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19 de septiembre de 2018



APROXIMACIÓN AL GÉNERO PRIMERA PARTE

Publicado por: Lorena Otton

El género es uno de los grandes temas de la Filosofía actual. Empezamos a sufrir esta construcción social el primer día que nuestro cuerpo es dado a luz. Dependiendo del sexo se nos asigna un género y dependiendo de este género se nos asigna una orientación sexual. Vamos a empezar a deconstruir la película por el cuerpo y luego ver una primera aproximación al concepto “género”.  



Hace días que el tema del género planea sobre mi cabeza. A bote pronto lo primer que [email protected] piensa es que se trata de una representación cultural pero ¿Cuáles son esas representaciones? ¿Qué agentes entrelaza? ¿Cómo leemos las diferentes representaciones?

Nos adentramos al bosque poco a poco y con cautela. Empezamos a desentrañar el sistema sexo/género. Por lo que hace a la norma (que genera normatividad y a su vez exclusión), la sociedad nos asigna en función de nuestros órganos genitales el sexo, macho o hembra, y aquí empieza la fiesta. De entrada las personas que nacen con una ambigüedad sexual ya quedan excluidas. Pero si tienes la “fortuna” de que se te asigne un sexo no ambiguo, acto seguido sigue la fiesta y se te asigna un género masculino o femenino, y aquí topamos con la siguiente exclusión, fuera de la norma quedan las identidades trans y las no binarias. Por ahora hemos visto que a cada cuerpo se le asigna un género, pero además a cada género se le asigna una orientación sexual que viene normativizada por un código heterosexual y heterosexista. [email protected] quedan, [email protected] gays, [email protected] bi…y determinadas prácticas sexuales no normativas.

Al nacer ya nos encontramos con este pastel. El drama reside en empezar la articulación de dicha construcción social en el cuerpo, lugar desde donde nacen todas estas nociones de las que estamos hablando. Porque al ser el cuerpo la 1ª ficha de dominó al caer, perece que todo lo que vinculamos a esta tenga sus mismas características, es decir, de esta forma parece que el género y las identidades sexuales sean algo “natural y biológico”. Cuando en realidad una de las tareas de la sociedad es regular nuestros cuerpos, géneros y sexualidades. Este es el punto más enfermo, el de justificar desigualdades sociales como si provinieran de la naturaleza.

Coincido con Foucault que es desde el cuerpo donde hemos de comenzar a deconstruir todo este circo. Cabe preguntarse ¿Cuántos sexos existen? ¿El sistema sexo/género se ha guiado siempre por un modelo donde existen el sexo masculino y el sexo femenino?
Empieza la batería de respuestas: Thomás Laquer nos comenta que el modelo por el que nos regimos hoy, es totalmente histórico. Ya que hasta el s.XVII, el modelo que regia era el masculino. Ya que la representación del sexo femenino sería un penis interno ergo el modelo que consideramos “natural”  ha ido variando. Sigo por las narrativas de la intersexualidad donde me quedaré un rato. La intersexualidad lejos de verse como una condición corporal por la institución médica, se vincula con la patología, la enfermedad, la anomalía, el síndrome, la disfunción o la insuficiencia, que muchas veces terminan en cirugías “normalizadoras o correctora”. Todo esto por asignar un sexo unívoco al bebé (masculino o femenino). 

La intersexualidad, trata de multiplicidad de estadios intermedios o de combinaciones de rasgos físicos que de forma habitual se emplean para asignar el sexo hombre o mujer. Y que comprende desde el ADN hasta los rasgos sexuales secundarios. Mientras que para asignar hombre o mujer solo hacen falta estas dos combinaciones cromosómicas posibles XX o XY, en realidad existen más de 75 variantes que comprendes una concepción del  género mucho más grande y rica de lo que la sociedad nos presenta. Es aquí, desde la desarticulación de las arquitecturas del género a partir del cuerpo, donde debemos reivindicar que las lecturas e interpretaciones de los cuerpos deben ser otras donde lo “excluido” sea integrado.

Todo ello y ya para acabar me lleva a una primera aproximación (sigo trabajando en ello) al concepto de género. Concibo el concepto de género como un conjunto variable donde se incluyen y relacionan los siguientes elementos que a su vez son también variables: intersexual, transexual, hembra, macho, transgénero, no binario, femenino, masculino, homosexual, bisexual, heterosexual, asexual… y [email protected] deviene y transita en una determinada identidad de género que se va actualizando gracias a su naturaleza de devenir constante. De momento entiendo el género como un espectro modificable que transita y deviene a través de dichos conceptos.


Continuará….



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