25 de octubre de 2016



Sociedad de conocimiento que no entiende sus conceptos.

Publicado por: Esteban Higueras Galán / @HGEsteban
Dos objetos engañados.

Una sociedad degenerada que no entiende sus conceptos.

Las ideas originales de Marx dentro del sistema filosófico Hegeliano han sufrido a lo largo de los años una degeneración paulatina, desde un Marx que no se opone a la propiedad privada, sino que defiende la privacidad y libertad del individuo, por ejemplo, cuando Marx dice que "el capital no es el producto del trabajo, sino que les parece a los hombres el presupuesto natural o divino", en realidad esta diciendo que no solo necesitan los hombres la recompensa del esfuerzo de su trabajo, sino que también necesitan deshacerse de los privilegios del capital, aburrirse de poseer una cosa imposeíble. Poder reconocer la imposibilidad del capital por si mismos. En este punto dice lo que ya dijeron filósofos anteriores como Averroes - que predijo una "privacidad futura compartida" en el siglo 12 - y a Spinoza - después de aburrirse de las operaciones de bolsa y los negocios transoceanicos.


El encuentro de los conceptos marxistas limpios de intrusismos, choca con la ingente cantidad de palabros (palabras amorfas sin orden ni concepto) inventados e intercambiados de aquí y de allá, de las manipulaciones posteriores de sus libros, y del continuo uso político que lo mezcla todo o el murmullo sectario de algunas posiciones políticas de izquierda actuales. Vengo aquí por la razón de mi comparación, por la estigmación de un autor - del que he bebido desde casi los comiezos de mis primeras lecturas de filosofía, Deleuze, este autor escribió algunos libros junto con Felix Guatari, entre los que está: El Anti-edipo Capitalismo y esquizofrenia. En este los autores pretenden destronar toda la sistemática psicoanalítica, para lo cual enuncian la composición conceptual desde dentro del individuo capitalista, y, desde dentro de un brote esquizofrénico (como hizo Maquiavelo en el principe - enunciar desde dentro de una concepción monárquica - que tan mala fama le da en estos días), en el libro, es explícito el desgarre continuo del concepto, de uno a otro, sin lógica, sin substancia, sin razón, sin encuentro,


Felix y Deleuze dicen en la despedida de Foucault, que es necesario entrar en la lógica de los afectos para terminar la filosofía de Foucault, Foucault acabó su vida - murió de sida - y su filosofía práctica y social acabó con él justo en los conceptos de deseo. El caso es que Deleuze comienzo todo este conocimiento de conceptos a partir de Spinoza, antes de conocer a Felix y a Foucault, en su libro en medio de Spinoza diferencia entre afección y afecto (muchos conceptos de Foucault y algunos menos de Deleuze son afecciones que remiten a un afecto, son fuerzas individuales que chocan contra lo no visible - no tenemos conceptos para verlo, son lucha política de pliegues, no solo por clases, sino por grados y diferencias de clases mezcladas).

Entonces tiene sentido la crítica Anti-edipica. Construyen un anti-ideal afectivo freudiano en el que las afecciones en vez de encerrarse y enrrarecerse en el ámbito familiar cercano, y huir hacia la psicosis de los mismos estímulos, huyen estas en el dicho anti-ideal, hacia lo esquizo, lo esquivo, hacia la producción sin centro, hacia el capitalismo o la esquizofrenia. Es quizá el único libro de crítica de Deleuze, para destruir el Freudismo y lo que quedaba de Hegelianismo marchito (Heidegger y su encerramiento del tiempo).

Todo esto encaja en la última obra que hacen Deleuze y Felix, ¿Qué es la filosofía?. Donde los dos aclaran su posición de qué es filosofía. Donde suben al concepto sobre los afectos y afecciones, y dicen que esa es la labor del filósofo: no crear sistema rígido y terminado, ni crear afecciones para multiplicar los afectos, sino crear el concepto, lo que esta en el medio, el concepto siempre funciona y se expresa entre la afección y el sistema.

Por esto mi entendimiento del cuerpo sin organos de Deleuze, es que es la base inservible que utiliza Foucault para la crítica de las afecciones posibles sin definición, y Deleuze y Felix, para la ficción del productor esquizo-capital, es la misma crítica de Marx - pero múltiple, el capitalismo es un cuerpo sin órganos donde sin razón ni sentido - de forma extrema- se ven forzados a la producción, a la repetición sin diferencia, el individuo es un producto que produce, etc. De ahí - exponen - la significación de la afección, de la esquizofrenia y de la repugnancia que Freud sentía por ella.

Deleuze y Felix hicieron ese libro de crítica a la visión Freudiana. Y en los posteriores - en Rizoma y Mil mesetas - la ficción de los posibles ya no estaba inconexa, lo que hicieron después fue dar una conexión a los afectos, una base real, no como aquella que era un cuerpo sin órganos.

Después todo a degenerado, ahora se les llama por ciertos rincones ídolos de la anarquía y son llamados por populismos y otras jaulas políticas. Creo que Deleuze y Guatary aclaran esto en su último libro. Y en mi "visión" hacia adelante, lo que tiene sentido es analizar a Deleuze con Hegel. Ya que Deleuze lo que intenta es hacer un Anti-idealismo-Hegeliano. Deleuze hace desde Spinoza lo concreto, va desde la afección hacia el concepto, Hegel va desde Spinoza, pero desde los conceptos y las contradicciones entre conceptos, hasta el sistema.

Desde luego Deleuze en toda su filosofía realiza los conceptos contrarios y opuestos a la filosofía de Hegel, y esto es en sí una posibilidad complementaria para la variabilidad de las ideas de una época. Cada individuo tiene el derecho de acomodar a su conocimiento un sistema de pensamiento flexible, ni unitario ni anárquico. Que le permita la máxima alegría en una vida en común. Con Deleuze y sus conceptos, la capacidad inmanente se relaciona con lo aprehendido para inventar un concepto, con la enunciación sistemática hegeliana se adquiere un continente, donde expresar lo contenido - los conceptos - en un mapa que complementa la comunicación.




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