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30 de diciembre de 2010



Personas normales y personas humanas. ¿cómo podemos ser?


Publicado por: Esteban Higueras Galán / @HGEsteban
Escrito realizado con un alto grado de atención en los puntos de la mecánica de amistad.

Un murmullo social dicta que:

Las personas buscan relacionarse con gente normal.
Las personas dedican tiempo en asignar un orden y estructura a sus impresiones.
Las personas realizan una clasificación que concuerda con este orden y estructura.

Así, he oido que esto es lo que se entiende por persona normal y en este escrito tengo el interés de agrandar estas impresiones para hacerlas más comunes.

Una impresión de Deleuze sirve para comenzar, si diferenciamos entre quienes buscan el concepto en la palabra y quienes buscan un significado tras el significante, podríamos decir que en este contexto las personas "normales" actúan como sujetos incapaces de pretender la impresión, o de crear el concepto, es decir, no conocen la palabra como un enlace a un afecto, sino como un significante que remite a un significado sociocultural. Por esto estas personas observan en otras (que no utilizan significantes) a individuos no-normales, es claro si nos ponemos a imaginar un individuo acostumbrado a catalogar significantes, en el momento que no encuentre donde encaja alguna cosa, esta irremediablemente es "rara", la cosa rara de la que no se sabe, la no-normal.

Por contra estas personas no-normales se entienden a si mismas no como raras, sino como humanas. Este tipo de personas se encuentran interesadas en la búsqueda de afectos. Aquí al recibir palabras y signos estas buscan la pasión que la contiene, que la gobierna. Este tipo de personas (en un contexto diferente) podrían definirse como; "las portadoras de la potencia de amistad", aunque no se trata aquí de ampliar el concepto de amistad, se trata de definir a un tipo de persona. Entonces, las personas que encajan en esta definición utilizan el deseo en dirección al afecto -algo pasa en este modo de pensamiento que salta a la vista por su simplicidad- ¿porqué este tipo de persona no clasifica?. ¿Y cómo consigue comunicarse?.

Como decimos que al encontrar un afecto se pretenderá a la misma vez la definición de este (Punto 4), diremos que al encontrar la definición hallaremos la herramienta necesaria para la comunicación. Y ahora si, podemos decir que este tipo de personas se comunican utilizando definiciones comunes (Punto 6) y que hacen amigos con cierta facilidad.

Como en ambas definiciones de persona ejerce su influencia el efecto de rareza, la rareza aquí media entre la clasificación o la conceptualización:
Si el efecto de rareza pertenece aquí a una clasificación, se procederá a continuación a la búsqueda de un rango o grupo de referencia –esto es algo muy general- y ya que las clases están ordenadas bien podríamos abrir un manual de patología clínica y encuadrar un comportamiento con una clase o demencia. ¿Qué tipo de signos nos aclaran el trastorno de esta persona? ¿cuál es el nombre patológico para este individuo? Así se hace, ahora se procede a la asignación del nombre, teniendo en cuenta cada signo y cada alteración que se escapa de la media, después se corrige este, o al menos se intenta. La pregunta es: ¿así que conseguimos? ¿dirías que se consigue el beneficio para el sujeto?; más bien se consigue aquí la puesta a salvo del modo correcto, la forma normal, la ideal sale ganando.


El grito no enunciable sería: ¡¡Clasifíquense y pónganse a salvo!!!.

En contra, cuando el efecto de rareza pertenece a la conceptualización se procede a la búsqueda de un modo de ver, aquí es la visión quien se altera, se siente curiosa, sabe que pueden existir afectos sin concepto más no es suficiente, esto avergüenza a la visión, se hace muy necesario encontrar el concepto ya que tiene la potencia de atravesar al afecto, de controlarlo, liberalo y utilizarlo a placer. No partir en su búsqueda sería afirmar la impotencia.


El grito no enunciable sería:  ¡¡Conceptualízense y háganse libres!!

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