Desde
el desarrollo de la mecánica cuántica en el siglo XX, diversos filósofos
y físicos han sostenido que fenómenos como la superposición cuántica obligan
a abandonar los principios fundamentales de la lógica clásica, particularmente
el principio del tercero excluido, según el cual toda proposición debe ser
necesariamente verdadera o falsa. Conviene precisar, desde el inicio, que
una proposición no es un ente ontológico: es una entidad lingüística que
describe o representa un estado de cosas, pero suele confundirse que están en
la misma categoría.
La
interpretación de algunos físicos y filósofos de la ciencia sostiene que, dado
que un electrón puede encontrarse simultáneamente en dos estados aparentemente
incompatibles, la lógica clásica "falla", porque la proposición
correspondiente no sería ni verdadera ni falsa, sino que describiría un estado
intermedio.
La
tesis de este artículo se centra en identificar y examinar esa confusión: la
que traslada propiedades del plano ontológico de los fenómenos físicos
al plano lógico de las proposiciones que los describen.
El error
categorial
Uno de los
errores más frecuentes en la filosofía de la física consiste en trasladar
propiedades pertenecientes a los sistemas físicos hacia principios propios de
la lógica formal.
Durante
los debates entre Bohr y Einstein, y posteriormente en los trabajos de Birkhoff
y von Neumann sobre lógica cuántica, surgió la idea de que la superposición
obligaba a abandonar la lógica clásica. El argumento suele presentarse de la
siguiente manera:
- Un electrón puede encontrarse en superposición entre dos estados.
- El principio del tercero excluido
exige que toda proposición sea verdadera o falsa.
- Luego, la superposición refuta el
tercero excluido.
Sin embargo,
esta conclusión presupone que un estado físico y una proposición lógica
pertenecen al mismo nivel de análisis, cuando en realidad corresponden a
categorías filosóficas distintas.
La
superposición cuántica
es un estado físico descrito por el formalismo matemático de la mecánica
cuántica. El principio del tercero excluido, en cambio, es una ley lógica
que regula la estructura formal de las proposiciones. Confundir ambos
niveles constituye un error categorial.
Ontología y
lógica: dos planos diferentes
La mecánica
cuántica estudia el comportamiento de los sistemas físicos. La lógica formal
estudia la estructura de los razonamientos que formulamos acerca de esos
sistemas.
La
lógica no determina cómo se comporta un electrón, ni establece qué propiedades
físicas posee una partícula subatómica. Su función consiste en evaluar la
coherencia formal de las proposiciones y de las inferencias que construimos
sobre dichos fenómenos.
En otras
palabras, la física responde preguntas como:
¿Cómo
evoluciona un sistema cuántico?
¿Qué predice la
función de onda?
¿Qué resultados
pueden obtenerse en una medición?
La lógica, en
cambio, responde preguntas completamente distintas:
¿La conclusión
se sigue de las premisas?
¿Existe
contradicción formal?
¿La inferencia
es válida?
Por ello,
afirmar que un fenómeno físico refuta directamente un principio lógico supone
atribuir a la lógica una función descriptiva de la realidad que no le
corresponde.
La
superposición no constituye un tercer valor lógico
Desde la
perspectiva de la lógica clásica, la superposición cuántica no representa un
tercer valor lógico situado entre lo verdadero y lo falso.
Lo
que existe es un estado físico cuya descripción requiere un formalismo
matemático diferente del utilizado por la física clásica. La dificultad aparece
cuando se intenta traducir directamente ese formalismo a proposiciones
simplificadas del lenguaje ordinario, como:
"El
electrón está aquí"
o "El electrón no está aquí."
La
mecánica cuántica muestra que estas formulaciones pueden resultar insuficientes
para describir el sistema antes de la medición. Pero la insuficiencia
descriptiva de una proposición no implica, por sí sola, la falsedad de los
principios lógicos que regulan las inferencias entre proposiciones.
La
física puede exigir nuevos modelos conceptuales para describir la realidad; la
lógica determina únicamente si esos modelos se desarrollan mediante inferencias
formalmente válidas.
Conclusión
La
superposición cuántica no constituye, por sí misma, una refutación del
principio del tercero excluido ni de la lógica clásica en general. Lo que
existe es un error categorial:
se trasladan propiedades pertenecientes al plano ontológico de los
sistemas físicos al plano lógico de las proposiciones. La mecánica
cuántica modifica nuestra comprensión del comportamiento de la materia; la
lógica evalúa la validez de las inferencias mediante las cuales describimos ese
comportamiento.
En
consecuencia, el electrón nunca "rompió" el principio del tercero
excluido. Lo que mostró fue la necesidad de elaborar modelos conceptuales más
precisos para representar ciertos estados físicos. La lógica no estudia
electrones; estudia las proposiciones que formulamos acerca de ellos. Confundir
ambos niveles constituye un error categorial que ha alimentado una
interpretación filosófica discutible sobre la relación entre la mecánica
cuántica y la lógica clásica.
Adrian Valencia
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