Definiciones de satisfacción, insatisfacción y conmiseración. Spinoza.

Persona con cabello castaño claro sentada frente a un atardecer sobre un lago, llevando una blusa blanca.


XVI. — La satisfacción es una alegría acompañada por la idea de una cosa pretérita que ha sucedido contra lo que temíamos.

XVII. —La insatisfacción es una tristeza, acompañada por la idea de una cosa pretérita, que ha sucedido contra lo que esperábamos.

XVIII. — La conmiseración es una tristeza, acompañada por la idea de un mal que le ha sucedido a otro, a quien imaginamos semejante a nosotros (ver Escolio de la Proposi­ción 22 y Escolio de la Proposición 27 de esta parte).

Explicación: No parece haber diferencia alguna entre conmiseración y misericordia, salvo, acaso, la de que la conmiseración se refiere a un afecto singular, y la misericordia al hábito de ese afecto.


Mecánica de la amistad. Punto 6

Cuanto más sientan dos amigos que sus afectos son comprendidos más goce experimentaran y, por consiguiente usarán definiciones más comunes a ellos dos.

Por la utilidad que encuentran dos personas al reconocer sus afectos experimentarán un goce acompañado por la idea de amistad, y en la mutua comprensión de estos encontrarán definiciones más comunes para ambos afectos. Así, también se observarán a si mismos con una mayor potencia de actuar, es decir, actuarán como si ellos contuvieran una mayor perfección.

Al decir que encontrarán definiciones más comunes para los afectos, no me refiero aquí a definiciones precisas hechas durante un proceso consciente, sino a transformaciones espontaneas recogidas durante momentos precisos de mutuo entendimiento. Y esto se pone de manifiesto en frases hechas como “ son dos amigos que hablan un mismo idioma”, también puede interpretase así en el momento en que una persona extraña charla con un grupo de amigos, sucede que en algunas ocasiones interpretará erróneamente las palabras y enunciados de estos, pues el significado general ha sido sustituido.

Entrevista Foucault. Drogas como elemento cultural.

Michel Foucault discutiendo sobre drogas, placer y cultura



¿La identificación entre placer y sexo está, pues superada?


Así es. La posibilidad de hacer uso de nuestro cuerpo como fuente de una pluralidad de placeres reviste una enorme importancia. Si nos atenemos a la construcción tradicional del placer, comprobamos que los placeres físicos o carnales tienen su origen siempre en la bebida, en la alimentación y en el sexo. A mi juicio, ahí quiebra nuestra inteligencia del cuerpo, de los placeres. Es desesperante, por ejemplo, que no consideremos el problema de las drogas más que desde el punto de vista de la libertad o de la prohibición. Las drogas deben convertirse en un elemento cultural.


¿Cómo fuente de placer?


Por supuesto, como fuente de placer. Debemos conocer las drogas, probar las drogas; producir buenas drogas, que induzcan placeres intensos. El puritanismo que reina en relación con las drogas - un puritanismo que obliga a estar a favor o en contra- es un craso error. Las drogas son parte integrante de nuestra cultura: igual que existe buena y mala música, hay buenas y malas drogas. E igual que sería estúpido decir que estamos contra la música, es estúpido decir que estamos contra las drogas.


 No se trata, sino de sondear el placer y todas sus posibilidades.


Exacto. El placer debe también formar parte de nuestra cultura. No está de más señalar que desde hace siglos, la mayoría de las personas - incluidos también médicos, psiquiatras y hasta los movimientos de liberación- vienen hablando del deseo, nunca de placer. "Debemos liberar nuestro deseo", afirman. ¡No!. Debemos crear placeres nuevos: acaso surja entonces el deseo.

Exceso de deseo y odio.

Amor y deseo exceso



PROPOSICIÓN XLIV


El amor y el deseo pueden tener exceso.

Demostración: El amor es una alegría acompañada por la idea de una causa exterior; así pues, el placer (por el Escolio de la Proposición 11 de la Parte III) acompañado por la idea de una causa exterior es amor, y, por tanto, el amor (por la Proposición 43 de esta Parte) puede tener exceso. Por su parte, el deseo es tanto mayor cuanto mayor es el afecto del que brota (por la Proposición 37 de la Parte III). Por ello, así como un afecto (por la Proposición 6 de esta Parte) puede superar las demás acciones del hombre, así también el deseo que brota de ese afecto superará a los demás deseos, y, por ende, podrá tener el mismo exceso que tenía el placer, según mostramos en la Proposición anterior. Q.E.D.

Escolio: El regocijo —que, como he dicho, es bueno— es más fácilmente concebido que observado. Pues los afectos que cotidianamente nos asaltan se relacionan, por lo general, con una parte del cuerpo que es afectada más que las otras, y, por ende, los afectos tienen generalmente exceso, y sujetan al alma de tal modo en la consideración de un solo objeto, que no puede pensar en otros; y aunque los hombres están sometidos a muchísimos afectos —encontrándose raramente, por ello, a alguien que esté dominado siempre por un solo y mismo afecto—, no faltan, con todo, hombres a quienes se aferra pertinazmente un solo y mismo afecto. Así pues, vemos algunas veces hombres afectados de tal modo por un solo objeto, que aunque no esté presente, creen tenerlo a la vista, y cuando esto le acaece a un hombre que no duerme, decimos que delira o que está loco. Y no menos locos son considera­dos, ya que suelen mover a risa, los que se abrasan de amor, soñando noche y día sólo con su amante o meretriz. El avaro y el ambicioso, en cambio, aunque el uno no piense más que en el lucro y el dinero, y el otro en la gloria, no se piensa que deliran, porque suelen ser molestos, y se los considera dignos de odio. Pero, en realidad, tanto la avaricia y la ambición como la libídine son clases de delirio, aunque no se las cuente en el número de las enfermedades.




PROPOSICIÓN XLV 


El odio nunca puede ser bueno. 


Demostración: Nos esforzamos en destruir al hombre que odiamos (por la Proposición 39 de la parte III), esto es (por la Proposición 37 de esta Parte) nos esforzamos en algo que es malo. Por consiguiente, etcétera. Q.E.D.

Escolio: Nótese que aquí y en lo que sigue entiendo por odio sólo el odio hacia los hombres.

Corolario I: La envidia, la irrisión, el desprecio la ira, la venganza y los restantes afectos que se remiten al odio, o nacen de él, son malos, lo que es evidente también por la Proposición 39 de la Parte III y la Proposición 37 de esta Parte.

Corolario II: Todo lo que apetecemos en virtud del odio que nos afecta, es deshonesto, y en el Estado es injusto. Lo que es evidente también por la Proposición 39 de la Parte III, y por las definiciones de «deshonesto» e «injusto» que pueden verse en el Escolio de la Proposición 37 de esta Parte.

Escolio: Entre la irrisión y la risa, reconozco que hay una gran diferencia. Pues la risa, como también la broma, es pura alegría y, por tanto, con tal que no tenga exceso, es de por sí buena (por la Proposición 41 de esta Parte). Pues, ciertamente, sólo una torva y triste superstición puede prohibir el deleite. ¿Por qué saciar el hambre y la sed va a ser más decente que desechar la melancolía? Tal es mi regla, y así está dispuesto mi ánimo. Ningún ser divino, ni nadie que no sea un envidioso, puede deleitarse con mi impotencia y mi desgracia, ni tener por virtuosos las lágrimas, los sollozos, el miedo y otras cosas por el estilo, que son señales de un ánimo impotente. Muy al contrario: cuanto mayor es la alegría que nos afecta, tanto mayor es la perfección a la que pasamos, es decir, tanto más participamos necesariamente de la naturaleza divina. Así, pues, servirse de las cosas y deleitarse con ellas cuanto sea posible (no hasta la saciedad, desde luego, pues eso no es deleitarse) es propio de un hombre sabio. Quiero decir que es propio de un hombre sabio reponer fuerzas y recrearse con alimentos y bebidas agradables, tomados con moderación, así como gustar de los perfumes, el encanto de las plantas verdeantes, el ornato, la música, los juegos que sirven como ejercicio físico, el teatro y otras cosas por el estilo, de que todos pueden servirse sin perjuicio ajeno alguno. Pues el cuerpo humano está compuesto de numerosas partes de distinta naturaleza, que continuamente necesitan alimento nuevo y variado, a fin de que todo el cuerpo sea igualmente apto para hacer todo lo que puede seguirse de su naturaleza, y, consiguientemente, a fin de que también el alma sea igualmen­te apta para conocer al mismo tiempo muchas cosas. Y así, esta norma de vida concuerda muy bien con nuestros principios y con la práctica común; por lo cual, si hay alguna regla de vida que sea la mejor, lo es ésta, así como la más recomendable en todos sentidos. Y no es preciso tratar de este tema con mayor claridad ni extensión.


Definiciones de aprobación e indignación.

XIX.La aprobación es el amor hacia alguien que ha hecho bien a otro.

XX.La indignación es el odio hacia alguien que ha hecho mal a otro.

EXPLICACIÓN: Sé que estos nombres significan otra cosa en el uso corriente. Pero mi designio no es el de explicar la significación de las palabras, sino la naturaleza de las cosas, designando éstas con aquellos vocablos cuya significación según el uso no se aparte enteramente de la significación que yo quiero atribuirles. Bastará con advertir esto una vez. Por lo demás, véase la causa de estos afectos en el Corolario 1 de la Proposición 27 y en el Escolio de la Proposición 22 de esta Parte.

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Mecánica de la amistad. Punto 5

Si una persona cree que sus afectos son comprendidos, experimentara un goce acompañado de la idea de amistad.

Al encontrar las personas que sus afectos son comprendidos y al servirle de utilidad la definición expresada por la otra persona, esta persona experimentará un goze como resultado de una mayor perfección en su potencia de actuar.
De esto habló Spinoza.

Dos conceptos de Fútbol. Mourinho y Guardiola.

Esta entrada de carácter deportivo anticipa el cruce del Lunes entre F.C Barcelona - Real Madrid C.F. 

En cualquier momento que un observador se dispone a disfrutar de un partido de fútbol, este, podría decantarse por cualquiera modos de juego que un equipo pueda realizar, y en el más actual de los presentes se sentirá más atraído hacía modos futbolísticos en expansión, esto es de suponer, como al igual que en cualquier otra disciplina artística/competitiva, pues, pensamos que los grandes ganadores lo son por su actualidad; grandes jugadores, presupuesto, socios, fama... y no lo son, solo decimos que son grandes por la potencia de expansión que consiguen imprimir en la disciplina, un equipo que se sabe grande se preocupa por su potencia, es decir:

Para que un equipo crezca, tiene que existir una renovación de los movimientos entre los sujetos del bloque, se ve claro en el fútbol, hay un equipo que crece, ese aprende una táctica en la que las figuras individuales (futbolistas) coordinan y ejecutan modos de fútbol en una progresión positiva compleja (se podría decir musical...), es por esto que FC.Barcelona y Real Madrid C.F se distinguen de entre los demás por su constante voluntad de expansión, por la potencia de expansión que consiguen imprimir a la disciplina, ellos actualizan el deporte con nuevos esquemas en una mayor proporción (hasta aquí se dirá que el resto de equipos son en mayor medida quienes copian a estos dos).

Ocurre que cualquier sistema futbolístico es observable, ahí están los espectadores, gente que gusta del fútbol, que buscan en él modos de fútbol, comentaristas y entrenadores de otros clubes se dedican a asimilar nuevos conceptos de equipos en expansión. Ellos son los rivales y pretenden una idea de fútbol, que amplíe o varíe, aumente y disminuya su sistema, su forma de ver fútbol.

Los equipos que están en constante vigilancia, esto es, los punteros de grandes ligas (RMD,FCB,MCU,ACM) son los que más necesitan expandir su modo de hacer fútbol por la amenaza de la observación externa, todos los rivales observan y crean conceptos para superarles, intentan crear una idea de fútbol que les beneficie.

Así los grandes equipos se interesan en poseer a entrenadores con un concepto de fútbol exitoso y prometedor, es decir, el que más expansión pueda experimentar en un futuro.Esta temporada ( y estas últimas) vemos a Madrid y Barcelona como las grandes referencias en cuanto a expansión.


El F.C Barcelona crea un sistema de fútbol de toque con el que se identifica, en este fútbol se percibe un concepto a simple vista difuso, "imperceptible", los encadenamientos y secuencias son múltiples, vemos que el peligro acecha desde todos lados, los pases son cortos, la comunicación entre todo el equipo se sigue rítmicamente en fases de paredes y "toque de cara". Intentan eliminar el jugador de referencia (¿Xavi?) o al menos se pretende que no lo haya. De esta forma el fútbol se hace difícil de parar, funciona como una máquina donde el concepto en expansión sería la existencia de ninguna referencia.

El Real Madrid C.F crea un fútbol de incisiones con el que se identifica. El concepto de este fútbol(el de Mourinho) diremos que no es de toque, es de "incisiones", aquí el sistema es mucho más rápido y parece no influye demasiado la posesión de balón, ni interesa de forma alguna el dar pases cortos, la eficacia se presenta de forma diferente.Usan referencias más defensivas que ofensivas, se hace necesario para mandar un pase en largo -una incisión desde cualquier parte del campo puede crear peligro- , alguien cae a banda, recoge un balón en largo dos pases más y gol. La referencia no esta en parte alguna del campo, la colocación defensiva en cada lugar del terreno crea el potencial peligro cuando es el contrario quién ataca. En ataque las conducciones son rápidas y los pases escasos, se forma un concepto donde la expansión actúa en las incisiones sobre cualquier referencia.

Estos son ejemplos de conceptos que interesan al fútbol -y a cualquier disciplina- ya que se encuentra en constante cambio, siempre es necesario un concepto futbolístico para hacer fútbol, un modo de fútbol que mejorar.

Definiciones de seguridad y desesperación.Spinoza

XIV. —La seguridad es una alegría que surge de la idea de una cosa futura o pretérita, acerca de la cual no hay ya causa de duda.

XV. —La desesperación es una tristeza que surge de la idea de una cosa futura o pretérita, acerca de la cual no hay ya causa de duda.

EXPLICACIÓN: Así pues, nace de la esperanza la seguridad, y del miedo la desesperación; cuando desaparece toda causa de duda acerca de la efectiva realización de la cosa, ello proviene de que el hombre imagina como actual la cosa pretérita o futura, y la considera como presente, o bien de que imagina otras cosas que excluyen la existencia de las que le sumían en la duda. Pues aunque nunca podemos estar ciertos de la efectiva realización de las cosas singulares (por el Corolario de la Proposición 31 de la Parte II), puede ocurrir, no obstante, que no dudemos de ella. En efecto: hemos mostrado (ver Escolio de la Proposición 49 de la Parte II) que una cosa es no dudar de algo y otra tener certeza de ello, y así, puede ocurrir que, en virtud de la imagen de una cosa pretérita o futura, seamos afectados de la misma alegría o tristeza que por la imagen de una cosa presente, como hemos demostrado en la Proposición 18 de esta Parte; verla con sus Escolios.

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