Síguenos por email

Popular Posts

cloud labels

Abentofail Abner Pantoja Adam Curtis Addison Adorno Agustín de Hipona Albert Camus Alejandro Camacho Alejandro Díaz Alfonso Rodríguez Alfred Nortth Whithead Álvaro Pérez Rodríguez Andrés Huergo Andrés Martinez de Azagra Antonio Jiménez Hidalgo Antonio Negri Ápeiron Arantxa Serantes Aristóteles Artículos enviados Arturo Garcés Astra Taylor Autor Anónimo Averroes Bataille Georges Baudrillard Jean Bauman Beatriz Urbán Fernández Benedetto Croce Biografía Borges Buscador filosófico Byung-Chul Han Camilo Quinteros caminos de la vida campo pulsional. Capitalismo Carlos Béjar Carlos Rodríguez García Cataluña Categorías Estéticas Cecilio Acosta Chomsky Chuang-Tzu Churchill Ciencia ciencias humanas ciencias naturales ciencias sociales Cine Cine. Circulo de viena Ciudadano Cívico Claire Parnet Comics Comte-Sponville Comunicación Comunismo Conceptos Conciencia Confianza Conocimiento conspiración Constitución construcción social Consumismo Contemplación Contexto Conversaciones con el profesor Y Cooperación Copérnico Corrupción Cosmología Creencias Crisis Cristianismo Crítica Crítica de la razón práctica Cuántica Cuba cuerpo Cultura Dämmerung Daniel Peres Díaz Daniel Pipicano Guzmán Dardo Scavino Darin McNabb Darwin David Boaz David Hilbert David Hume David Sánchez Venegas David Sánchez Venegas. de Bram Stoker Deconstrucción Deducción Democracia Denis Diderot Derecho Derrida Descartes Descriptivismo. Deseos Desobediencia Civil destino Devenir día mundial de la filosofía Dialéctica Diálogo Diccionario de filosofía Diego Casera Diferencia Diferencia y repetición dignidad Dios divulgación filosófica Documental dogmatismo ideológico Dolor Don Quijote Donna Drácula Dyer Wayne Ecología Economía Edad media Educación Einstein el joven Marx El otro El príncipe El problema del mal elección Eleutheria Lekona emociones Engels Enrique Left Enrique Martínez Enrique Morata Ensayo ensayos Éntendimiento Entrevista Epicuro Epistemología Equilibrio Erich Fromm Erik Vervroegen Erikson Ernesto Sabater error Escrito Escritor Escritos Escritura Esencia España Espectáculo Espejo Esperanza Espiritu Estado Esteban Higueras Galán Estética estoicismo Estóicos Estudiar Etica Ética Ética Ecológica Étienne Gilson Evolución Existencia Exomológesis Experiencia F. Nietzche Facebook fanatismo Fascismo Fe Felicidad Fernando Savater Feuerbach Fichte Filología filosofia Filosofía Filosofía Clásica Filosofía Cristiana Filosofía de la Ciencia filosofía de la praxis Filosofía de las Matemáticas Filosofía del Derecho Filosofía del Lenguaje Filosofía en blog Filosofía griega Filosofía hedonista Filosofía medieval Filosofía moderna Filosofia y deporte Filosofía y juegos Filosofía y Literatura Filósofo Filósofos griegos Física cuántica Foucault Francis Ford Coppola Francisco Guzmán Marín Francisco Tomás González Cabañas Frege Freud función Gabriel Marcel. Gadamer Gádamer Generación espontánea género Gentileza Geor Simmel Germán Gallego Gilles Deleuze Giordano Bruno Goethe Gramsci Grecia Guerra Guerrillas Guillermo Badia Guillermo Ibáñez Gustavo Bueno Habermas Hacer filosofía Hamlet Hander Andres Henao Hander Andrés Henao Hannah Arendt Hans-Georg Gadamer Hegel hegemonía Heidegger Heine Heinrich Heisenberg Henri Bergson Heráclito Hermann Hesse hermenéutica Heterodoxia Hildegarda von Bingen Historia historia de la filosofia Historia de la filosofía. filosofía medieval Hobbes Hölderlin Homo sentimentalis Horkheimer Humanismo Humildad Humor Idea Idealismo Ideas innovadoras Identidad ideología Ideologías Idiota ignorancia Ilegalidad Ilusión Imágenes imaginación imaginar Imanuel Kant Immanuel Kant Incertidumbre Indio Solari 11 de Marzo Olavarria Individualidad Intelecto Intelectual Inteligencia interpretaciones. intersexualidad intersubjetividad Investigaciones filosóficas Isócrates J. Rawls J.S.Mill Jacobo de Camps Mora Javier Aguilera Jean Améry Jean Dubuffet Jean Meléndez Jean Paul Sartre Jesus Alejandro Villa Jesus Alejandro Villa Giraldo Jesus Cristo Jesús de Nazaret Jhone Locke Joaquín Mínguez Mínguez John Alejandro John Dewey John Searle Jonathan Alexander España Eraso José Antonio López José Aranda José Rafael Herrera Juan Camilo Aljure Amaya Juan José Lajara Juan Martín Masciardi Julio Cortázar Jung Jupiter justicia kant Kitsch Krishnamurti Kurt Gödel la filosofia La filosofía actual La Inmortalidad La moral en los dibujos animados Lecturas leer Leibniz Lenguaje Lenin Leonardo Boff Libertad Libertad Spinoza libertad. Libro ética geométrica online Libros libros gratis Libros libres Literatura Literatura norteamericana Locke Locura Lógica Lord byron Lorena Otton Roger Louis Althusser Louis-Ferdinand Céline Lucía Carrillo lucidez Luis Fernando Holguín Luis Roberto Calderón García Luz Luz Maria Lyotard Maimónedes Mal Manuel Bello Hernandez Maquiavelo Marco Aurelio María Zambrano Marketing Marques de Sade Marx Marx Weber Matemáticas materialismo Medio Ambiente Meira Delmar memoria Mente Mercedes García Márquez Metafísica Michel Onfray Microensayo Microfilosofía microrelato miedo Miguel de cervantes Miguel de Unamuno miguelangelgc Mijail Bajtin Milan Kundera Militar Mimesis mirada Misnah Abat Mística mito Mitología Mitología griega Moebius Molinos Mon Búa Soneira Montesquieu MontyPython Moral Moriscos Muerte multiplicidad Música Nacionalismo Nada Napoleón Narcisismo Naturaleza Nietzsche Nietzsche Kierkegaard Nietzsche. Norberto E Martín Norberto E. Martín Norberto E. Martín- Norberto Martín Novela Objetividad Observador Octavio Paz Odio Omar Linares Huertas ontología Opinión Orden social Ortega y Gasset Oscar Oural Oscar Oural. Oscar Wilde Osho Pablo Neruda Paradoja del conocimiento Parménides patriarcado Patricia Olmo Ruiz Paz Pensamiento Percepción Pereza Pesimismo placeres Plano de Inmanencia Platón Pliegue Pobreza poder Poder ciudadano Poema Poesía Política Pop-Filosofía Popper Populismo positivismo Posmodernidad Práctica Filosófica problemas en torno a la filosofía contemporánea Progreso proteccionismo Protréptico providencia pseudociencia Psicoanálisis Psicobiología Psicología Ptolomeo Publicidad qué es filosofía Qué es la filosofía Racionalidad Raquel cascales Razón Realidad Rebeldía Recomendaciones red de filosofía española Reflexión reflexiones Relaciones Relativismo Relato filosofía religión Renacimiento República Reseña responsabilidad Riqueza Risa Ritchie Valens Rock and Roll Rodrigo Blass Roles de género romanticismo Rousseau Russell Saber Saint-Simón Samir Alarbid Santo Tomás Sartre Saul Kripke Schopenhauer Scott Fitzgerald Scott Weiland Séneca sentido Sentido de la vida. Ser Sergio Yakovlev Sexualidad Shakespeare siglo XXI simone weil Sistemas de Gobierno Slavoj Zizek Sobre Descartes Sobre Diogenes Sobre Epícteto Sobre Hawking Sobre Hegel Sobre Heráclito Sobre Hume Sobre Kant Sobre Kierkegaard Sobre la Denotación Sobre la felicidad Sobre Lacan Sobre Lukács Sobre Marcuse Sobre Nietzsche Sobre Onfray Sobre Platón Sobre Sócrates Sobre Spinoza Sobre Tomás de Aquino Socialismo soledad Soren Kierkegard Spaghetti Western Spinoza Stefano Scrima Steven Pinker Stone Temple Pilots Subhistoria subjetividad Sudamérica Surrealismo Tales de Mileto Tecnología Teologìa Teoría Teoría de la Cultura terrorismo Tesis Textos The Century of The Self Thomás Laquer Thomas Nagel Thoreau Henry David Tiempo Tipos de violencia Trabajo Trampas Tratado de la reforma del entendimiento Umberto ECO undécima tesis sobre Feuerbach UNESCO ciencia y cultura Unidad Universidad Universo Utopía Vacío Valor Venezuela Verdad Vico Video Vídeo Virtud vista Voltaire voluntad de poder Walter Benjamin Whitehead Wittgenstein Yo Zapata

Labels

Blog Archive

Search This Blog

Método dialéctico político de Hegel.

Share it:

Toda pregunta de Hegel da igual si habla de la percepción, consciencia, del objeto o del sujeto, es común, es compartida, y la realidad no existe - ni implica a la esencia o a la eternidad - si no hay comunicación efectiva,  adaptada a si misma y entre sí . La pregunta que hace Hegel es ¿cómo se comunican los individuos que forman el espíritu de la época? Esta es la pregunta que no deja de plantear, que funciona como una invitación a la acción política.

Hegel política

Sí llamamos al saber el concepto y a la esencia o a lo verdadero lo que es o el objeto, el examen consistirá en ver si el concepto corresponde al objeto. En cambio, sí llamamos concepto a la esencia o al en sí del objeto y entendemos por objeto, por el contrario, lo que él es como objeto, es decir, lo que es para otro, el examen, entonces, consistirá en ver sí el objeto corresponde a su concepto. No es difícil ver que ambas cosas son lo mismo; pero lo esencial consiste en no perder de vista en toda la investigación el que los dos momentos, el concepto y el objeto, el ser para otro y el ser en sí mismo, caen de por si dentro del saber que investigamos, razón por la cual no necesitamos aportar pauta alguna ni aplicar en la investigación nuestros pensamientos e ideas personaIes, pues será prescindiendo de ellos precisamente como lograremos considerar la cosa tal y como es en y para sí misma.
Pero nuestra intervención no resulta superflua solamente en el sentido de que el concepto y el objeto, Ia pauta y aquello a que ha de aplicarse, están presentes en la conciencia misma, sino que nos vemos también relevados del esfuerzo de la comparación entre ambos y del examen en sentido estricto, de tal modo que, al examinarse a sí misma la conciencia, lo único que nos queda también aquí es limitamos a ver. En efecto, la conciencia es, de una parte, conciencia del objeto y, de otra, conciencia de sí misma; conciencia de lo que es para ella lo verdadero y conciencia de su saber de ello. Yen cuanto que ambas son para ella misma, ella misma es su comparación.  Hegel en fenomenologia del espíritu.

 A ver, Hegel pretende como idea última una especie de virtud grupal, igual que Aristóteles y Spinoza que dicen que lo más "alto" que un individuo puede adueñarse de, es la virtud misma (esto implica a la eternidad, a lo etéreo, que en sí no puede adueñarse a un cuerpo, sino que es como mucho un atributo, una capacidad del cuerpo en lo eterno - en el alma) por esto Hegel dice del absoluto que es adueñante del espíritu de la época (entendido como un proceso, una tendencia), que es la formación límite de la virtud grupal. Sobre este tema he leído y escuchado que Hegel es el último idealista, y tras leer su libro no puedo estar más en contra, Hegel lo que hace es plantear una pregunta que no es visible a los individuos de su época (igual que Abentofail y Averroes plantean la pregunta de ¿qué existe?,  ¿qué puedo conocer?, en el siglo XII y hasta el XVII no "hay demanda" a la pregunta, o Spinoza que en el XVII ya se preguntaba ¿qué puede mi lenguaje?, ¿qué puede un cuerpo?  y hasta el S.20 - Wittgenstein,  Freud, Psicología neurológica -  no hay demanda sobre ella) no entienden que Hegel lo que plantea es una relación política múltiple, unida por lo conocido en común. Entiendo que en su visión el espíritu absoluto no necesariamente es una democracia formal, y que sin duda, no es un sistema centralista autoritario.

Por esto quería mostrar a Hegel en otro ámbito, que sea de movimientos más rápidos, donde no se vea lo ideológico como estático o como la sombra estadística y lejana de los actos individuales, y también en un deporte sin equipos conocidos, para que a quien lea no se le susciten las afecciones que le oscurezcan la visión. Por que si eres aficionado de un deporte de grupo, entonces lo evaluas por medio de una serie de visibilidades sobre lo que hace el equipo, entre el equilibrio y la responsabilidad de los jugadores con las necesidades del conjunto, en ataque y defensa, analizas como potencian los jugadores la posibilidad de hacer gol y disminuyen la posibilidad de recibirlo (en política sería la posibilidad de hacer la ley - es más difícil saber si el gol que meten los políticos es en propia puerta - que implica igual un juego de visibilidades entre el cuerpo político y el observador, el ciudadano) y que además se ven más fácilmente en este deporte las virtudes de las contradicciones que las de los conceptos adecuados de los jugadores que entienden su "espíritu".

En un partido de deporte grupal, y en lo que ocurre en los equipos que compiten, ocurre algo a nivel "espiritual", y eso implica una comunicación entre el equipo y el aficionado, que es igual a la que hay entre el partido de gobierno y el ciudadano.

Por esto entiendo que el concepto de espíritu implica visualización, no acción directa - como sí la hay en el filósofo que manipula su concepto,  por ejemplo el aficcionado que asiste a ver el partido, en su butaca, sabe de antemano la estrategia de su equipo, sabe como hace peligro, como se comunican los futbolistas entre sí, ve que al subir el lateral en jugada por la banda algún jugador de centro debe acercarse a la banda para cubrir el acceso al centro del campo, así como el zaguero, y que el extremo deberá estar alerta por si ha de hacer la cobertura a la posición de su valiente compañero, la subida del jugador defensa de banda implica 3 movimientos de sus compañeros -  movimientos inmanentes como un solo cuerpo -  y a su vez en la grada, el aficionado, si posee esta visibilidad, si identifica esta forma de ver el juego de su equipo, también se comunica con el cuerpo político del equipo -  gritando en el campo o twitteando al jugador ¿qué hace? en tal o cual jugada.

El aficionado se puede comunicar de cualquier forma o queja, sobre el entrenador, directivos, el estado del césped, etc.  Entonces se establece una comunicación y el seguidor/aficcionado influye en el espíritu absoluto - la totalidad adueñante.

Si el equipo va mal, las contradicciones son cada vez más grandes y la comunicación no es efectiva, por que el espíritu no es ningún tipo de inconsciente grupal, no hay "yoes" como los de Freud, el espíritu es lo visible, y las contradiciones de las visibilidades, a menores contradicciones formadas más claro se expresa, pero como pasa que las visibilidades son "responsabilidad" del aficcionado, pueden estos no ocuparse de construir visibilidad alguna y sucumbir solo a los afectos del gol, entonces no son conscientes de las causas, no acompañan al equipo en su espiritu. Y al caer este en crisis de juego no podrán ayudarlo con sus visibilidades, sino entorpecerlo cuantas más oscuridades forme la comunicación.

Por esto en cuanto a las visibilidades, pueden realizarse o no, el aficionado que no entiende el juego también participa en la comunicación, cuando desea meter un gol y solo se fija en la distancia a portería y a sí el balón entra o no entra,  no hay esta visibilidad de lo necesario, el sujeto sufre entonces de los afectos que es lo que "ve", ve las afecciones concretas en la cara de los jugadores, en la incapacidad de llegar a esa pelota - y no la causa -  o el mal tiempo, o los errores arbitrales. Esta comunicación puede llegar al cuerpo deportivo in-situ entre gritos o cancioncillas, y conocerse por jugadores, técnicos y directivos. Entonces las comunicación viene de todas partes y el afecto esta mezclado con el concepto. Así el cuerpo deportivo no distingue la comunicación afectiva de la conceptual, no separa "el grano de la paja", continuamente se afecta y comprende en conjunto, recibe lo que dicen todos como conjunto, hace caso al que padece de los afectos igual que al que visualiza adecuadamente, y así se transforma más clara o más oscuramente, con más contradiciones entre concepto y afecto o menos.

La conclusión fenomenológica es una visión alegre por que garantiza la virtud final, si a más comunicación más posible la tendencia al concepto. A más visualización conceptual de los aficionados más realidad y más virtud. Y como la base del deseo adueñante del absoluto pertenece al aficcionado, cuanto más participan estos en la visualización más desea el equipo los conceptos de juego que son entendidos por dichas visibilidades.

De aquí se sigue que de las malas rachas, y más cuanto más graves son, más posibles son las creaciones de visibilidades por los aficionados, por ejemplo, si la contradicción entre jugadores de campo es muy evidente - si al caer el balón en una zona del campo dos jugadores del mismo equipo corren en direcciones opuestas a él - es más probable que los aficionados que no tienen esta concepción básica del juego en su visibilidad se adueñen de esta, o puede ocurrir que los aficionados se hagan más capaces de adueñarse de visibilidades más complejas ante el fallo repetido, por diferencia y repetición de la misma jugada - como en el ejemplo de la subida del lateral si alguno de los 3 movimientos no se adecua al conjunto repetidas veces. Por esto Hegel lo que establece es un método de comunicación política, la pregunta es ¿Como se comunican los conjuntos consigo mismos?.

Que la potencia o la virtud de utilizar este concepto - el de espíritu como conjunto - es para el entrenador de fútbol o el político en funciones una herramienta para potenciar al cuerpo deportivo, que es una orden más o menos clara sobre su trabajo que procede del total de individuos. Y por otra parte existe otra "fuerza balanceadora" que son los filósofos individuales Hegelianos o los periodistas deportivos, que poseen un entendimiento con más visibilidades, tanto que pueden comunicar el cuerpo político o deportivo lógico, real a sus lectores y si no puede influenciarlo directamente, si que influye en las visibilidades individuales de algunos aficcionados o de algunos ciudadanos. El establecimiento de estos dos líderes del funcionamiento político es a fin de cuentas un formalismo, pero además es una capacidad, ya que ambos líderes son los sujetos que más conceptos poseen, y en caso de que el cuerpo político o el deportivo no se exprese correctamente, el filósofo o el periodista deportivo defiende al "espíritu" del conjunto aclarando los conceptos de esas visibilidades por fuera del cuerpo político, a la afición directamente o a los ciudadanos directamente.

El pensamiento político de Hegel esta expuesto aquí mínimamente, pero parece bastante claro que en lo que se refiere a la comunicación entre cuerpos políticos y dentro de sí, el deporte la realiza mejor, más "democraticamente" que el gobierno, por que las aficiones se comprenden y se respetan más entre sí que los grupos de ciudadanos, y los entrenadores de los equipos se respetan y se tratan de forma más amable entre sí con mayor frecuencia que los líderes de distintos partidos políticos.  ¿Podemos aprender esta responsabilidad comunicativa en política desde el comportamiento de los equipos deportivos?.
Share it:

Abentofail

Aristóteles

Averroes

Ensayo

Escritos

Esteban Higueras Galán

Hegel

Microensayo

Política

Psicología

Post A Comment: