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22 de marzo de 2011



Pienso luego existo, o Descartes nunca existió.

Publicado por: Esteban Higueras Galán / @HGEsteban


¿Saben ustedes que Descartes no existió?, difícil de creer, si, pero verdad (para algunos). No se muy bien donde escuche esta afirmación y lo siento, pero ya no lo recuerdo, solo puedo decir que ahora no puedo imaginar lo contrario. Recuerdo de un problema, de esos problemas que no son problemas, ni estorban, ni nunca pensaste cambiar ni considerar. Este es: ¿puede ser que aún con mi pensamiento yo no exista?, todo el mundo sabe que existo, si o si, por que pienso, es así, ya lo dijo Descartes. Pero disculpen mi incompetencia, puede que no pensase bien. Hay pensamientos que solo circulan del ombligo a la raja del culo, para volver de nuevo a la primera depresión. Y después siguen y siguen de raja en raja, y vuelta de una depresión a otra, eso cada vez huele más peste (habla mi experiencia). Entonces pensé: Descartes se quedó corto, y me interrogué: ¿de que forma un pensamiento puede satisfacer la existencia?, por que hay pensamientos que no satisfacen, solo son en circulo, y vuelven, y no paran. Esos que sacan de los nervios por su inmovilidad. De esto, no puede depender la existencia.

Y Descartes decía: Pienso luego existo, y fue el más seguro principio para su filosofía, el único salvado en la duda radical. Pero, si el problema de pensar no basta para existir, que contenido puede formar el pensamiento para existir: ¿es necesario desear algo?, ¿cómo se forma esa necesidad o gracia de pensamiento?. Por un lado, pensar necesita de un cuerpo que lo sustente, es decir, un útil que como maquina deseante se apropie de placeres y experiencias, y pueda conjugarlas y mezclarlas de su única y propia manera. Así que Descartes afirmó por estas razones la verdad de nuestra existencia. Y por otro lado, el deseo en si es amorfo, como formado de una inconsistencia dispersa, es decir, más bien que deseo hablamos de un placer manifestándose incompletamente, falta algo para que sea placer, otra consistencia, otro lugar y forma.

Se puede decir que el placer es la linea que marca la existencia, y el deseo no es otra cosa que devenir placer, devenir estancado o devenir ágil, pero devenir. Un devenir muerto o vivo, que adopta la forma de placer o muere

Así que no es que existas por que piensas, sino que piensas por que existes, y existes cuando el placer se completa, y deja su estado amorfo. Y por estas razones dicen que Descartes nunca existió.

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