averroes, realmente pensaba que “El pensamiento tiene alas y no hay muro que pueda detener su avance”, y esto le resultaba tan natural, que podría afirmar que ganarían la guerra al ponerse a pensar los hombres de a pie, ¿no pudo intuir que el hombre de a pie no apoyaría su pensar?, más aún por que en la ciudad había trece filósofos con más discípulos que él.

Sobre la cuestión de la España de hoy, ¿el resultado de un averroísmo sin cuajar en las tierras que lo vio nacer se puede traducir en una sopa de anarquismo analfabeto?, no se. Desde luego lo que quería preguntarle es, ¿qué forma de sentar tiene la buena silla que la traza?, ¿qué autoridad trae a nosotros la bondadosa influencia suya?, ¿ha olvidado usted algo de lo que le traigo?.

Al fin le mando mi decir, que es este: En una buena silla sucede que la juzgamos por su bondad con nosotros, así es buena pues se ajusta a nuestro concepto de silla pero lo debe hacer de una forma que me haga bien, digamos si soy pequeño y con grandes brazos: la silla me hace bien por que no es muy alta y presenta apoyabrazos, si soy alto y robusto necesito otra silla para decir de ella que es buena, es decir, mi concepto de silla se ajusta ontológicamente al lenguaje, por lo que parece no hay ontología mejor que otra. Me despido señora, la más querida y bondadosa hayada silla de cuantas se conocen y conceptúan, sin poder mostrarle mi admiración completa, sepa señora que esta solo se la tengo a Don Quijote.

Un fuerte abrazo, Esteban Higueras Galán.

Bibliografía.

¡Santiago y cierra, España!: El nacimiento de una nación por José Javier Esparza
Inabarcable Averroes por Dominique Urvoy
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