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UN GESTO DE PROTESTA CONTRA LA VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS



Protesta


Por Juan Martin Masciardi


El alemán carece de lógica:

¨…la preposición ohne(sin) va con la cuarta declinación, la preposición mit(con) va con la tercera declinación. ¿Por qué? Ambas preposiciones significan el aspecto positivo y negativo de la misma relación y por lo tanto deberían ir con la misma declinación¨

Brigitte es de esas personas que a cada hecho de su vida le da su toque épico. No acepta fisuras ni contradicciones, adhiere a los postulados voluntaristas que sostienen que  todos podemos conseguir cualquier cosa con sólo mantenemos firmes en nuestra decisiones, es cuestión de proponérselo. Cada uno debe luchar y afirmar su lugar en el mundo. Ser coherente, mantener una relación de coherencia entre lo que se dice y se hace, razonamiento lógico y sentido común son los signos distintivos de una vida limitada al plano de los hechos que se traducen en los contenidos de su mente. A eso llama coherencia, lo que piensa es. Brigitte articula coherencia y lucha. Luchar, ese es el punto, el término que mejor la define. Además es lógica, y en ella ésta se relaciona con el sentido común, eso le da tranquilidad.

¨No es lógico, ya lo sé, pero ése es el uso que se ha ido imponiendo a lo largo de los siglos- decía como si quisiera pedir a la joven francesa que se compadeciera de un idioma maldecido por la historia-¨.

El profesor de alemán es un joven que se sabe extranjero, se disculpa por algo que lo excede. Disculparse es una respuesta correcta bajo la lógica de Brigitte porque no tiene derecho a defenderse, porque en él falta la verdad, el profesor se excusa en la tradición, en el uso cotidiano que hacemos del lenguaje y en el paso del tiempo. Brigitte le niega al idioma alemán su ser histórico porque así funciona su lógica. Las palabras son. Deben responder a una lógica interna que les permita una coherencia que no pueda ser rota por el uso en el habla o de su mal uso sería más apropiado. Las palabras deben ser fijadas como compartimientos estancos sin sufrir alteraciones. Así trabajan quienes conforman los diccionarios y dictan las definiciones de las palabras, agrupándolas en orden alfabético. Trabajo difícil pero más que trabajo es éste un castigo del infierno.

¨Estoy contenta de que lo reconozca. No es lógico. Pero un idioma tiene que ser lógico (…) Un idioma que no es lógico pueden aprenderlo los niños, porque los niños no piensan. Pero nunca pueden aprenderlos un extranjero adulto. Por eso para mi el alemán no es un idioma internacional¨.

Luego abandona la clase, ha logrado su victoria silogística. El alemán no es un idioma internacional porque no es lógico, por lo mismo cualquier idea de hegemonía imperial es absurda, una falacia. No es posible un imperio alemán porque carecen de idioma. Para ser un imperio deben poder imponer su lengua, su idioma. Brigitte como buena lógica conforma razonamientos: los niños no razonan entonces sólo los niños pueden aprender cosas ¨ilógicas¨.  Toda persona de bien cree en dios, juan martin no cree en dios, jm es mala persona y así en más.

Más tarde comprará un vino de Bordeaux pero la puerta de la tienda está repleta de manifestantes que como ella luchan por sus derechos. Piden que sus derechos sean respetados. La manifestación es un caos de voces en la que no se logra divisar qué reclaman. Imaginemos:¨ lenguaje inclusive para todes¨, ¨salvemos las dos vida, no al matrimonio¨, ¨muerte al psicoanálisis heteronormativo¨, ¨no al saqueo de nuestros recursos por el imperio, fuera estados unidos de la órbita del planeta¨, ¨soy aliade feministe y me siento cómode y segure caminando desnude entre todes estes mujeres. Pido le misme para elles¨ y así en más. La imaginación no tiene límites la realidad sí o era al revés? En fin, como dije. Compró una botella de vino, al salir se encuentra con policías de tránsitos apunto de hacerle una multa por estar mal estacionada. Pero no olvidemos las claves del texto: protesta contra la violación de los derechos humanos.

¨¿Pueden decirme dónde tenía que aparcar? Si está permitido comprar coches habrá que garantizarle a la gente que va a tener dónde dejarlo, ¿no? ¡Hay que ser lógicos!-les gritó¨.

Nuevamente la lógica. Los derechos y la lógica parecieran tener, al menos en el texto, cierta correspondencia. Habría algo así como ciertos tipos de necesidades humana que por ser tal habrían de traducirse en derechos. Pero los derechos no se dan solos, hay que luchar por ellos, conquistarlos, enunciarlos, gritarlos y manifestarse en grupo para reclamar por más derechos. Los derechos son infinitos porque dependen de nuestros apetitos. Por eso son universales. Porque nos son comunes. Luego le cuenta a su padre todo lo sucedido con gesticulaciones y sobreactuación de cómo defendió sus derechos. 

¿Qué representa esta lucha? 

¨expresa el indignado asombro ante el hecho de que alguien quiera negarnos  nuestros derechos más elementales. Por eso llamamos a este gesto la protesta contra la violación de los derechos humanos¨  El derecho a cuestionar una lengua extranjera y el derecho a tener dónde estacionar el auto son derechos inalienables, es decir van implícito por el sólo hecho de ser humanos. Se desprenden de cada necesidad. Nace una necesidad, nace un derecho.

¨no conozco a un solo político que no hable diez veces al día de  la ¨lucha por los derechos humanos¨ o de la ¨falta de respeto por los derechos humanos¨.

Los derechos humanos así considerados son un tipo de metáfora que remite análogamente a un ideal fantástico a un lugar vacío sin materialidad, por eso pueden ser llenado con cualquier tipo de consigna-necesidad. Por ejemplo mi derecho a estacionar el auto en cualquier lugar. La lógica de Brigitte se rompe en pedazos. Nace un derecho, luego es violado. Todos sabemos de qué se trata aunque no podamos expresar con precisión cómo se materializan, cómo es que se hacen concretos en la superficie de un mundo sudoroso y violento en el que un hombre sin hogar es prendido fuego por otro porque un vagabundo lo es por carecer de una voluntad determinada a salir de esa situación de miseria. Necesidad-derecho-lucha. Otra imagen: una joven con un niño en brazos pide ayuda vendiendo bolsas de consorcio mientras personas pasan a su lado como si nadie estuviera allí, como si ese niño y esa madre que piden ayuda no existieran. O nuestros progresistas de redes sociales lamentando entre lágrimas que nuestros pobres ya no puedan comer de contenedores de basura porque ahora éstos funcionan con tarjeta magnética. Porque los Derechos no se dan solos, hay que conquistarlos. La lucha por los derechos humanos o de la falta de respeto por los derechos humanos también es un tema complejo dentro del entramado mundo de La Inmortalidad de Milan Kundera. La falta está en pronunciar su nombre más de diez veces al día y en lamentarse que un pobre tipo no pueda comer de la basura como en los viejos buenos tiempos en los que sí podía hacerlo o porque no lucha como se debe para afirmar su necesidad como un derecho.

¨La lucha por los derechos humanos, cuanto más ganaba en popularidad, más perdía en contenido concreto y se convertía en una especie de postura genérica de todos hacia todos, en una especie de energía que convierte todos los deseos humanos en derechos. El ansia de amor en derecho al amor, el ansia de desencanto en derecho al desencanto, el ansia de amistad en derecho a la amistad, el ansia a circular a velocidad prohibida en derecho a circular a velocidad prohibida, el ansia de felicidad en derecho a la felicidad, el ansia de publicar libros en derecho a publicar libros¨

Kundera no está en contra de los derechos humanos, lejos de eso, pero sí embiste contra su banalización, los remito a los ejemplos más contemporáneos mencionados arriba.

La clave está en el término luchar. ¨Luchar por¨ siempre va ligada a la ¨lucha contra¨, y la preposición ¨por¨ queda siempre olvidad en el trascurso de la lucha en favor de la preposición ¨contra¨. ¿Contra quién se lucha cuando se habla de la violación de los derechos humanos? 

Kundera se mueve entre el cinismo y el escepticismo. 

¨Lo que hace que la gente levante el puño, lo que le pone fusiles en la mano, lo que la impulsa a la lucha común por causas justas e injustas, no es la razón, sino el alma hipertrofiada¨

Toda deformidad pareciera conllevar cierto resentimiento.

 Sin embargo la obra tiene como protagonista a Agnes, una mujer hermosa frente a un mundo que olvidó la belleza, que se pasea por las calles con una nomeolvides entre sus manos. Es una historia de amor. Cuya protagonista es una mujer extraordinaria. Tan real.

Por último:

¨La suma de la utilidad de todas las personas de todas las épocas está plenamente contenida en el mundo tal como es hoy. De lo que se deriva: nada es más moral que ser un inútil¨.

      Estética de la belleza sobre un fondo de escepticismo y cinismo.       

El Indio y Milan Kundera: homo sentimentalis





¨El homo sentimentalis no puede ser definido como un hombre que siente (porque todos sentimos), sino como un hombre que ha hecho un valor del sentimiento.  A partir del momento en que el sentimiento se considera un valor, todo el mundo quiere sentir; y como a todos nos gusta jactarnos de nuestros valores, tenemos tendencia a mostrar nuestros sentimientos¨ El homo sentimentalis es un simulador. Pone en escena sus sentimientos de  igual modo que un actor, pretende convencernos de sus sentimientos a través del exhibicionismo de su subjetividad. Los valores, hacer de los sentimientos un valor, es establecerlos como principio, le permiten orientarse y realizarse, le permiten ser a través de la confirmación de sí que recibe de un tercero que contempla el streptease de su alma doliente. El homo sentimentalis busca la confirmación que le dé la posibilidad de ser eso que exhibe.


¨Es parte de la definición de sentimiento el que nazca en nosotros sin la intervención de nuestra voluntad. En cuanto queremos sentir (…) el sentimiento ya no es sentimiento, sino imitación del sentimiento, su exhibición. Al cual suele denominarse histeria. Por eso el homo sentimentalis(es decir el hombre que ha hecho del sentimiento un valor) es en realidad lo mismo que el homo hystericus¨ El homo sentimentalis busca generar el sentimiento, lo necesita para su posterior exhibición. La puesta en superficie de su subjetividad atenta y preocupada es real. La confirmación se traduce en comentarios de indignación compartida, la indignación es un sentimiento que fácilmente se torna colectivo. Aquí un ejemplo. Un anónimo bajo el nombre de @lanatoparatodos expresa su indignación. Es muy posible que se trate de un troll del gobierno pero al margen de eso cumple su función. Al poco tiempo no tardaron en compartir el sentimiento negativo miles de comentaristas gratuitos, en pocos minutos varias personas comentaban la falta de preocupación por…la vida? Así logró su confirmación, logró despertar el sentimiento de indignación ante la falta de preocupación por el prójimo, las medidas de seguridad en los recitales y por sobre todo lo anterior: ¨porque si esta cárcel sigue así, todo tweet es polítco¨. Los comentarios le otorgaron la identidad que buscaba, le permitieron ser como lo es mi paquete de cigarrillos sobre mi escritorio. Un objeto fuera de la temporalidad y de la historia. El espíritu de seriedad es otra de las máscaras del homo sentimentalis que bajo la fachada de una subjetividad comprometida se oculta  la buchonería cobarde  amparada en el anonimato, como empelado en negro de un gobierno cuya gestión pasa por las redes sociales sin correlato en el plano de los problemas reales. Exhibe su compromiso para poder así lograr ser más allá de las palabras y las imágenes, real como las políticas sociales de un gobierno neoliberal. No importan los hechos, sólo los comentarios y el balbuceo que opina sin certezas, sin datos sobre el asunto que sea, se sigue la lógica de la opinión carente de fundamento como un dato pero sin dejar de apelar a nuestra sensibilidad, a los sentimientos más primarios. Siguen la lógica televisiva del columnista del tipo Intratables que opina sobre educación, economía o de lo que fuere desde la moral del virgen incorruptible apelando a los sentimientos del espectador: uno, dos, tres muertes, miles de muertos. Cuánta más gente muerta mejor. No importan los datos, sólo los sentimientos generados.





¨Lo cual no significa que el hombre que imita un sentimiento no lo sienta. El actor que desempeña el papel del viejo rey Lear siente en el escenario, a la vista de todos los espectadores, la tristeza de un hombre abandonado y traicionado, pero esa tristeza se esfuma en el momento en que termina la función. Por eso el homo sentimentalis, que con sus sentimientos nos avergüenza, acto seguido nos deja pasmado con una inexplicable indiferencia¨ El homo sentimentalis nos produce vergüenza porque sabemos de qué se trata: de una puesta en escena. Apela a nuestros sentimientos más primarios a través de imágenes en las cuales es imposible no conmoverse. Lógica que los medios de comunicación a través de las redes sociales de las que hoy hacen uso para  manipular nuestros sentimientos más primitivos como el enojo, la ira para anular toda capacidad de pensar porque una imagen o una foto sin contexto vale más que mil palabras. O para jugar políticamente como un operador, cuando lo político busca desplazar el análisis racional y llevarlo al plano del sentimiento. Es por ello que hoy grandes diarios al final de sus notas y columnas de opinión nos interrogan por el sentimiento que nos genera la noticia: nos disgusta, nos gusta, nos enfurece...en fin. Apelan a los sentimiento y no a la reflexión porque además los contenidos periodísticos surgen cada vez más como datos sin verificación de las redes sociales. El nuevo ágora público del homo sentimentalis. Ello explica el grave error de TELAM al dar por muerto a siete jóvenes en el show del Indio en Olavarría. Tomaron como datos comentarios de las redes sociales sin confirmar la información.


El concepto de homo sentimentalis lo tomé de la novela La Inmortalidad de Milan Kundera, un capítulo lleva ése título, aquí, sólo lo utilicé para hacerlo extensivo a cierto estado de cosas que a veces observo en el modo de manipular la opinión pública sobre un acontecimiento determinado, no importa la noticia ni los hechos, sino el generar en los lectores sentimientos en correspondencia con la línea editorial del medio que se lee o peor aún con el gobierno que destina sus mayores esfuerzos no a solucionar los problemas estructurales, sino a manipular nuestras sensibilidades en las redes sociales¡¡¡¡¡  A nadie le importan los muertos del recital, las víctimas en sí, ni los que padecen las injusticias del mundo mercantil, importa sólo la manipulación de los sentimientos en relación a los intereses políticos porque es en los sentimientos, a diferencia de la razón y de los datos verificados, véase otra vez el vulgar ejemplo de TELAM en relación a las victimas en el recital del indio, porque son apenas el menú de los necrófagos de siempre: la suicida sociedad argentina junto a sus odios tanto raciales como de clase que no hacen más que exponer un no retorno: el de la especulación entorno a la muerte joven pero en tanto fábula¡ La muerte joven tironeada por hienas que apelan a nuestra sensibilidad para llevar agua para sus molinos políticos pero mañana el olvido, ya nadie se acuerda: otra miseria humana ocupa los encabezados de diarios y los graf de noticieros generando la opinión en las redes sociales. De los muertos de ayer apenas un dolor de sus familiares directos. El vértigo informativo lo supera todo, las redes sociales apelando a la sensibilidad del homo sentimentalis, despertando sentimientos siempre negativos en clave: está todo perdido o lo que es igual: son todos corruptos...  Por último, me olvidaba de la característica principal que nos permite advertir su presencia: el alma hipertrofiada. Y en el mismo sentido: hasta cuándo soportar, sentir o padecer un gobierno que paradojicamente carece de sensibilidad más allá de sus trolls de twitter. Sin omitir que las alternativas son apenas un paliativo, es como jugar con las cartas marcadas pero...La esperanza, pienso en la caja de Pandora. 

Los amores de Goethe






¨13 de  Septiembre de 1811. Hace ya tres semanas que la joven recién casada, Bettina, de soltera Bretano, está alojada con su marido, el poeta Von Arnim, en la casa del matrimonio Goethe en Weimar. Bettina tiene veintiséis años, Arnim treinta, Christine, la mujer de Goethe, cuarenta y nueve; Goethe sesenta y dos y no tiene un solo diente. Arnim ama a su joven esposa, Christine ama a su anciano marido y Bettina ni siquiera después de la boda deja de flirtear con Goethe¨. La vida íntima del poeta no es distinta a la de otro hombre. Lleva una vida tranquila con su esposa dedicando su tiempo al trabajo de toda la vida: escribir. Conozco esos momentos de paz, de silencio y trabajo meditado en soledad encerrado dejando fluir las palabras y de repente sentir cómo ese momento de recogimiento interior y trabajo explota por el aire ante una presencia inoportuna o frente a los ruidos molestos de quienes no saben vivir en el silencio. Aquí se conjugan más de un elemento: una amante casada, una esposa y el ruido. Pero es Bettina la amante del viejo poeta? Algunas referencias históricas mencionan un viejo amor no en la hija sino en la madre. La madre de la joven es Maximiliane Von La Roche, mujer de la que el joven Goethe estuvo enamorado a los veintitrés años. No hay mayores datos que ese, curioso: un amor no correspondido con el tiempo es un dato algo incierto. Pienso en Charlotte Buff, otro amor frustrado, su amor por ella inspiró y dio lugar a la creación de Werther: ¨¡Cómo me persigue esa imagen! Ocupa toda mi alma ya sea despierto o en sueños. Ahora, cierro los ojos, en mi frente donde se concentra toda mi visión interior veo aquellos ojos negros. ¡Aquí! No te lo puedo explicar. Cierro los ojos y están; como un mar, como un abismo descansan de mí, dentro de mí, llenan los sentidos de mí frente. ¿Qué es el hombre, ese ponderado semidiós? ¿Acaso no flaquean sus fuerzas justamente cuando más las necesita? Ya sea encumbrado de felicidad o abrumado por la aflicción, es detenido y vuelve a la honda y fría preocupación, justo cuando creía poder perderse en la plenitud de lo infinito¨. Me pregunto si el poeta habrá experimentado esos amores frustrados más allá de las palabras, con el cuerpo pensaba. Es posible pero también cabe la posibilidad que eso no sucediera, y sin embargo con las palabras también se expresa el cuerpo, por supuesto que es distinto. No es lo mismo. Esos amores de juventud se dan su lugar en el mundo en las palabras. Christine es una mujer inculta, esos nos dicen las crónicas mal intencionadas: cómo el genio puede compartir el lecho con una mujer de pueblo, rústica y hasta fea. Pero no voy darles crédito, todo rumor expresa las miserias de quien las profesa. Kundera cita una situación que dio lugar en el ambiente cultural del siglo XIX como el comienzo sistemático de todas esas calumnias, poco me importa si las inventó o tienen sustento histórico en alguna crónica de ese momento que en lo personal desconozco. ¨Cuando se rompe un vaso significa felicidad. Cuando se rompen un espejo cabe esperar siete años de mala suerte. ¿Y cuándo se rompen unas gafas? Es la guerra.  Bettina declara en todos los salones de Weimar que `esa morcilla gorda se volvió loca y me mordió´. La risa va de boca en boca y todo Weimar se muere de risa. Esa frase inmortal, esa risa inmortal, suena hasta nuestros días¨. Kundera sostiene que no es amor lo que Bettina siente por el viejo poeta, sino el afán de inmortalidad. Inmortalidad que se desprende de su relación amorosa con el poeta anciano. Establece diferentes tipos de inmortalidades. Por ejemplo la fe religiosa nos promete la inmortalidad de nuestra alma y una vida en el más allá de paz serena si mantenemos ciertas normas de conducta en nuestra vida terrena. Luego tenemos otra especie de inmortalidad, la llama pequeña inmortalidad. La pequeña inmortalidad pertenece al ámbito de la memoria y el recuerdo que dejamos en aquellos cuando nos ha llegado la muerte.  Generalmente si el recuerdo depositado en el prójimo es malo y poco grato el olvido demora un poco más en llegar. Nos recuerdan por más tiempo pero desde el resentimiento-qué horrible y triste palabra-. Por supuesto, ninguna de estas pertenece a la inmortalidad del poeta. La gran inmortalidad es para pocos, es selectiva y se expresa a través de la vida del poeta en sus creaciones que perduran y escapan a su generación. Es un estar siempre presente en personas que nunca se conoció personalmente. Establece Kundera una relación entre la inmortalidad y la muerte. Para ser inmortal primero hay que estar muerto, de esto saben mucho los melancólicos románticos que anhelan una muerte poética para así perdurar en el recuerdo de sus contemporáneos. Lo suyo es una vida muerte o un vivir para la muerte, un ser para la muerte sin las connotaciones heideggerianas del termino. Hay otro tipo de inmortalidad, menos poética pero no por ello menos espectacular, la inmortalidad ridícula que define por ejemplo nuestro tiempo presente. La inmortalidad de la cámara donde todo es registrado por la lente de la cámara. Por ejemplo, un accidente de tránsito y el dolor de quien lo padece es registrado y difundido para complacer el morbo de observar aquello que estamos seguros de nunca padecer pero el destino  juega con los dados, nunca sabemos... Pero además del morbo también el registro de nuestras actividades más triviales o el ojo vigilante de las cámaras de seguridad. No dejamos de ser observados pero también de exponernos. La inmortalidad ridícula es la del foco de la cámara. A Goethe no le hubiera gustado en lo absoluto, no necesita la autoexposición, por otro lado no había fotógrafos y cámaras de video para que registraran sus momentos privados y sin embargo está Bettina que expresa este tipo de inmortalidad de la cámara avant la lettre. Busca por todos los medios posible estar cerca del poeta, en ser su amiga, le ofrece su amistad y amor a cambio de que él comparta con ella su lugar en la inmortalidad. La relación entre ellos estuvo rota por años por el accidente de los lentes. Pero ella tiene sus armas, adopta la pose de niña. Ser una niña, es una mujer que es una niña en su comportamiento, sabe muy bien que la pose de niña le abre todo un abanico de posibilidades impunes en su acción. La ingenuidad de sus palabras, la falta de experiencia ante el mundo y la espontaneidad son las actitudes que adopta bajo la máscara de la niña. Hubo sexo entre el viejo Goethe y la ¨niña¨ espontánea? Lo dudo, él era un viejo y ella una mujer incapaz de sentir algo debajo de la falda. Kundera cita una carta de Bettina(la niña) de 1809 en la que escribe: ¨Tengo la firme voluntad de amarte hasta la eternidad¨. Pero Kundera al igual que Goethe no se dejan engañar, no es amor al poeta, es amor a la eternidad, la voluntad no está puesta en el amor sino en la inmortalidad. Pertenecen a generaciones diferentes, es un error considerar a Goethe como un romántico.  El Sturn und Drang representa un antecedente muy temprano en la obra del poeta y hasta reniega de él en la vejez. Goethe es un clásico, Bettina una romántica adoradora como los de su generación de la muerte. Establecen un puente entre el amor y el tormento, equiparan el amor al sufrimiento. El viejo Goethe es un amante de las formas, del estilo cuidado, más de veinte años para terminar de redactar su Fausto expresan el carácter sereno y dedicado al trabajo, no hay arrebatos pasionales, es el cuidado de la forma, el detalle minucioso, el borrador siempre inconcluso que busca la perfección en la materia. Es una vida al servicio del arte. No hay arrebatos, ni momentos de pasión irrefrenable en el viejo Goethe, todo es minucioso. Un solo desliz rescata Kundera del viejo Goethe, por supuesto que el mismo sólo tiene lugar en el ámbito de las letras, en una carta en la que manifiesta un juicio inmortal como epitafio sobre Bettina la amante de la muerte: ¨moscón antipático¨. ¨Pienso en el momento en que Goethe escribió las palabras `moscón antipático´. Pienso en la satisfacción que sintió al hacerlo e imagino que entonces de pronto comprendió: nunca en su vida había actuado como quería actuar. Se consideró administrador de su inmortalidad y esa responsabilidad le había atado y hecho de él un hombre estirado¨.  El 26 de Marzo del año 1832 muere Goethe para dar el paso que solo unos pocos pueden dar, el paso a la inmortalidad. Es interesante el aprecio del poeta por el silencio. Detestaba el ruido, hoy no podría vivir o le sería difícil, quizá retirado en el campo pero es seguro que nuevas Bettinas con sus cámaras le pedirían una foto para luego postear en las redes sociales. Al poco tiempo de la muerte del poeta Bettina publica su libro cuyo título es más que sugestivo: ¨Epistolario de Goethe con una niña¨. En efecto, Bettina era una niña. El ruido es el rumor de Bettina, su impertinencia, esa impunidad de la que gozan los niños malcriados. Según Kundera en 1929 se descubrieron las cartas originales saliendo a la luz todas las falsedades narradas por Bettina pero no podemos quitarle mérito ya que logró su propósito, alcanzar la inmortalidad junto al oprobio. Recientemente releí mi edición de Colihue de Werther, marqué algunos pasajes, en cierto modo en relación con la inmortalidad y su relación inseparable con la muerte: ¨¡Aquí estoy, Lotte! ¡No me asusta beber en el frío y terrible cáliz del que he de tomar la bebida de la muerte! ¡Me lo has acercado y no vacilo! ¡Todos, todos! ¡Todos mis deseos y esperanzas de mi vida se han cumplido! ¡Y golpearé, tan frío, tan rígido el férreo portal de la muerte!¨ La escena final muestra a Hemingway charlando con el viejo Goethe sobre diversos temas, el hilo común que sustenta el diálogo es la inmortalidad. No era amor lo que Bettina sentía por Goethe. Tampoco estoy seguro si el poeta amaba a su esposa Christine. Lo seguro es que tomó partido por ella cuando se produjo el incidente de los cristales rotos pero de un modo tibio. Es raro el retrato de Goethe. Lo observo en silencio y lo siento como un poeta de la distancia. La inmortalidad es distancia. La inmortalidad… qué es la inmortalidad?  ¨La inmortalidad es el juicio eterno¨. Un juicio no sobre la obra sino sobre la vida.