Definición de asombro. Spinoza.

IV. —El asombro consiste en la imaginación de alguna cosa, en la que el alma queda absorta porque esa imaginación singular no tiene conexión alguna con las demás. Ver Proposi­ción 52, con su Escolio.

Explicación: En el Escolio de la Proposición 18 de la Parte II hemos mostrado cuál es la causa por la que el alma, partiendo de la consideración de una cosa, recae al punto en el pensamiento de otra, a saber: porque las imágenes de dichas cosas están encadenadas entre sí y ordenadas de tal modo que se siguen la una a la otra, lo cual no puede, ciertamente, concebirse cuando la imagen de la cosa es nueva, pues en ese caso, el alma se detendrá a considerar esa cosa hasta que otras causas la determinen a pensar en otras. Así pues, la imagina­ción de una cosa nueva, considerada en sí, es de la misma naturaleza que las demás, y por esta causa no cuento al asombro en el número de los afectos, ni veo razón para hacerlo, supuesto que esa distracción del alma no brota de causa positiva alguna que la distraiga de otras cosas, sino sólo del hecho de que falta una causa que determine al alma a pasar de la consideración de una cosa al pensamiento de otras.


Reconozco, pues (como he advertido en el Escolio de la Proposición 11 de esta Parte), sólo tres afectos primitivos y primarios, a saber: la alegría, la tristeza y el deseo, y si he dicho algo acerca del asombro, ha sido sólo porque está establecida la costumbre de aludir con otros nombres a ciertos afectos derivados de los tres primitivos, cuando se refieren a los objetos que nos asombran, y esta razón me mueve igualmente a añadir aquí también la definición del desprecio.


V.—El desprecio consiste en la imaginación de alguna cosa que impresiona tan poco al alma, que ésta, ante la presencia de esa cosa, tiende más bien a imaginar lo que en ella no está que lo que está. Ver Escolio de la Proposición 52 de esta Parte.

No incluyo aquí las definiciones de «veneración» y de «desdén», porque ningún afecto, que yo sepa, toma de ellos su nombre.

Clasicos de la cultura: Ética demostrada según el orden geométrico (Gastos de envío gratuitos)

Preguntas frecuentes.

¿Qué es Impresionesvivas?

Página dedicada a la búsqueda, recopilación, divulgación y exposición de escritos filosóficos, así como de su estudio y creación.

Se divide en : Lecturas y Escritos.
En Lecturas se incluyen recortes de grandes filósofos, subidos por esta página o por lectores externos, por contra, en Escritos encontraras textos actuales, de esta página o externos.

¿No se permiten comentarios?

Esta es una página de lectura que promueve el contacto personal entre interesados a través de redes sociales. Igualmente si que puedes comentar las entradas en Facebook: Página de Microfilosofia o Página de amistad de Microfilosofia

¿Qué se puede entender por Impresionesvivas?
 
Nombre de esta microrevista, Impresionesvivas da un sentido de fugacidad a lo aquí expuesto
Escritos con la intención de formular un concepto, o resolver un problema-microfilosofía-, estos conjuntos de enunciados en construcción a medias entre la disciplina artística (deseo, pasión, animo..) y la literaria (proceso de enunciación y significación), pretenden servir de útilidad para el pensamiento.



¿Es Impresionesvivas una página para filósofos?
No son necesarios muchos conocimientos sobre esta temática para poder leer o realizar una entrada, buscamos conceptos a medio camino entre la trama artística y literaria. 
En Impresionesvivas tienen cabida cualquiera impresiones que una persona pueda realizar.


¿Puedo publicar un escrito propio en la revista?

Si, este espacio pretende a su vez ayudar a lectores y escritores de filosofía a publicar contenido, difundir sus ideas, y ayudar en el desarrollo de estas, así como ponerse en contacto con lectores y escritores interesados en sus artículos. Infórmate mejor en participa en el contenido.


¿Tenemos alguna ideología política?

No, de ninguna manera pretende idealizar algún arquetipo o modo concreto de pensamiento y no se entiende como incluida en ninguna conceptualizacción filosófica. Impresionesvivas son conceptos singulares, por esto no sirven de utilidad en una estructuración del pensamiento.


Deleuze Gilles - La lectura como busqueda de intensidades.

Hay dos maneras de leer un libro (o este Blog): puede considerarse como un continente que remite a un contenido, tras de lo cual es preciso buscar sus significados o incluso, si uno es más perverso o está más corrompido, partir en busca del significante. Y el libro siguiente se considerará como si contuviese al anterior o estuviera contenido en él. Se comentará, se interpretará, se pedirán explicaciones, se escribirá el libro del libro, hasta el infinito.
Pero hay otra manera: considerar un libro como una máquina asignificante cuyo único problema es si funciona y cómo funciona, ¿cómo funciona para ti? Si no funciona, si no tiene ningún efecto, prueba a escoger otro libro. Esta otra lectura lo es en intensidad: algo pasa o no pasa. No hay nada que explicar, nada que interpretar, nada que comprender. Es una especie de conexión eléctrica. Esta otra manera de leer se opone a la precedente porque relaciona directamente el libro (blog) con el Afuera. Un blog es un pequeño engranaje de una maquinaria exterior mucho más compleja.

Definición de alegría y tristeza. Spinoza.

II. —La alegría es el paso del hombre de una menor a una mayor perfección.

III. —La tristeza es el paso del hombre de una mayor a una menor perfección.


EXPLICACIÓN: Digo «paso», pues la alegría no es la perfec­ción misma. En efecto: si el hombre naciese ya con la perfección a la que pasa, la poseería entonces sin ser afectado de alegría, lo que es más claro aún en el caso de la tristeza, afecto contrario de aquélla. Pues nadie puede negar que la tristeza consiste en el paso a una menor perfección, y no en esa menor perfección misma, supuesto que el hombre, en la medida en que participa de alguna perfección, no puede entristecerse. Y tampoco podemos decir que la tristeza con­sista en la privación de una perfección mayor, ya que la «privación» no es nada; ahora bien, el afecto de la tristeza es un acto, y no puede ser otra cosa, por tanto, que el acto de pasar a una perfección menor, esto es, el acto por el que resulta disminuida o reprimida la potencia de obrar del hombre (ver Escolio de la Proposición 11 de la Parte 3). Por lo demás, omito las definiciones del regocijo, el agrado, la melancolía y el dolor, porque se refieren más que nada al cuerpo, y no son sino clases de alegría o tristeza.

Clasicos de la cultura: Ética demostrada según el orden geométrico (Gastos de envío gratuitos)

Estudiante autodidacta. Unión de enunciados y 3 construcciones.

El problema formulado consiste en trazar una linea de unión entre dos construcciones, por un lado el conjunto enunciados / visibilidades, por el otro el bloque de tres construcciones. Por esto, tal y como se dijo en la última clase, se procede en este escrito a realizar un puente que partiendo del conjunto primero desemboque en los bloques segundos.


Pasada la media noche, bien acomodado y sujeto en el escritorio, el estudiante autodidacta redactó lo siguiente:


Para comenzar, el estudio antropológico pretende igualar de forma directa palabras a cosas, busca un estilo o modo en el que la forma filosófica se modere a sí misma, donde la intervención del hombre sea puramente testimonial, donde se puedan suceder (en la historia de las palabras) "yoes" singulares provenientes de conceptos en creación, conceptos vivos, los cuales existen, es decir, habitan en una abundancia de existencia.


El "yo" pertenece aquí al concepto y abandona al hombre, nunca se habla en nombre propio a no ser que se hable de ideas. Por eso el "yo", en esta óptica lo forman conceptos o palabras y sus potencias, es el concepto inmanente en tal palabra quién tiene el derecho o poder de afecto, ya que no existe ninguna otra formación uniforme de referencia. Se podría decir que la arqueología de los saberes no trata con generalidades, ni con grupos o subgrupos de individuos, esta únicamente trata de cosas concretas, de palabras o cosas diversas que responden hacia una definición, y que la definición arrastra el "yo" de esa palabra a un enunciado y no a otro. De ahí que todos los enunciados sean visibles, o tengan el poder de serlo.


Así, por un lado tenemos palabras, cosas y conceptos, y nos dicen que el "yo" se encuentra en la continua mezcla de estos tres, no toman como referencia el cuerpo, el "yo" aquí queda aislado de una historia o una vida, una persona no puede poseer un "yo" sino varios, es decir, puede crear el concepto, conseguir la cosa y unirla a la palabra y poder diferenciarla como a un "yo", puede, y es común, que el "yo" inmanente en el concepto cambie y varie, se divida y multiplique, ya en función de la cosa, porque, una diferencia en la amplitud de esta requiere un cambio de palabra, o en virtud de la palabra, que obligue para su salvación la búsqueda de otra mejor cosa (más intensa), o por ambas a la vez. Así queda expuesto el punto 1, la definición del "yo" en una arqueología del saber.


Se pretende ahora unir este "yo arqueológico" con otro formado por una construcción central y dos que le son contiguas, sabemos que la construcción central es portadora del "yo" de referencia, y que este pretende gobernar a los otros yoes (el cultural y el instintivo) del bloque de las tres construcciones.


Transformar estos yoes individuales y arqueológicos en el yo "persona" característico en las tres construcciones, necesita de un nexo, de alguno que haya intervenido entre ambos, podríamos decir que alguna persona pudo interesarse en esta cosa, en la de separar, aislar el "yo" de los cuerpos, pues quien refiere a su "yo" como a una posesión carnal sufre, es bien sabido. Por ejemplo, lo que constituía la necesidad de Nietzsche era usurpar a un cuerpo "sus" generalidades, es decir, potenciar sus individualidades, en el caso de Nietzsche la necesidad consistía en romper estas generalidades, el decidió golpearlas, avasallarlas a golpe de prosa, para así aislar al cuerpo y para que este tuviera como única opción la creación. En Así habló Zaratustra se puede leer:
El tú es más antiguo que el yo; el tú ha sido santificado, pero el yo, todavía no: por eso corre el hombre hacia el prójimo.
¿Os aconsejo yo el amor al prójimo? ¡Prefiero aconsejaros la huida del prójimo y el amor al lejano!
Más elevado que el amor al prójimo es el amor al lejano y al venidero; más elevado que el amor a los hombres es el amor a las cosas y a los fantasmas. 




En ningún caso habla nietzsche aquí hacía cosas o fantasmas, pues el los muestra como a seres que tienen, que pueden ser creados, no pretende mostrar fantasmas ya creados, huye de exponer algo terminado, ya que la tarea (tal y como el la veía) se encontraba en su escalón mas bajo, lo principal era romper las ideas sin vida ya, conceptos muertos dentro de palabras vacías, esta era la cosa de su necesidad, el principal foco que le nublaba de afectos. Cuando habla Zaratustra, este se dirige a personas repletas de generalidades, y se dedica a inducir a los cuerpos para que puedan ser (en un futuro) atravesados por intensidades, observa en estos una incapacidad, a saber, la de estar repletos y envueltos en un tejido impermeable, incapaz de poder ser atravesado, ya de potenciar ningún deseo o explotar en alegría.



 Betty Busby

Este segundo punto de unión, nos muestra unos tipos de enunciados en los que: El "yo" no esta en las palabras, pero si esta su potencia, la de poder estar en un futuro, en cambio. El "yo" sigue habitando en un cuerpo como conjunto, se dialoga con personas, y estas (en su potencia) destruirán el "yo" para convertirse en creadoras.

Con esto queda ahora unirlo al conjunto de las 3 construcciones, donde el yo pertenece enteramente en posesión al cuerpo, estando organizado de tal forma que las palabras, cosas y significados se amolden estructuralmente a este conjunto mediante la significación (racionalización) de signos.
Lo que interesa aquí es la continuación del "yo" personal, de la historia, el conjunto y la persona.



Quedará más claro en el resumen. Pues podríamos resumir utilizando frases cortas para cada uno:
1. El hombre ha muerto. Expresa la posibilidad de potencia máxima en las palabras.
2. Dios ha muerto. Expresa la posibilidad de potencia en las palabras, y la disminución de existencia en unos determinados conceptos.
3. El concepto a muerto. Expresa la necesidad de existencia de un cuerpo ( definido como un "yo" personal) y la disminución de potencia del concepto.


Termina aquí este trabajo, a la espera de futuros ejercicios.

Deleuze. Foucault extrae las visibilidades de sus enunciados.

La tarea de la arqueología es doble, como la empresa de Roussel. Hay que extraer de las palabras y de la lengua los enunciados correspondientes a cada estrato y a sus umbrales, pero también extraer de las cosas y de la vista las visibilidades, las «evidencias » propias de cada estrato. ¿Por qué esas extracciones necesarias? Comencemos por los enunciados: los enunciados nunca están ocultos, y, sin embargo, no son directamente legibles o incluso decibles. Podría pensarse que a menudo están ocultos, pues sufrirían un enmascaramiento, una represión consciente o incluso inconsciente. Pues bien, además de que esa creencia implica una falsa concepción del Poder, sólo es válida si nos atenemos a las palabras, a las frases y a las proposiciones.


Es lo que Foucault demuestra a propósito de la sexualidad, desde el principio de La voluntad de saber: se podría pensar que en la época victoriana todo un vocabulario está prohibido, las frases metaforizadas, la lengua depurada, de suerte que la sexualidad se constituye como el secreto fundamental que sólo sería traicionado por transgresores audaces y malditos, hasta que aparece Freud... Sin embargo, no es así, y nunca estrato o formación histórica ha hecho pulular tanto los enunciados de sexualidad* determinando en él las condiciones, los regímenes, los lugares, las ocasiones, los interlocutores (a los que el psicoanálisis añadirá los suyos). No se comprendería bien el papel de la Iglesia después del concilio de Trento si no se siguiese esta proliferación de los discursos sexuales. «Amparándose en un lenguaje cuidadosamente depurado a fin de que ya no sea nombrado directamente, el sexo es asumido, y diríase que perseguido, por un discurso que pretende no dejarle ni obscuridad ni respiro... Lo característico de las sociedades modernas no es que hayan condenado el sexo a permanecer en la sombra, es que se hayan condenado a hablar constantemente de él, utilizándolo como el secreto.
 Farzad Golpayegani



En resumen, el enunciado permanece oculto, pero únicamente si uno no se eleva hasta sus condiciones extractivas; por el contrario, está presente, lo dice todo, desde el momento en que uno se eleva hasta ellas. Igual ocurre en política: la política no oculta nada, ni en diplomacia, ni en legislación, ni en reglamentación, ni en gobierno, aunque cada régimen de enunciados supone una cierta manera de entrecruzar las palabras, las frases y las proposiciones. Basta con saber leer, por difícil que parezca. El secreto sólo existe para ser traicionado, para traicionarse a sí mismo. Cada época enuncia perfectamente lo más cínico de su política, como también lo más crudo de su sexualidad, hasta tal extremo que la transgresión tiene poco mérito. Cada época dice todo lo que puede decir en función de sus condiciones de enunciado. Desde La historia de la locura Foucault analiza el discurso del «filántropo», que liberaba a los locos de sus cadenas, sin ocultar el otro encadenamiento, más eficaz, al que los destinaba.

Que en cada época siempre se diga todo, ése es quizás el principio histórico más importante de Foucault: Trás el telón no hay nada que ver, razón de más para describir en cada momento el telón o el zócalo, puesto que no existe nada detrás o debajo. Objetar que existen enunciados ocultos sólo es comprobar que existen locutores y destinatarios variables según los regímenes o las condiciones. Pero locutores y destinatarios son unas variables del enunciado entre otras, que dependen estrechamente de las condiciones que definen al propio enunciado en tanto que función. En resumen, los enunciados sólo devienen legibles o decibles en relación con las condiciones que los convierten en tales, y que constituyen su única inscripción sobre un «zócalo enunciativo» (ya hemos visto que no había dos inscripciones, una aparente y otra oculta). La única inscripción, la forma de expresión, está constituida por el enunciado y su condición, el zócalo o el telón. Predilección de Foucault por un teatro de los enunciados, o una escultura de los enunciables, «monumentos» y no «documentos».

Ejercicios autodidactas.

Ejercicios autodidactas/ Profesor autodidacta. 



Primer post con este nombre, se propone con esto trabajar sobre diferentes conceptos, consta de: Meditaciones de busqueda, ejercicios autodidactas, repeticiones homologadas, perdidas y vueltas, contradiciones sueltas, momentos graciosos, entender maquinas de pensamiento, olvidar esquemas, crear , comenzar o expandir rizomas, alcanzar un extasis, destruir lecciones antiguas, catapultar ideas, etc.

Posdt/
Dando buena cuenta de la escasa seriedad de las ideas aquí expuestas, tratenlas como a compañeras de fiesta, sirvan de ellas a su gusto e intenten crear lazos poco profundos.

Ejercicios autodidactas se desarrolla en este hilo.