7 de noviembre de 2016



Nota breve sobre «Filosofía Cristiana»

Publicado por: samir alarbid / @samiralarbid
 Existen varias opiniones sobre si los pensadores medievales hicieron, o no, filosofía. Es un debate que, a mi parecer, es muy subjetivo, digo, porque va a depender de la perspectiva con la que se analice y, también, del enfoque hermenéutico. Intentaré hacer algunas referencias a tales planteamientos desde lo que hasta hoy se ha hablado en relación a esta discrepancia.

Quizás uno de los más destacados en esta temática es el francés Étienne Gilson, filósofo e historiador de la filosofía, tiene una obra muy amplia sobre lo que en los últimos años se viene denominando con la expresión «filosofía cristiana» o «filosofía medieval» en la que desarrolla una amplia explicación sobre este asunto, E. Gilson es una de las figuras más importantes del tomismo en el siglo XX, junto a Frederick Copleston. Debo decirlo, comulgo con algunas de sus posturas. Tiene varias obras entre las cuáles merece la pena mencionar ‘El Espíritu de la Filosofía Medievalֹ’ [L’esprit de la philosophie médiévale]. Atención, no es la única, se han editado otros textos de su autoría como ‘La Filosofía en la Edad Media’ [Philosophie au Moyen Age], ‘Elementos de Filosofía Cristiana’, publicada en inglés [Elements of Christian Philosophy] y otra gran variedad de ensayos y artículos sobre Santo Tomás de Aquino.

 En esos textos, Étienne Gilson esgrime que la expresión ‘filosofía cristiana’ debe entenderse como el conjunto de doctrinas creadas por los pensadores medievales con la finalidad de construir una teoría lo suficientemente consistente que conjugue la fe cristiana y la ‘verdad filosófica’. Aunque la expresión ‘filosofía cristiana’ no es propiamente de Santo Tomás, sino del  papa  León  XIII que, en el año 1879, en  la  encíclica  Aetemi  Patris,  designó  el pensamiento del  Doctor  Angélico, como la doctrina universal  de  la  iglesia católica.

 Los estudiosos del pensamiento medieval alegan que fue él, Tomás de Aquino, quién con sus sumas y numerosas cuestiones disputadas, diseña el método para alcanzar esa unión, casi antagónica, de la fe y la razón. Todo el pensamiento medieval parte de un presupuesto que se conoce con la famosa expresión latina «credo ut intelligam» [creo para entender], es ese el punto de partida de la «filosofía» de Santo Tomás y, en ese sentido, se podría decir que había llegado a dónde quería llegar en términos del conocimiento. Si bien, realizó un gran esfuerzo en crear el camino ‘razonable’ para llegar al ‘saber teológico’, actitud que, a mi juicio, no va contra el propósito de la reflexión filosófica. Ese intento de separar en los medievales, la investigación filosófica y mantenerlos al margen, guiados sólo por la luz de la fe, es casi imposible, inclusive, se torna contradictorio

 No se deben desestimar los esfuerzos de los pensadores medievales quienes promovieron, en gran medida, a la difusión de las obras más importantes de la antigüedad griega, sobre todo, referente a Aristóteles, Platón, etcétera. Si la expresión ‘filosofía cristiana’ tiene sentido o si significa o no, apropiadamente, entonces, hablemos de ‘pensamiento cristiano medieval’. Personajes como Santo Agustín, Justino, Taciano, Orígenes, Gregorio de Nisa entre otros, eran filósofos que encontraron en la ‘sagrada’ escritura, una posible solución a los problemas claves de filosofía como: el fin de vida, la felicidad, la ética, la cosmología y el conocimiento. Recordemos que la mayoría pensadores medievales, no nacieron cristianos, sino que se hicieron cristianos. 




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