23 de abril de 2013



Analogía de la vida ajedreciana

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Analogía de la vida ajedreciana.
La vida, día a día suele ser a veces como un gran juego de ajedrez, este es el tablero de la vida, donde todos somos y caemos alguna vez como piezas del mismo, y es que en verdad somos como esas piezas de ajedrez, todos queremos alguna vez ser el rey, a veces nos sentimos así, como reyes, reyes mediocres, y creemos vivir de esta manera, sin pensar que el rey, no es la pieza más importante del tablero, de que existen otras piezas, donde atraves de la vida vamos cayendo, enfundamos y acomodándonos como cuando el rio avienta sus aguas y las acomoda a su merced.

Las féminas la mayoría, quisieran ser las reinas, peligrosas, fugaces, a ellas las denotamos y apreciamos, son una de las piezas que más buscamos, cuidamos y cuando no es nuestra la queremos, cuando lo es, las coronamos con distintos nombres, distintos colores, pero como la reina, esta se aprovecha de su alto poder y amplitud de movimiento, entonces es falacia que el rey sea el poderoso, pues ella tiene el poder y muchas veces nos tiene a todos. Depende el juego que se juegue, al desaparecer ella, al hacerlo dará una dicotomía al juego de la vida, por una parte la hace más fácil a los contrarios o contrarias, pues con la movilidad que tiene llegara donde otros no y es la pieza más pesada, cuando no la tenemos nos sentiremos frágiles e insolutos, la mujer o reina siempre regirá el juego de la vida, sin ser la más importante, pero si la mas, dura y la más sagaz.
La reina es la más trascendental, pues ella encarna todo el poder femenino y cuando se sabe poderosa, ni el rey tiene el poder para detenerla, alguien que haya luchado con una bella reina es sabedor de su poder y de cómo avanzara derribando contrarios y contrarias entonces será difícil será atraparla, con esto, ella es la mayoría de las veces vencedora del demacrado poder del rey masculino, juega con sus encanto haciéndolo caer primero en jaque a él y a cualquiera del tablero, como pieza saca provecho del juego hasta donde puede, pues su influencia en las piezas masculinas son grandes y después llegaría el jaque mate, así cae todo el tablero para ella y si de el rey dependen otras piezas esto se acabó, la vida en ese tablero no se podrá componer.
Los alfiles aquellos que les es fácil ir de lado en lado en situaciones varias los que a veces están contigo y a veces cambian a otro lado. Son gente de movimientos rápidos y fugaces son aquellos que esperan para atraparte a larga distancia.
Los que no avisan y causan una tremenda conmoción estos son los caballos, estos saltaran cuanto menos entendamos de su peligro, y por lo general no nos damos cuenta de su peligro hasta que nos caen encima y para ello es muy tarde, gente peligrosa.
Los que atacan de frente o de lado como las torres seres de solo dos bandos están contigo o en contra tuya tan peligrosos como un viento que no sabes para quien sopla.
Y finalmente la pieza en que alguna vez caeremos, el degradante peón, este último patético y casi sin sentido, de perfil bajo, muy bajo aunque no se haya pensado, puede ser uno de los más peligrosos, puesto que en la suposición de llegar a su objetivo final se transformara en la pieza que el desee, y pensando que nunca fue nada, ese individuo no vacilara en pedir ser la pieza más peligrosa del tablero, no el rey, la reina, o mejor aún, una la que más le convenga a sus intereses en el momento que lo requiera, para ganar esta vida ajedreciana..será por eso que en la vida ajedreciana encontramos peones descompuestos coronados como reyes, sin saber a ciencia cierta como actuar, son como vagos con poder, un poder que les impide ver mas allá de lo ético, de lo moral, descarapelándose como esas cebollas viejas sin color y sin sentido de nada, ellos se raen pero en su sentir son reyes suntuosos, con vestimentas muy pulcras, tal pareciera que esas vestimentas y joyas les fuesen a quitar lo peón, pues el poder del hombre siempre estará en el pensar, aunque a veces no sea de tal manera.
Y hablando precisamente del peón, este será la pieza más peligrosa, pues se sabrá de comportar de la manera en que le haya ido en la vida o en el llamado juego de la vida, y es que algunos aún son peones, otros dejaron de serlo para que al llegar a su destino, fuere cual fuere, requieren poder, y para tener poder, sirve cuanta experiencia amasaron, esta servirá precisamente para que algunos paguen las vejadas que sufrieron, sin importar quienes fueron. Ellos comieron y avanzaron en el tablero hasta que, llegaron a ese lugar donde cambiaron su suerte, para poder escoger que pieza serian. Para cumplir con su cometido y llegar a ser alguien poderoso, casi nadie denota esto imaginar el bagaje de situaciones, que convierte al peón en el gran ganador del tablero de la vida, gracias a la experiencia, sorteando todo tipo de dificultades y situaciones varias, para llegar al triunfo y convertirse en alguien, el que él quiera, el que el tablero de su vida necesite, podrá ser caballo para vengarse, podrá ser rey para obtener lo que no tuvo o Reyna arrasando todo a su paso, es precisamente la reina la que tiene el máximo poder, es el poder de la mujer sobre el hombre.
Será por ello que dos reyes solos siempre quedaran tablas, será por ello que un tablero sin reinas es difícil de pensar y es que siempre conoceremos a un peón que llego hasta arriba y al hacerlo place hacer por lo que quiere, solo por el mismo motivo que, mientras fue peón no pudo hacer, subiendo a las piezas que el crea conveniente para volver a empezar una partida nueva ahora el peón es el rey o cualesquiera otra pieza conveniente a sus intereses.
Ya conociendo parte de juego de esta vida ajedreciana, es importante decir que lo importante es como hagamos las movidas para hacer caer el juego a nuestro favor, en un trabajo laboral siempre encontraremos estas piezas de vida y algunas veces las movemos, otras nos mueven, pero algo es cierto siempre estaremos jugando el tablero de la vida ajedreciana y para no claudicar, es decir, hasta el grado de perder este gran juego.
Como en la vida y el trabajo cuando vas por algo importante, deberás pensar que hacer como lograrlo, mover y esperar pensar que va hacer la otra persona, y ver qué situación dará como resultado de los movimientos de tu contrario, seguir volver a mover acercarte, cuidarte, mover tus peones, sacrificar gente, sacrificar piezas y así
Esperar pacientemente que rija la mente del otro, en base a su movimiento, hacerlo caer en jaque para ganar parte del tablero de la vida.
La vida siempre será así solo algunos se dan cuenta superficialmente de esto,
Solo así podremos saber cual es el pensar de los contrarios, y jugar, de esta manera si planeamos o hemos pensado podremos vencer en el gran juego de la vida, de esta vida ajedreciana.


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