12 de febrero de 2014



El odio al hombre por contener la idea.

Publicado por: Esteban Higueras Galán / @HGEsteban
Odiar al otro por su pensar.
El hombre es un recipiente de ideas, y en cuanto el hombre es consciente de la idea es consecuente con ella, es decir, sigue a la idea hacia su resultado lógico, y se posiciona conforme a ella en las circunstancias en que la idea actúe.

¿Cómo puede un hombre odiar a otro por causa de las ideas que este otro tiene?, esta es norma general en la gran mayoría de individuos al confundir el recipiente con el contenido. Esta formación solo tendría sentido si los hombres solo formasen ideas al tropezarse con aquello que les afecta y potencia la reacción emocional, si nos fijamos en estas ideas, son ideas débiles, ideas muy generales, demandantes de un mapa conceptual extremadamente pequeño, en cuanto el mapa crece y se reconocen en el un par de ideas más la idea cambia automáticamente a una forma más racional, es un nuevo cuerpo el que invade a la idea en estos momentos de conceptualización (de formación del significado de la idea misma) que convierten a la idea en un cuerpo más consecuente consigo misma, más encaminada a la consecución lógica-racional y menos influida por el aspecto emocional (la emoción surge cuando quien piensa, piensa a su vez que hay una posibilidad de que le afecte un cambio que no controla al 100%) que el afecto acarrea.

Una idea cualquiera puede ser producto de una emoción cualquiera, en no pocas ocasiones el afecto material o psicológico a cualquier objeto o cuerpo es sin duda una base común para cualquier idea "diaria", en cambio, de la idea -por si misma- no puede surgir otra idea que invalide a la primera, es decir, no puede ir en contra de la lógica de la propia idea. Solo quien se guía por sus afectos sufre por las imágenes de las cosas que su cuerpo imagina como reales, y es solo este estado de cosas el que propicia la aparición de la idea no consecuente (ni lógica, ni racional) con la "idea de partida" (va entrecomillado por que un afecto no es una idea, solo lo parece). Y este es el caso de los hombres que se odian mutuamente por tener afectos enfrentados (y no ideas).


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Microfilosofia, revista de caracter público y gratuito, diseñada y administrada por Esteban Higueras Galán.