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Comparación conceptual de la filosofía de Nietzsche y Spinoza.



Diferentes retratos a lo largo de los años de Nietzsche y Spinoza, dos filósofos no siempre comprendidos.
Seguramente conocerán a los dos filósofos que aquí se tratan, el uno alemán, "mal dicho" y mal entendido, al que se le ha relacionado desde su muerte con el emergimiento del pensamiento nazi, el otro holandés, mal entendido y perseguido, mandado al ostracismo por su pensamiento tanto en razones religiosas como políticas, dos filósofos que han cambiado el mundo y que fueron excluidos y mandados al ostracismo precisamente por pensar las mismas ideas en épocas parecidas.

El teólogo ortodoxo y el sefardie, seguramente por la tan parecida teoría conceptual, no han sido comprendidos en los años venideros, presentan una teoría funcional del ser humano y el mundo casi idéntica -que es lo que pretendo mostrar en este escrito, y un método expresivo característico en sendos lenguajes completamente opuesto, el uno con el aforismo, el otro con la proposición, dos técnicas opuestas para el mismo mapa conceptual, pero esto ya lo expuse en la entrada El estilo de Nietzsche y Spinoza. Lo que se busca ahora es desgranar levemente varias de las ideas principales y observar como la función conceptual es casi idéntica.

-La negación del mal de Spinoza, con la desvaloración de todos los valores de Nietzsche, son exactamente la misma idea:

"Así pues, queda claro, en virtud de todo esto, que nosotros no intentamos, queremos, apetecemos ni deseamos algo porque lo juzguemos bueno, sino que, al contrario, juzgamos que algo es bueno porque lo intentamos, queremos, apetecemos y deseamos". (Ética, III).

"Símbolos son todos los nombres del bien y del mal: no declaran, sólo hacen señas. ¡Tonto es quien de ellos quiere sacar saber!
Prestad atención, hermanos míos, a todas las horas en que vuestro espíritu quiere hablar por símbolos: allí está el origen de vuestra virtud" (Así habló Zaratustra, I, De la virtud que hace regalos).

-El Dios ha muerto del hombre del martillo con la infinita multiplicidad de todos los atributos en los hombres a través de la idea de Dios, es la misma idea conceptual en ambos filósofos.


"VI.—Por Dios entiendo un ser absolutamente infinito, esto es, una substancia que consta de infinitos atributos, cada uno de los cuales expresa una esencia eterna e infinita" (Ética, I, Definiciones).

En la siguiente proposición Spinoza demuestra que Dios no existe en acto, y por condición tampoco existe en acto la idea de Dios.
"VII. - La esencia de todo lo que puede concebirse como no existente no implica la existencia" (Ética, I, Axiomas).

-La afirmación Spinoziana de que cuerpo y alma son una misma cosa, con la no existencia de la experiencia externa al ser en Nietzsche son la misma idea una vez más.


"PROPOSICIÓN I
Según están ordenados y concatenados en el alma los pensamientos y las ideas de las cosas, así están ordenadas y concatenadas, correlativamente, las afecciones o imágenes de las cosas en el cuerpo" (Ética, V).

"Nietzsche termina identificando su inspiración con su revelación exterior y cree que su espíritu contiene y engendra bajo una forma mística la quintaesencia del Ser: "Para mí -¿cómo podría haber un afuera-de-mi? ¡No existe ningún afuera", dice en Así habló Zaratustra".
(Lou Andreas Salomé, Nietzsche. Sus metamorfosis).

-El eterno retorno como castigo al hombre de ideales, y la definición VIII y su explicacxión, juntan otra vez la misma idea con distinta forma: 


"341. La carga más pesada. ¿Qué dirías si un día o una noche se introdujera furtivamente un demonio en tu más honda soledad y te dijera: "Esta vida, tal como la vives ahora y como la has vivido, deberás vivirla una e innumerables veces más; y no habrá nada nuevo en ella, sino que habrán de volver a ti cada dolor y cada placer, cada pensamiento y cada gemido, todo lo que hay en la vida de inefablemente pequeño y de grande, todo en el mismo orden e idéntica sucesión, aun esa araña, y ese claro de luna entre los árboles, y ese instante y yo mismo. Al eterno reloj de arena de la existencia se lo da vuelta una y otra vez y a ti con él, ¡grano de polvo del polvo!"? ¿No te tirarías al suelo rechinando los dientes y maldiciendo al demonio que así te hablara? ¿O vivirías un formidable instante en el que serías capaz de responder: "Tú eres un dios; nunca había oído cosas más divinas"? Si te dominara este pensamiento, te transformaría, convirtiéndote en otro diferente al que eres, hasta quizás torturándote. ¡La pregunta hecha en relación con todo y con cada cosa: "¿quieres que se repita esto una e innumerables veces más?" pesaría sobre tu obrar como la carga más pesada! ¿De cuánta benevolencia hacia ti y hacia la vida habrías de dar muestra para no desear nada más que confirmar y sancionar esto de una forma definitiva y eterna?" (Gaya ciencia).


"VIII.—Por eternidad entiendo la existencia misma, en cuanto se la concibe como siguiéndose necesariamente de la sola definición de una cosa eterna.
Explicación: En efecto, tal existencia se concibe como una verdad eterna, como si se tratase de la esencia de la cosa, y por eso no puede explicarse por la duración o el tiempo, aunque se piense la duración como careciendo de principio y fin" (Ética, I, Definiciones).

-Y por último el super-hombre Nietzscheano con la quinta parte de la ética de Baruch, que es en definitiva la misma demostración de un pensamiento sin ideales, es decir, del super-hombre.


"Paso, por fin, a esta última Parte de la Ética, que trata de la manera de alcanzar la libertad, es decir, del camino para llegar a ella. En esta Parte me ocuparé, pues, de la potencia de la razón, mostrando qué es lo que ella puede contra los afectos, y, a continuación, qué es la libertad del alma, o sea la felicidad; por todo ello, veremos cuánto más poderoso es el sabio que el ignaro".
(...)
"Aquí trataré, como he dicho, solamente de la potencia del alma, o sea, de la razón, y mostraré ante todo la magnitud y características de su imperio sobre los afectos, en orden a regirlos y reprimirlos".
(...)
"Así, pues, dado que la potencia del alma, como más arriba he mostrado, se define por la sola capacidad de conocer, los remedios contra los afectos —remedios que todos conocen por experiencia, pero que, según creo, no observan cuidadosamente ni comprenden con distinción— los determinaremos por el solo conocimiento del alma, y de dicho conocimiento deduciremos todo lo que concierne a su felicidad" (Ética, V, Prefacio).

"El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra!" (Así habló Zaratustra, Prólogo, 3).

- Las tres fases de la elevación del pensamiento en ambos filósofos.

Las tres transformaciones o cambios que requiere el alma para conseguir el pensamiento intuitivo es descrito por Nietzsche y demostrado por Spinoza, pues son las voliciones (deseos o determinaciones ya sean conscientes o insconscientes) forma de entendimiento para el holandés:
Artículo: Nietzsche y las tres transformaciones del hombre.

"Tres transformaciones del espíritu os menciono: cómo el espíritu se convierte en camello, y el camello en león, y el león, por fin, en niño" (Así habló Zaratustra, I, De las tres trasformaciones).


"PROPOSICIÓN XLIX
En el alma no se da ninguna volición, en el sentido de afirmación y negación, aparte de aquella que está implícita en la idea en cuanto que es idea.
Corolario: La voluntad y el entendimiento son uno y lo mismo.
Demostración: La voluntad y el entendimiento no son sino las mismas voliciones e ideas singulares (por la Proposición 48 de esta Parte y su Escolio). Ahora bien: una volición singular y una idea singular son uno y lo mismo (por la Proposición anterior). Luego la voluntad y el entendimiento son uno y lo mismo. Quod erat demostradum" (Ética, II).

-Y sin antes acabar, porqué no esgrimir  la técnica que diferencia a ambos filósofos y que sin llegar a formar concepto, si muestra y enmascara a cada uno de ellos.

El alemán con el aforismo pretendía hacer un "bien social" destruyendo con martillo en mano los ideales de sus iguales, y librarles así de la losa que los detenía e impedía su avance, y en cierto modo, también por incapacidad personal de crear el sistema lógico que emplea el que piensa con la autosuficiencia de su super-hombre, por otro lado esto es lo que crea Spinoza; Un mapa conceptual posible axioma por axioma, hilo de proposiciones conectadas al detalle y concluyente en una forma de pensamiento libre como el mismo cielo.

"- yo hablo, en efecto, en parábolas, e, igual que los poetas, cojeo y balbuceo; ¡y en verdad, me avergüenzo de tener que ser todavía poeta! -" (Así habló Zaratustra, III, De tablas viejas y nuevas).

"¡Estoy totalmente admirado, totalmente fascinado! ¡Tengo un predecesor, y vaya uno! Casi no conocía a Spinoza: lo que ahora me llevó a él fue una 'acción instintiva'. No sólo su orientación general es semejante a la mía -hacer del conocimiento el afecto más poderoso-, sino que, además, yo mismo me reconozco en cinco puntos fundamentales de su doctrina; este pensador, el más anómalo y solitario, me resulta más cercano en lo siguiente: niega la libertad-; los fines--; el orden ético del mundo-; la falta de egoísmo-; el mal-; aunque es verdad que las disparidades son grandes, se debe más bien a diferencias de tiempo, de cultura, de ciencia. In summa: mi soledad, que a menudo, como sucede sobre las cimas muy altas, me producía sofocos y hacía que la sangre afluyera por todas partes, resulta ahora, al menos, compartida con otro(junio de 1881, correspondencia con Overbeek).

"Ya no pastor, ya no hombre, - ¡un trasfigurado, iluminado, que reía! ¡Nunca antes en la tierra había reído hombre alguno como él rió!".
(Friedrich Nietzsche, Así habló Zaratustra, De la visión y enigma, 2.).

Y teniendo la misma idea el trabajo de ambos es diferente, Nietzsche quería romper los ideales de los hombres, Spinoza crear en solitario una filosofía sin ideales, en definitiva superior en un sentido nietzscheano.

Hacer filosofia del deseo.


La filosofía del deseo en tiempos de fugacidad.
No pretendo aquí exponer por que es el deseo la fuerza primera que mueve al hombre, pues ya han hecho esto mismo desde Aristoteles, San Agustín a Spinoza o Nietzsche, también Deleuze (que es seguramente el principal exponente actual del deseo), pero no está de más que esboce algún concepto intermedio entre esta infinidad de autores, e intente acomodarlo en este mismo momento. ¿No es esto hacer filosofía?.

Así que pretendo hacer filosofía partiendo de uno de los conceptos más trillados de la historia de la filosofía, encuentren ustedes a un filósofo que se precie que no haya hablado del deseo y su interacción con el hombre y la naturaleza. Ya se pueden imaginar que es un concepto central al hombre, cuerpo autónomo e integrado en el hombre que participa de él como la sal al mar, el deseo es la parte consciente y procedimental de la naturaleza humana, y así como la naturaleza del desarrollo puede predecirse por sus genes y sustancias -por su determinación genética- la naturaleza del deseo humano puede intuirse por sus ideas y conceptos.

El deseo que a mí me interesa es el de Spinoza, quien dice que este es la esencia del hombre, es decir, para Spinoza el deseo es lo que mueve al hombre en la dirección y forma en la que los hombres pueden formarse a sí mismos en cuanto a individúo o cuerpo social. Y no hay ejemplo más claro que su "ética geométrica" como libro que define y ejemplifica la descripción. Ya que es un libro de deseos, de esos libros que crecen sobre tu cabeza y hacen hijos a tus espaldas. Si un hombre quisiese aprender a desear intensamente no puede perderse este libro. Ahora si, los deseos de Spinoza son complejos y entrelazados, no son deseos fugaces como las apetencias que se muestran en televisión, ni deseos basados en "pulsiones" o instintos, como son la gula, la abaricia, etc -estos son deseos incompletos que siempre van acompañados de alguna tristeza. En Spinoza el deseo es uno, y al mismo tiempo infinito, capaz de descomponerse en una multiplicidad de deseos y afectos. Pero, no pretendo aquí extenderme en la fuerza del deseo Spinoziano -eso ya puede hacerlo quien quiera en su casa, lo que vengo es a criticar, y a decir que los deseos que veo en la gente a diario, los deseos que anidan en ciertas cabezas llenas de pájaros, junto con otros de cabezas más instruidas e igualmente inutilizadas son, en su mayoría, deseos fugaces. Más que deseos son apetencias, o pequeños intereses inducidos. Apetencias de una chocolatina, de una fragancia, gominola, viaje u otro utensilio no necesario. Lo que ocurre es que los deseos que respiramos solo son producidos por el intelecto del hombre en su propio bien, en una mínima parte, el resto son desechos de la publicidad.

¿A quién le interesa tener tanta cantidad de deseos inútiles en su cabeza?, eso no interesa a ningún individuo, solo es un concepto de pago con intereses lúdicos. ¿Por qué tenerlo en mi cabeza?, ¿Qué puedo hacer para defenderme de esto?, lo único que se puede hacer es hacerse consciente de los deseos propios. Y para esto solo conozco un remedio: Ética demostrada según el orden geométrico de Baruch de Spinoza.

La lógica y la existencia de Dios

La lógica y la existencia de Dios

René Descartes es uno de los pensadores clave a la hora de analizar el problema de la existencia de Dios. En él se basó Baruch Spinoza para, en su Ética explicada según el órden geométrico, tratar de dar una explicación científica e irrefutable, o en otras palabras, definitiva, a algunos de los mayores intangibles de la historia de la humanidad: Dios, el alma, el bien, el mal. Antes hubo otros. El pensamiento cristiano, que dominó el panorama de la filosofía occidental durante toda la Edad Media, utilizó su particular interpretación de ciertas ideas de Platón y Aristóteles para probar la existencia de Dios y explicar el funcionamiento del mundo que Él había creado, siendo Santo Tomás de Aquino el máximo exponente de esta tradición. En cuanto a la prueba de la existencia de Dios, la obra de Spinoza no es sino una exposición más compleja, más precisa, de los argumentos de sus antecesores.


Empecemos hablando sobre el concepto de Dios. Dios es generalmente considerado como ser supremo, causa última de todo lo existente. Se le han dado, a lo largo de las religiones y filosofías características como perfección, infinitud, omnipotencia, omnipresencia -dado que forma parte de la esencia de todos los seres-, etc. Sin embargo, si prestamos atención a dichas cualidades, observamos que ninguna es demostrable según los parámetros científicos que utiliza la humanidad para validar el conocimiento. Es más, estamos hablando de conceptos que son de por sí innacesibles a los seres humanos: perfección y omnipotencia son conceptos que, como seres limitados que somos podemos intentar definir, pero no alcanzar a comprender en su totalidad. 








Uno de los argumentos más recurrentes de la tradición cristiana a favor de la existencia de Dios ha sido la de que "tenemos que venir de algo". Esta prueba es similar a la teoría aristotélica del Primer Motor Inmóvil. En resumen, reza que todo ser debe tener una causa, que a su vez tendrá otra, y así sucesivamente, pero como sería ilógico que la cadena fuese infinita tiene que haber un ser último... al que sin embargo dicha escuela de pensamiento no ha dudado en calificar como infinito. Esto es, se utiliza la misma cualidad que se trataba de explicar para dar la explicación. En mi opinión, esta explicación circular y no comprobable no es mas que un intento de poner límites a nuestro desconocimiento. Un límite formal, pues al fin y al cabo acaba siendo un límite ilimitado, pero al menos es una infinitud que podemos atisbar, algo con lo que sentirnos más cómodos que con un simple interrogante.

Otra de las más célebres pruebas que han esgrimido aquellos que defendieron la posibilidad de afirmar la existencia de Dios mediante la razón es la que se basa en la perfección de Dios. Formulada originalmente por San Anselmo, su planteamiento se reduce a lo siguiente: Dios debe existir porque es lo más perfecto que podemos concebir, y forzosamente lo más perfecto debe existir, porque la no existencia sería un claro signo de imperfección. El fallo radica, como demostraron posteriormente Kant y Hume entre otros, en que el hecho de que podamos pensar algo no implica la existencia de este algo. Dicho de otro modo, para poder aplicarle la cualidad de perfección a un ser, dicho ser tiene que existir, pero si aceptamos su existencia de antemano estamos incluyendo la conclusión que deseamos obtener, o sea, la existencia de Dios, entre las premisas.








Existen algunas pruebas más, que han sido igualmente refutadas. De todo esto no se colige, en cualquier caso, que Dios no exista, sino que no podemos probar su existencia, así como tampoco, y esto es importante, su no existencia. Esto es así porque, como ya he comentado antes, a Dios se le otorgan cualidades con las que el hombre solo puede soñar. No es dificil ver que un ser todopoderoso no encontraría dificultad alguna no solo en resultar indetectable para nosotros, sino en participar en el curso de nuestras vidas, en jugar con nuestras mentes sin que nos diéramos cuenta, provocando que hiciéramos cosas que luego atribuiríamos a nuestro libre albedrío (cualidad que, irónicamente, Descartes atribuyó al genio maligno que utilizó para explicar la duda metódica). El ateísmo, si lo separamos completamente del agnosticismo, yerra entonces tanto como el cristianismo, al afirmar cosas que no puede probar.

La religión es, en última instancia, cuestión de fe. La fe es creencia, y el creyente cree en la existencia de aquello en lo que cree. Sin embargo, el creyente no deja de ser un hombre que vive en una sociedad, que comparte su vida con otros hombres, que a su vez tienen creencias diferentes. Tratar de demostrar la existencia de cosas que, debido a su propia naturaleza, no son verificables, ha sido en el pasado demasiadas veces una estrategia destinada a imponer el modo de ver el mundo de un cierto grupo de personas, así como a justificar la necesidad de ciertas conductas que, de otro modo, habrían sido consideradas no solo contrarias a la ley, sino abominables y más propias de monstruos que de hombres. Dejaré que ustedes mismos hallen en la historia estas horribles situaciones. Yo solo espero que, gracias a ellas, la humanidad se haya hecho más sabia y, de este modo, lleguemos a entender la necesidad de compaginar las creencias propias con la tolerancia de las ajenas.

Introducción al estudio de la parte 5ª de Ética demostrada por orden geométrico


Introducción para la comprensión de Spinoza en su ética demostrada.
La quinta parte de Ética demostrada según el orden geométrico trata de afianzar la razón sobre las pasiones del hombre, y es a todas luces el fin a la pregunta Spinoziana de ¿qué puede un cuerpo?. Pero, para comprender esta última parte más vale situarse en las formas utilizadas para llegar a ella por Spinoza, y esto que es bastante difícil - pues es una teoría única enmarcada en ninguna corriente filosófica- creo que es comparable a las creaciones filosóficas de dos filósofos anteriores y dos posteriores a él.


Ética demostrada es el libro más intenso de cuantos he estudiado, y es la razón que dio la primera forma a este espacio de Microfilosofía , mi interés era el de plasmar todas las proposiciones del libro para recorrerlas al golpe de un "click", y así estudiarlas. Ya casi terminado, solo queda la parte última de su teoría, que se publicará de aquí en adelante los Viernes a las 12 A.M hora española.
 
Pero antes, para poder guiarse con paso firme hacia la comprensión de lo demostrado por Spinoza, he encontrado cuatro puntos importantes que pertenecen a dos autores anteriores y dos posteriores a él.

Claves para entender a Spinoza: antes de Spinoza.

Método geométrico de Euclides :

Spinoza demostró sus argumentos siguiendo el método geométrico de Euclides, la presentación tradicional de la geometría euclidiana se hace en un formato axiomático. Un sistema axiomático es aquél que, a partir de un cierto número de proposiciones que se presuponen «evidentes» (conocidas como axiomas) y mediante deducciones lógicas, genera nuevas proposiciones cuyo valor de verdad es también lógico.

Su sistema se sintetiza en su obra cumbre los Elementos, modelo de sistema axiomático-deductivo. Sobre tan sólo cinco postulados y las definiciones que precisa construye toda la Geometría y la Aritmética conocidas hasta el momento. Su obra, en XIII volúmenes, perdura como única verdad geométrica hasta el siglo XIX.

Filosofo autodidacta, escrito por Abentofail:

Se trata de un libro muy ameno, leíble y leído por distintas personas y culturas. La razón del libro consiste en encontrar el éxtasis propuesto por el maestro de Abentofail, que es Avicena, a través de la razón, y conseguir de esta forma el conocimiento de Dios. Abentofail busca sinceramente la concordia entre la razón y la fe, y al fin de su libro presume de alcanzarla.

Libro famoso muy leído y traducido en toda Europa desde el siglo XV,  Presentado aquí como una increíble y amena introducción al pensamiento de Spinoza, ya que forma el conjunto más antiguo y parecido en conclusión a las ideas desarrolladas posteriormente por Spinoza,

Cabe una sola diferencia significativa entre las doctrinas del filósofo granadino con el amsterdino, en la que se refiere a los posibles caminos hacia el conocimiento de "lo necesario y verdadero", o sea se, Dios. El granadino andalusie no niega la posibilidad del conocimiento agnóstico (de arriba hacia abajo) capaz de expresar el máximo regocijo sin haber pasado por la razón y experiencia, camino o forma terminada a la que se refiere como visión intuitiva, en cambio, muestra esta posibilidad como gracia de unos pocos elegidos y no se da ha desarrollarla mediante la escritura por precisar que se trata de un conocimiento no transmitíble por esta. Así, el autor y el protagonista muestran al lector, en este libro, la forma más racional y guiada por el entendimiento, de que es capaz un alma humana -o cuerpo- en último caso, el conocimiento "divino". Y de como este se asienta en una visión intuitiva, intuición que es afirmada también en el libro 5ª de la Ética de Spinoza. La diferencia: Abentofail deja abierto o no desestima el camino agnostico del conocimiento, aún que no hable de él, y que en el libro consigue solo a través de la razón.

Otra diferencia -que para mí no la es, es la que se refiere al paso del alma humana tras la muerte, cosa que Spinoza demuestra no ser posible, ya que el alma humana se compone de imágenes, creencias y recuerdos, que son cuerpos en si mismos, y mueren igual que muere la vida de una extremidad o un órgano vital. Pero en esto no se muestra firme Abentofail, y es más bien ambivalente al mostrar opiniones de la tradición musulmana y aristotélica, solo tras desarrollar sus deducciones en las últimas hojas del libro, Hai (el protagonista) concluye que se alimentará solo de los cuerpos necesarios para su supervivencia, y que se alejará en cuanto le sea posible de cualquier imagen o creencia, y solo meditara sobre cosas verificables mediante la razón, hasta llegar a lo que él llama la visión Intuitiva.Y esto expresado por Abentofail en la novela filosófica de el filósofo autodidacta, es lo mismo que lo demostrado por Spinoza en Ética demostrada por orden geométrico en la presente parte 5ª.

Parecida forma de Dios, conseguida a través de la razón, una pregunta principal de este libro bien podría ser ser la ya famosa espinoziana de: ¿Qué puede un cuerpo?, como ejemplo, un breve texto de Meléndez Pelayo.

“Si a la grandeza de la invención y del pensamiento correspondiesen el desarrollo y el estilo, que desdichadamente, y para el gusto de lectores modernos y occidentales, no corresponden, pocos libros habría en el mundo tan maravillosos como este Robinsón filosófico, en que el protagonista Hai, nacido en una isla desierta y amamantado por una gacela, crecido y formado sin trato ni comunicación con racionales, va elaborando por sí mismo sus ideas, procediendo de lo particular a lo general, de lo concreto a lo abstracto, del accidente a la sustancia, hasta llegar a la unidad y abismarse en ella, y sacar por fruto de todas sus meditaciones el éxtasis de los sofíes de Persia y el Nirvana budhista. El autor, que pertenecía a la secta llamada de los contempladores, escribió su libro para resolver el problema de la unión del entendimiento agente con el hombre; pero, a semejanza de su maestro Avempace, en la epístola del Régimen del solitario, llega a la conclusión mística por vía especulativa (…)»

Próximamente publicare un artículo  para presentar en más profundidad el libro de Abentofail,, así como el libro original para su descarga en PDF.



Claves para entender a Spinoza: Después de  Spinoza: 

Vída y obra de Nietzsche: 

Ferviente admirador de Spinoza, lo conoció tarde, habla de él como el filósofo que inventa. En cierta ocasión expone que su cuerpo es incapaz de crear como aquél del filósofo holandes, y que es más bien construido ya para la crítica (para León más que para niño según sus palabras), incapaz de devenir niño, incapaz de definir un Dios verdadero a través de la razón, se ofrece para destruir el Dios falso que resiste entre la incertidumbre de su tiempo con la famosa frase: Dios a muerto. Primera vez escuchada en Así hablo Zaratustra, y expuesta sin metáforas en más allá del bien y del mal.

Base filosófica de Deleuze: 

Su filosofía puede pensarse a través del sistema Spinoziano, así lo afirmo (esto lo afirmo yo, quien escribe) tras largo tiempo de conocer sus obras, la inmanencia será el concepto más central a la pregunta spinoziana de ¿qué puede un cuerpo?, un plano de inmanencia expresa la infinita intensidad y extensidad de la que puede un cuerpo, no infinita en cuanto que pueda o sea capaz de todo, sino a la infinitud de repeticiones, y diferencias de velocidad entre movimiento y reposo que puede un cuerpo -cuerpos son conceptos para Deleuze.

Para aclararnos más en la medida de lo posible. Se puede comparar el concepto Spinoziano de Dios como la necesidad en cuanto a existencia y esencia de infinitos planos de inmanencia, en el que cada plano -como se recordará- se compone de infinitas formas de intensidad y extensidad.

Tengo que aclarar que lo aquí expongo, no ha sido expuesto por Deleuze y no puede afirmarse que él afirmase esto mismo. Pero seguro servirá de ayuda para unir ideas de ambos filósofos, y facilitar el posterior entendimiento.

En otro orden de cosas, me da en la nariz que el concepto de plano de inmanencia, así como muchos otros, son "conceptualizaciones" deleuzianas pensadas para su mundo presente - del autor y nuestro, y que, seguramente, no pensó, discutió, o mostró interés alguno por conceptualizar palabra tan cargada de significado y definiciones como es la propia de: Dios.

El Viernes, la primera proposición del libro 5º, hasta entonces.
Un saludo amigos, y Feliz Año 2013 a todos!

La filosofía lucha contra el sinsentido y la contradicción.

La contradicción y el sinsentido son los fantasmas de la filosofía
¿Los filósofos se contradicen? Para una gran mayoría de la población la filosofía trata sobre artilugios abstractos, es en estos casos que se piensa que la filosofía no tiene utilidad, puede que por la lejanía de sus ideas. Y que los filósofos se contradicen unos a otros -entiéndase que no se contradicen cuando tratan cosas diferentes- como hacen los políticos, en el caso de la filosofía la contradicción no es posible. Siempre que un filósofo coge la palabra lo hace a través de su propio concepto, como la maquina convertida en idea, y en el caso de que incluya la contradicción, solo cabe esperar que el filósofo se equivoque, o, que el lector no conozca el concepto -encerrado en- la palabra.

Sin más, acabo de recordar una antigua conversación sobre Deleuze, sobre el rizoma y la imposibilidad de contradicción. Yo decía que ha Deleuze le gustaba contradecirse (esta es una opinión personal, no viene en ningún libro, ni texto) pero no me refería a que sus escritos no tuvieran consistencia, o formarán una mala composición filosófica. Solo pensaba que un concepto nace de un "rizoma", y otro, de otro "rizoma". Y por esto mismo pueden contradecirse, sin faltar a la contradicción. Claro, en realidad no se contradicen por que hablan de cosas diferentes, son raices diferentes, múltiples, ya sé!. Pero pueden comunicar conceptos opuestos, conceptos que se tensan al mirarse a los ojos, que, a ojos de la persona no acostumbrada a la filosofía, rivalizan entre sí, ojo!, nada peor, ni más equivocado -palabra de lector, que es esta una gracia muy amable en cualquier filósofo digno. En Deleuze siempre es muy claro, las ideas que contradicen al individuo -lector, son en la linea siguiente explicadas, re-conceptualizadas mejor dicho, es el trabajo del artista en filosofía el que dignifica Deleuze. Ahora hay que saber, que Deleuze hace una filosofía múltiple, siempre busca encuentros, y nunca cerrará su sistema, el suyo es el sistema de la multiplicidad y son otros quienes lo terminan, y hablan de conceptos lejanos que tocan a los que él imagino, lo mejor, que siguen siendo útiles. Son muchos los filósofos que aprenden de él -aunque sin discípulos directos, quizá en esto se parezca a Spinoza.

Spinoza no tuvo discípulos directos, pero en nuestro tiempo, medio mundo se adueña de sus ideas y su ética, en cambio el sistema de proposiciones ya está terminado. En Spinoza el sistema esta cerrado, él creó un sistema "perfecto" -el sentido humorístico de su Ethica parece insaciable. Es un sistema lógico perfecto, las definiciones, los axiomas, las proposiciones. Encajan a las mil maravillas. Y, no puede constituirse como sistema. No puede pensarse en conjunto como un sistema sin al mismo tiempo, vincularse con cada una de las proposiciones que forma cada demostración. En realidad es una crítica hacia todo lo cerrado. Magia de Spinoza, quien fue visto, entre otros por Nietzsche y Deleuze, como el príncipe de los filósofos.

Si es así, ahora se habla de las contradicciones en la filosofía, esas que no tienen cabida alguna, no entran en ninguna composición filosófica. Un concepto no puede contradecirse en su definición, y si se contradice, como causa puede darse: (1) que la posibilidad del concepto sobrepase lo que el individuo conoce, y este invente a su antojo un final contradictorio. O, (2) que el filósofo en cuestión no hiciese bien su trabajo, creando a ojos pares, contradicciones en una definición, y generando la inutilidad del concepto. En los dos casos el resultado es inútil, y el lector de filosofía se frustrará. Así funciona un lector de filosofía, busca completar su deseo. Si se piensa detenidamente, la búsqueda deseante se plantea con mucha más intensidad que en el resto de lectores, y, se dirá que más que completar su deseo, quiere darle forma -existe un componente individual, dar forma a los deseos es el mayor privilegio de un pensador cualquiera, y este es -a todas luces- el propósito del filósofo.

En la Ethica, un individuo puede inventar lo que quiere desear,(este es un planteamiento muy deleuziano dentro de la lógica spinozista) tanto que el deseo puede cesar de ejercer una dependencia sobre él, y, hasta puede que le sirva como herramienta.

Pero, ¿no esta más claro aún que todo este palabrerío no sirve de nada?, al menos, siempre que no se concrete una filosofía coherente, carente del sinsentido y la contradicción. Cuidado dubitativos!, la contradicción y el sinsentido es lo que llena muchas de las cabezas vacías.

Reflexión de un libro brillante, lógica del sentido, donde se trata la inconveniencia del sinsentido.  Sin duda una forma más compleja de pensar esta misma idea, pero de la misma naturaleza.




Escrito de Esteban Higueras Galán Filosofías de la contradicción y el sinsentido.
Correo electrónico: Higalano@gmail.com. Sígueme en Google+Facebook y Twitter @HGEsteban
Imagen de Claudia De Grandi , compra una copia o el original directamente aquí.

Coloquio internacional Spinoza - ponencia de José Rafael Herrera



8º Coloquio Internacional Spinoza - Ponencia de José Rafael Herrera
José Rafael Herrera asistió como actor principal al último Coloquio Internacional sobre Spinoza celebrado en Córdoba, Argentina, desde el 1 al 4 de Noviembre de 2011. En su 8º edición el encuentro convocó a curiosos en la figura y la herencia del filósofo judío-holandés, algunos son investigadores y estudiosos, que exponen el resultado de sus investigaciones.

Asistieron países de América Latina, ademan de otros Europeos como Turquia, Italia y Portugal. Los investigadores fueron exponiendo sus ponencias uno detrás de otro, el tema principal del evento fue la expansión del pensamiento de Spinoza por toda Sudamérica, otros destacados fueron; la relación de Spinoza con las matemáticas, el papel de la mujer en la Ethica, y la presentación del libro: "Spinoza en Alemania" de la joven autora argentina María Ximena.

El resumen del coloquio puede deducirse del siguente texto, extraido de la ponencia de José Rafael Herrera, profesor venezolano de la UCV que expone las conclusiones de su trabajo sobre la expansión del pensamiento de Spinoza en América Latina



Nihil exist ex cujus natura aliquis effectus non sequatur(1), nada, pues, existe sin efectos. En América Latina, el spinozismo ha terminado por escindir nada menos que el principio absoluto de la filosofía de Spinoza: la sustancia o la idea de la idea. De hecho, absorta en su reflexión especular, la ha transformado en dos opuestas pinturas mudas sobre lienzo. Cada una de ellas se disputa el verdadero sentido del sistema. La una lo concibe como un absoluto sin predicado, un ente absoluto. La otra lo concibe como materia, un ente relativo. No se comprende que se trata del mismo concepto abstracto, que la diferencia de lo uno respecto de lo otro no estriba en la cosa misma, sino en la presuposición del punto de partida que cada una asume como verdad. Con lo cual, y otra vez, la filosofía deviene sierva de la teología. Esta vez, de la teología del presente. Teología, por cierto, como decía Spinoza en el Tratado de la Reforma del Entendimiento, de “lo vano y trivial”.


Pero un absoluto que pone fuera de sí lo relativo es, en realidad, un relativo. Y, de igual modo, un relativo que pone fuera de sí lo absoluto, es un absoluto. No, pues, el Absoluto, sino dos absolutos, o, quizá sería mejor decir, dos relativos, porque lo absoluto que sólo es absoluto es una negación del Absoluto mismo.


Una única sustancia impone infinitos matices y formas plurales. Leer a Spinoza en América Latina, aquí y ahora, implica superar, y al mismo tiempo conservar, ambas posiciones, a fin de recomponer esta peculiar Gebrochene mitte, esta Trennung que nos invade. En buena medida, de ello depende no sólo la cabal comprensión de Spinoza, sino el propio futuro de nuestra formación cultural.

(1) Spinoza -1968, Tratado de la Reforma del Entendimiento, edic. bilingüe, con texto traducción y notas, a cargo de José Soriano Gamazo, Maracaibo, LUZ, XXXVI, p84
coloquio internacional Spinoza en Cordova Argentina

Coloquio internacional Spinoza - ponencia de José Rafael Herrera
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  Imagen: La princesa que nunca sonrreia de Victor Vasnetsov

Presentación de Spinoza en Latinoamérica de José Rafael Herrera.

José Rafael Herrera es amigo y conocido de esta revista, creador de la web EstudiosHegelianos.org y continuo informador de temática filosófica en twitter -@jrherreraucv-. Recientemente ha publicado el libro: Spinoza en Latinoamérica, que pretende describir la formación ideal (conceptual) en América Latina partiendo de la filosofía Spinozista. Sumergiendose -quizá- en la importancia de las libertades individuales a lo largo y ancho del continente.

Iudaeus et Atheista:
Dos Lecturas de Spinoza en América Latina

¿Cómo ha sido la recepción de la filosofía de Baruch de Spinoza en América Latina durante el siglo XX y lo que va del XXI? Dos interpretaciones, radicalmente opuestas, han caracterizado la recepción de su pensamiento, no por casualidad, en el interior del ambiente constitutivo de una formación social y cultural signada por la escisión o el desgarramiento entre la concepción estatista y la concepción civilista de la sociedad latinoamericana. Justamente, cada una de estas tendencias políticas e ideológicas han hecho de Spinoza una de las referencias esenciales de sus respectivos modelos ideológicos.

Es así como, de un modo implícito, Spinoza guió y aun sigue guiando a quienes han interpretado su filosofía como la confirmación de los valores ateos y materialistas que dieron lugar al surgimiento de la doctrina comunista, y más específicamente, a la concepción “materialista dialéctica”. De ahí que los seguidores del “marxismo sin Hegel” encuentren en Spinoza una de sus referencias capitales para el rediseño de la cultura de un Estado que controla los extravíos de la sociedad civil a la luz de ideas y valores –en realidad- de origen religioso y espiritualista.

No obstante, y esta vez explícitamente, una larga tradición intelectual latinoamericana ha visto en Spinoza al guía espiritual y moral de una sociedad que ha exigido, desde los tiempos de la fundación de las Repúblicas, el respeto por las libertades individuales y los derechos ciudadanos, frente al poder omnímodo del Estado. Jorge Luis Borges es, en este sentido, el compendio filosófico-literario general de la recepción spinocista de esta tendencia.

Judío y Ateo, reza la descripción hecha por uno de los retratistas de Spinoza. La expresión sirve de motivo para comprender la doble perspectiva dentro de la cual conviene interpretar a Spinoza en el horizonte problemático de la cultura latinoamericana contemporánea.


Vídeo documental sobre Baruch Spinoza.

Documental sobre Baruch de Spinoza que recorre las principales formaciones conceptuales del filósofo Ibérico residente en Amsterdam. Como sabe quien conoce la Ética Spinozista, toda su teoría conceptual no requiere de ningún concepto que supere a algún otro en extensión ni importancia, es decir, él es el filósofo inmanente y objeto de admiración Deleuziana. Así, es difícil presentarlo solo pudiendo utilizar una sola idea, en este documental los amigos de el Canal á de Argentina comienzan con la afirmación: "Cada cosa se esfuerza, cuanto está en ella por perseverar en su ser".

Ahora disfruten de este capítulo de la serie “Grandes filósofos”, producida por el Canal á de Argentina y dedicado a Baruch Spinoza.



Video documental sobre el filósofo Baruch de Spinoza.

                   

¿Qué es la filosofía? Tres ilusiones en plano de inmanencia.

Hay en primer lugar la ilusión de trascendencia, que tal vez anteceda a todas las demás (bajo una faceta doble, hacer que la inmanencia se torne inmanente a algo, y volver a encontrar una trascendencia en la propia inmanencia).

Después la ilusión de los universales, cuando se confunden los conceptos con el plano; pero esta confusión se hace a partir del momento en que se plantea una inmanencia a algo, puesto que este algo es necesariamente concepto: se cree que el universal explica, cuando es él el que ha de ser explicado, y se cae en una triple ilusión, la de la contemplación, o la de la reflexión, o la de la comunicación. Después está la ilusión de lo eterno, cuando se olvida que los conceptos tienen que ser creados.


Y finalmente la ilusión de la discursividad, cuando se confunden las proposiciones con los conceptos... Precisamente, no conviene creer que todas estas ilusiones se concatenan lógicamente como proposiciones, pues resuenan oreverberan, y forman una niebla densa alrededor del plano.



 El plano de inmanencia es el conjunto infinito de las imágenes-movimiento en cuanto varían las unas con relación a las otras.


El devenir filósofo infinito, Spinoza, Mostró, estableció, pensó el plano de inmanencia «mejor», es decir el más puro, el que no se entrega a lo trascendente ni vuelve a conferir trascendencia, el que inspira menos ilusiones, menos malos sentimientos y percepciones erróneas...



No hay firmamento para los conceptos. Hay que inventarlos, fabricarlos o más bien crearlos, y nada serían sin la firma de quienes los crean. Nietzsche determinó la tarea de la filosofía cuando escribió: «Los filósofos ya no deben darse por satisfechos con aceptar los conceptos que se les dan para limitarse a limpiarlos y a darles lustre, sino que tienen que empezar por fabricarlos, crearlos, plantearlos y convencer a los hombres de que recurran a ellos. Hasta ahora, en resumidas cuentas, cada cual confiaba en sus conceptos como en una dote milagrosa procedente de algún mundo igual de milagroso», pero hay que sustituir la confianza por la desconfianza, y de lo que más tiene que desconfiar el filósofo es de los conceptos mientras no los haya creado él mismo


porque el pensamiento no puede evitar interpretar la inmanencia como inmanente a algo, gran Objeto de la contemplación, Sujeto de la reflexión, Otro sujeto de la comunicación: resulta fatal entonces que la trascendencia se introduzca de nuevo. Y si no podemos evitarlo, es porque cada plano de inmanencia, al parecer, tan sólo puede pretender ser único, ser EL plano reconstituyendo el caos que tenía que conjurar: podéis escoger entre la trascendencia y el caos...



Había que llegar hasta ahí en la inversión de los valores: hacernos creer que la inmanencia es una cárcel (solipsismo...) de la que nos salva lo Trascendente.


Quien sabía plenamente que la inmanencia sólo pertenecía a sí misma, y que por lo tanto era un plano recorrido por los movimientos del infinito, rebosante de ordenadas intensivas, era Spinoza. Por eso es el príncipe de los filósofos. Tal vez el único que no pactó con la trascendencia, que le dio caza por doquier.


Alcanzó en él velocidades inauditas, atajos tan fulminantes que ya sólo cabe hablar de música, de tornado, de vientos y de cuerdas. Encontró la única libertad en la inmanencia. Llevó a buen fin la filosofía, porque cumplió su supuesto prefilosófico. No se trata de que la inmanencia se refiera a la sustancia y a los modos spinozistas, sino que, al contrario, son los conceptos spinozistas de sustancia y de modos los que se refieren tanto al plano de inmanencia como a su presupuesto.

De la Idea Platónica al agenciamiento Deleuziano

Platón abrió las puertas del mundo inteligible al ciudadano, comenzó la escolé ha mostrar la claridad solar de las formas en el intelecto, el como de la perfección de las ideas enlazando metáforas sobre carros y cuevas, y así el filósofo encontró su ámbito de acción en la idea.

Ideas que pasaron años en boca de todos creando grietas de imaginación, empañando la claridad en esta, después llego “el cielo” y dejo de ser mundo inteligible, así ideas disfrazadas de ángeles divinos charlaban en cavernas con religiosos metódicos y hasta se escuchó que hacia falta morir para conocer a Dios.

Después quien sabía algo callaba, disfrazaba sus ideas en imágenes populachas, el poder recogía imágenes y creaba situaciones de conveniencia entre santos, luego hablaron sobre ideas camufladas indescifrables y cayeron enfermos muchos, reprimidos en un cuerpo inútil y angustiado, frenado por el saber de estos maltrechos creyentes.

Nietzsche cedió, renegó de si como el que trasciende, y disfrazó imágenes en ídolos de barro con prosa salvaje y delicada, llamó la atención del pueblo para invocar verdades insoportables y les rompió los oídos.

Spinoza fue anterior, en todo, como constructor metódico creo una red de araña dotando de orden caótico al intelecto, red capaz de relacionar un punto sobre otro cualquiera con belleza y precisión geométrica. El manual se llamó Ética, centrose en el poder y no en el deber, así resultó ser un juego intelectual de precisión para alejar meticulosamente la emoción de la razón, con el fin de otorgar al intelecto amplitud de acto.

Risueño escribiría tal arquitectura pensando en los cambios molares insospechados de los lectores, estos entretenidos en descifrar la causa primera en cual proposición, mientras todo rejuvenece a pasos agigantados. El libro de la alegría, o manual de instrucciones sobre el individuo en Dios, es su nombre verdadero.

Así pues, para conocer a Spinoza fue necesario un salto en el tiempo justo para romperse los oídos.

Al fin, se puede jugar con la filosofía, transformar ideas, jugar a la mentira y representar el arte en la búsqueda de intensidades.

Ya toca Deleuze, juguetón, profesor, bebedor de whisky, aprendiz y niño. La filosofía es diversión, creatividad, motivación, alegría eléctrica en tu cabeza.

¿Cómo? Se preguntó Deleuze, ¿Cómo todo?, pero ¿cómo con más intensidad?, así hacen los niños.

Abarcando cimas o Sobre Nietzsche y Spinoza.


Adelantado ya en la lectura del libro "Sobre Spinoza" de Deleuze, encuentro que de esta masa simbólica que compone su libro, a resultado la comprensión de varias ideas concisas del pensamiento Spinoziano, increiblemente relatadas por su pluma.
De esta forma consigo abarcar una cima, y no teniendo otra meta que el cambio ,no queda más remedio que representar ese cambio lo más bello posible.

Y así pasó que, mientras Spinoza hablaba sobre no-simbolos, se veían estos como lo que no eran. Por eso Spinoza basa su ética en relaciones de diferencias de afectos, entre animos o almas que manejan afecciones,pues sobrepasa el limite insalbable al que puede aspirar un simbolo, desapareciendo este para solo quedar una función de la naturaleza, bien, el cambio es este, pero ¿Cuál a sido la intensidad lograda? y ¿Cómo conseguir una medida aproximada de la amplitud de este cambio? No queda otra que hablar de Nietzsche, responsable en su mayor parte de la cima anterior, cuando el viejo Nietzsche, inmerso en su "enfermedad" y alentado por el primero (Spinoza) en la trasnfiguración de sus ideales, representaba con una violencia divina la magnitud simbólica, para: demoler, matar y asesinar ideales, irguiéndose ante ellos como el anticristo, en esos momentos, alcanzas la primera cima. Pero me detendre en los simbolos. Muy conocidos son el camello,el león y el niño, ¿Cómo actua el niño? un niño basicamente aprende, un ejemplo: podríamos compararlo con un estadio de desarrollo Piagetiano, como el sensoriomotor, donde el niño desarrolla sus capacidades innatas para el desenvolvimiento conjunto, de ambas capacidades: sensoriales(vista,tacto..) y motoras(movimiento ocular,manos...),el niño reaciona ante esos cambios, es decir, aprende manipulando sus habilidades en interacción con los objetos, pero aquí el niño no comprende, no responde ante la representación simbólica del objeto, ya que es primerizo (imaginemos incluso que es la primera vez que juega con ese objeto) por lo que el niño unicamente realiza continuamente su potencia de actuar, solo y exclusivamente se dedica a ejercer la maxima potencia que sus capacidades le permiten, así, paulatinamente, conforme al aumento en la tendencia simbolica,
descrive Nietzsche el olvido de esa actitud de omnipotencia infantil, y es que esa actitud desaparece.


¿Donde esta la contradicción?,pues, parece que Nietzsche se metió la lengua por el culo, en el momento en que creó al niño, era incapaz de crear un no-simbolo, se dedico a esculpir martillazo a martillazo más y más simbolos.
¿Calló en la trampa del poeta? ¿Persiguío la verdad, o se enrredó en el eterno retorno poético?, ni yo ni nadie, respondería a esto, ¿Pudiera ser su "enfermedad", el conocimiento de una devil voluntad de poder?.

Despues de escribir esta entrada,surge una comprensión más clara sobre la ética Spinoziana e indirectamente de la creación Nietzscheana, por lo que divagaré un poco más en Deleuze, con la meta de que continuos cambios de acomodación, cambien mi percepción en la intensidad correspondiente.