Nietzsche el filósofo valiente

Quiero empezar esta entrada nombrando y alabando la valentía, que -como ya sabe el lector- es la misma de la que hacen gala los guerreros, allí donde las luchas siempre son a vida o muerte. Se dirá, que un espíritu valiente, vive acostumbrado al vértigo de perderlo todo, él, no sufre por alguna pasión, prefiere agarrar ese placer, y alcanzar hasta componer la forma del gusto, busca la sorpresa y esa es su virtud, encontrar en esta emoción neutra, lo aún no visible. Se observan a si mismos fugaces, huyen de su subjetividad, de formar bloques y conjuntos -no pierden tiempo en estas cosas-.

Y, ¿Quién sabe sobre esta valentía?, Se pueden conocer grandes filósofos que se lo jugaron todo. Todo lo antes creído. Y les diría que conocen esta valentía. En Nietzsche, al leerlo, es fácil observar esta valentía, en su afán por no crear escuela -superar el miedo de perder el nombre-, el fue quien detesto el sistema, guardándose de crear una teoría e ideando trampas a sus futuros discípulos. Lucho así contra el afecto de auto conservación, de supervivencia, diversificándose y deveniniendo estoico.

Cuando creyó en la sorpresa y el miedo, fue valiente, el luchó con estas armas en su filosofía. Con miedo te muestra la debilidad, la insuficiencia y el temor - siempre se sufre por supervivencia-, y después te asombra, te convierte en perplejo y admirativo, te sorprende. Esto es algo que el gustaba de hacer, sorprender y enmudecer a golpe de martillo, sangrar al lector en un malestar preocupante, y , a la vez, guardarse de devenir ídolo, con escritos impregnados de época y rencores, para esperar el momento, en que mostrar lo inimaginable.

Quizá el sabía -como saben los nuevos psicólogos de la emoción- de la tremenda adaptación del miedo, implicando al organismo en la búsqueda de un objetivo. En ese estado, conservas el animo propicio para afrontar un peligro, detectando y produciendo respuestas sobre la conducta. Ahora, sabemos que como pasión, la respuesta primaria es escapar -la persona con miedo escapa- y si no puede huir, se hace muy urgente buscar una solución. Ahora, se pensará: ¿Cual era esa afición de Nietzsche por jugar con nuestras amígdalas? cuando avisó en el anticristo, que pensaba romper los oídos del filósofo, y al tiempo, construyo una trampa para creyentes.

Pequeña nota: Igual que Nietzsche se corona como el anticristo, Spinoza posa como príncipe de filósofos. El no rompe nada, solo cambia y construye. Pero esto será otro día.

Curso de Filosofia Vicenes. Clase de Deleuze.


He aquí lo que vamos a hacer este año, mi suerte depende por completo de esto. Voy a decirles lo que quisiera hacer este año. Quisiera, realmente, repetirme. Quisiera rehacer lo que hemos hecho. Pero es necesario que me explique un poco. Quisiera hacer filosofía a la manera de las vacas. Rumiando. Pero los ejercicios de rumiar no son yoga. Solamente un autor ha sabido rumiar, y es grande entre los grandes, es Nietzsche. Por eso Nietzsche tenía a la vaca como animal sagrado. Decía que las vacas eran vacas del cielo. Ahora bien rumiar, para él, consistía en lanzar un aforismo y leerlo dos veces. Para mi no es al nivel del aforismo, porque el aforismo no es mi asunto, sino la necesidad de rumiar algo. ¿Por qué digo que eso es necesario para aclararme a mi mismo? Quiero verdaderamente repetirme, y retomar todo esto repitiéndome. Encuentro que el último año fue una cosa mínima, es por eso que experimento la necesidad de justificarme ante ustedes. Lo de menos es el hecho de que desde hace muchos años yo cambio de asunto cada año, y esa es como, no un punto de honor, sino como la condición de cualquier profesor. Cambia de asunto cada año. Y cuando se nos reprocha, hay que decir que si queremos cambiar de asunto cada año, eso exige mucha, mucha preparación.

Es justamente lo que he hecho hasta ahora. Y el último año he caído en una trampa en la que no creía. He hablado mucho de cine, pero lo que tenía en la cabeza no era el cine, sin embargo he hablado mucho. Lo que yo tenía en la cabeza era una clasificación de los signos, todos los signos del mundo. Y entre más avanzaba más me decía –supriman todo lo que hay de orgulloso en lo que digo, es simplemente para ir más rápido-, entre más avanzaba tenía, cada vez más, la impresión de tener algo. Y como estaba, al mismo tiempo, preocupado por el cine, que descubría, que iba demasiado rápido, yo lanzaba cosas y no las desarrollaba, había cosas que yo dejaba caer. Bueno. Y finalmente eso era lo que me interesaba a mi, y a quienes estaban aquí lo que les interesaba era, quizás, lo que yo iba a decir sobre el cine. Al final del último año yo tenía la impresión de haber rozado algo importante para mi, y haber pasado de largo. Y, sin embargo, me digo, siempre hablándome a mi mismo, que si llego a esa clasificación de los signos, evidentemente eso no va a cambiar el mundo, pero me va a cambiar, eso me llena completamente de placer. Es lo que quiero este año, lo que quiero este año es retomarlo y retomarlo sobre un ritmo muy diferente al de los otros años. Hago una especie de confesión frente a ustedes, ustedes me perdonarán, me digo: ¿qué he hecho los otros años?, me digo: ¿qué he hecho durante diez años? desde hace diez años hago de clown, ¡hago de clown y ustedes lo saben! es por eso que son ustedes tan numerosos. No digo que vengan a reírse, evidentemente no, si vienen es que les interesa, les interesa el espectáculo. Es el espectáculo. De todas maneras hay una prueba: hablo frente a las grabadoras. Hablo frente a una mitad de humanos y una mitad de grabadoras, a veces se desdoblan: mitad humanos y mitad grabadoras, a veces no hay humanos y una grabadora. Es el espectáculo, entonces, en efecto, está bien, algunos vienen a ver la cabeza que tengo y yo miro la cabeza que ellos tienen. Todo eso. Y yo hablo sin detenerme, sin detenerme, pongamos dos horas, dos horas y media, y después estoy que estallo y ustedes están completamente embrutecidos. Es del nivel de Sylvie Vartan. No digo que este mal. Para mi han sido formidables todos estos años, verdaderamente muy, muy bien. Estoy contento, estaba contento, estábamos muy contentos, encontrábamos esos asuntos, y yo siempre había pensado que un curso implicaba la colaboración entre quien habla y quienes escuchan, y que esa colaboración no pasaba forzosamente por la discusión, más aún que muy rara vez pasaba por la discusión. Los tipos a los que les sirve algo que escuchan, generalmente les sirve seis meses después, y a su manera, en un contexto completamente diferente. Lo toman, lo transforman, y eso también es una maravilla. Lo que nunca he podido obtener son las reacciones, he podido tener las objeciones, esas siempre me son dolorosas e insoportables, pero las reacciones en las que un tipo me diga: olvidas tal dirección en la que se podría ir a ver, ¿cómo obtener esto? es algo que ha estado siempre un poco en mi cabeza. Entonces ustedes comprenden lo que yo quisiera este año cuando digo que voy a repetirme, sí voy a repetirme completamente. Entonces esta será una nueva manera que yo nunca he hecho, sueño con hacerlo y nunca he podido. ¿Por qué? porque había demasiada gente y eso solo se puede hacer en un grupo relativamente restringido, donde lo ideal sería que la mitad fuesen nuevos y la mitad antiguos, que ya hayan asistido. Voy a explicarlo para que cada uno de ustedes pueda juzgarlo. He hecho algunas cosas el último año, no las retomare todas, no las retomare de la misma manera, pero haré divisiones mucho más estrictas. Yo les diré el tema de hoy, algunos días serán dos temas, tres temas, y, ustedes lo sentirán, será una progresión muy, muy lenta, al final de cada tema yo quisiera que algunos de ustedes, un grupo o alguno de ustedes juzgue el tema. Que me digan si va o no va, con el compromiso de mi parte de que si eso no va, será puesto a punto en un tema siguiente, posterior. Yo les numerare mis temas, será como una especie de firma, después veremos, corregiremos en el momento. Por eso estoy aquí cerca del tablero, haré pequeños dibujos, esquemas, entonces ustedes podrán corregir los esquemas, podrán corregir los esquemas, eso será estupendo, usted vendrá del fondo y corregirá mis esquemas. En ese momento yo estaré, evidentemente, furioso, pero quizá sea él quien tiene razón. Pero se sabrá de que se habla, serán temas muy precisos, y no se tratará de hablar alrededor de, no se tratará de hablar de otra cosa, ustedes aceptan mi autoridad únicamente para decir: se habla de esto y no de eso. No podrá decírseme: y ¿por qué no hablas de otra cosa?, no se hablará de otra cosa porque es así, es todo. Pero al contrario ustedes me corregirán, me prolongarán. Bien, es lo que quisiera hacer. Entonces, evidentemente quienes no soporten –insisto será muy machacón-, y aún los mejores de entre ustedes, no quiero decir los mejores, sino aquellos que me son favorables, se dirán a veces: zut… ¿por qué vuelve y vuelve sobre eso? creanme, no será para ganar tiempo, porque aún si ustedes no sintieran la necesidad, yo la sentiría por mi mismo. Porque es lo mismo, cuando alguien habla el auditor puede muy bien creer que eso va de si. Extrañamente, en mi experiencia, pero inversamente también, cuando usted cree que algo va de si, para mi, al contrario, es un problema, hay algo que intento esconder, que no esta a punto. E inversamente, cuando ustedes tienen el sentimiento de que eso no va de si, que hay algo por lo que he pasado demasiado rápido, para mi eso va por completo de si y es absolutamente fácil, entonces es por allí que puede desarrollarse un diálogo que ya no se dé de la manera clásica. Es que ni ustedes ni yo tenemos razón, ¿comprenden? no es que yo tenga razón cuando digo: eso para mi va de si, y eso otro no va de si. Y para ustedes es lo inverso, pero eso quiere decir algo muy importante. De todas maneras la gente no puede escucharse, unos no pueden escuchar a ninguno, esa es la única igualdad de quien habla y quienes escuchan. La gente sólo puede escucharse una a otra si tienen un mínimo de armonía, de comprensión, implícita; es decir una manera común de plantear los problemas. Si no planteamos los problemas de la misma manera, no vale la pena escucharse, es como si uno hablara chino y el otro inglés, sin saber las lenguas. Por eso nunca he considerado que un estudiante no tenga la razón si no viene a escucharme. Solo puede venir a escucharme si tiene, por si mismo, por ese misterio que es la afinidad, una cierta manera común de plantear los problemas.

Lectura de: El Plan de Deleuze, en Universidad de Vicenes a 2/11/1983

Música y mundo: Roch Voisine, francés.

Licenciado en Fisioterapia en la Universidad de Ottawa, Roch, dejó atrás convertirse en jugador de hockey (en lo que sobresalía) y gastó su tiempo, escribiendo, y a ratos, zarandeando una vieja guitarra. Así, de forma automática, se dio a conocer en 1989 con «Hélène», canción y título de su primer disco, que cosechó un gran éxito en su país natal y en el otro lado del Atlántico, como en Francia, Bélgica o Suiza.

Su música -en francés- tiene mucho éxito en su país y en Québec, mientras que su discografía inglesa, se conoce sobre todo en la zona anglófona de Canadá.

Con una discografía muy numerosa (más de 15 discos publicados), Roch es una de las grandes voces actualmente en el panorama francófono. Su último cd, «Americana», quiere dar a conocer a Roch en países como los EEUU o Gran Bretaña, en los cuales este cantante es casi desconocido.

Otra canción a mencionar, en estos tiempos nucleares para los japoneses, es la canción: Un océan de peine (un oceano de pena), mucho ánimo para Japón.







Vídeo documental Moléculas de las Emociones.

Vídeo Documental Moléculas de las emociones te introduce en nuevas ciencias como la fisiología y neurología, para a través de ellas conocer el funcionamiento del sistema nervioso humano, como se traducen los estímulos nerviosos en emociones, de que forma se comunican unas con otras y su acciones o consecuencias. Vídeo introducción al pensamiento científico con nuevos saberes en torno al ser humano y su sistema nervioso. Disfruten:






Del Neohumano II. Personalidad y características

Pueden ver la primera parte de este texto: Del Neohumano

Una voz perentoria rompe el jolgorio que se había creado alrededor de un hombre, que subido a un atril improvisado, le habla a su atenta comitiva:

- ¡Hermanos y hermanas! El Mal está cerca, días oscuros se acercan. Es hora de que espiéis vuestras culpas, Dios os escuchará. Id a la iglesia y arrepentíos de vuestros pecados. ¡El fin está cerca!

Las personas congregadas se miran los unos a los otros, se cuestionan sobre las palabras de aquel profeta que les trae la salvación. Renace un nuevo murmullo, pero rápidamente es atajado por el predicador:

- ¡Callad! ¿No lo oís, necios? Solo tenéis que abrir los ojos un segundo y mirar a vuestro alrededor. La destrucción lo está cubriendo todo, el ser humano está arrasando con todo lo que nuestro Dios nos ha regalado. ¡Renunciad! ¡Abandonad vuestros bienes! Ya que ellos os lastrarán en vuestra huida.

El rumor sube de tono hasta convertirse en un clamor de gritos agónicos y desesperados. Todos corren a la iglesia, como locos rezan a un ídolo de palo colgado de una soga. Llevan sus bienes a la parroquia para expiar sus culpas, suben a los niños al altar esperando que su Dios los perdone, empujan a otros fieles por llegar antes al púlpito, se insultan, se pelean... Rezan, gritan, cantan… Esperando la redención.
De pronto el pueblo se queda vacio. No hay ni un alma por aquellos lares. Mire donde mire ninguna persona encuentro. Me siento en un banco, me acomodo y reflexiono un segundo:

Acabado este pasaje me dispongo a explicar con mayor profundidad algunos de las características del Neohumano:

1.- El Neohumano cree en su capacidad de reflexión. Su principal virtud es la capacidad de inferir sus acciones en el tiempo y actuar en consecuencia a ello.

2.- Busca el bien común por encima del individual.

3.- Comprende que la naturaleza es un bien actual que debemos salvaguardar para futuras generaciones.

4.- No cree en ídolos, dioses, religiones… que quieran manipular sus actuaciones.

5.- Es consciente de que no puede comprender todo lo que le rodea. De su imperfección y de su capacidad de mejora.

6.- Cree en la igualdad completa entre sexos, razas, etnias…

La evolución hacia el Neohumano no es una evolución física, sino mental. Cualquier ser humano que se una a esta opinión se convertirá en un Neohumano, facilitando así el camino hacia la extinción del ser humano tal y como lo conocemos.

Para concluir os expongo las virtudes del Neohumano:

- Honor: Definida como la cualidad moral que nos lleva al cumplimiento de nuestros deberes para nosotros y para el prójimo, procesados siempre por nuestra moral.

- Lealtad: Es el cumplimiento de las leyes de la fidelidad y del honor.

- Sabiduría: Conocimiento profundo de las ciencias, las letras y las artes.

- Fortaleza: Vencer el temor y afrontar la temeridad.

- Valentía: Definida como el esfuerzo, el aliento o el vigor.

- Reflexión: Considerar detenidamente las cuestiones y las repercusiones de los actos que llevamos a cabo. Intentando que nuestras acciones no busquen solo el bien individual, sino el común.

- Templanza: Moderación de los apetitos y el uso excesivo de los sentidos, sujetándolos a la razón.



Escrito de José María Aranda Carmona en Impresionesvivas
Pueden hablar con el en su Página web y Correo: jose.aranda7@gmail.com

Arquitectura politica y social en el siglo 18.

Michelle Perrot: ¡Pasando por la arquitectura! ¿Qué pensar por otra parte de la arquitectura como modo de organización política? Porque en último término todo es espacial, no solo mentalmente, sino materialmente en este pensamiento del siglo XVIII.

Foucault: Desde finales del siglo XVIII la arquitectura comienza a estar ligada a los problemas de población, de salud, de urbanismo. Antes, el arte de construir respondía sobre todo a la necesidad de manifestar el poder, la divinidad, la fuerza. El palacio y la iglesia constituían las grandes formas a las que hay que añadir las plazas fuertes: se manifestaba el poderío, se manifestaba el soberano, se manifestaba Dios. La arquitectura se ha desarrollado durante mucho tiempo alrededor de estas exigencias. Pero, a finales del siglo XVIII, aparecen nuevos problemas: se trata de servirse de la organización del espacio para fines económico-políticos.

Surge una arquitectura especifica. Philippe Aries ha escrito cosas que me parecen importantes sobre el hecho de que la casa, hasta el siglo XVIII, es un espacio indiferenciado. En este espacio hay habitaciones en las que se duerme, se come, se recibe..., en fin poco importa. Después, poco a poco, el espacio se especifica y se hace funcional. Un ejemplo es el de la construcción de las ciudades obreras en los años 1830-1870. Se fijará a la familia obrera; se le va a prescribir un tipo de moralidad asignándole un espacio de vida con una habitación que es el lugar de la cocina y del comedor, otra habitación para los padres, que es el lugar de la procreación, y la habitación de los hijos. Algunas veces, en el mejor de los casos, habrá una habitación para las niñas y otra para los niños. Podría escribirse toda una “historia de los espacios” -que sería al mismo tiempo una “historia de los poderes”- que comprendería desde las grandes estrategias de la geopolítica hasta las pequeñas tácticas del habitat, de la arquitectura institucional, de la sala de clase o de la organización hospitalaria, pasando por las implantaciones económico-políticas. Sorprende ver cuánto tiempo ha hecho falta para que el problema de los espacios aparezca como un problema histórico-político, ya que o bien el espacio se reenviaba a la “naturaleza” -a lo dado, a las determinaciones primeras, a la “geografía física”- es decir a una especie de capa “prehistórica”, o bien se lo concebía como lugar de residencia o de expansión de un pueblo, de una cultura, de una lengua, o de un Estado. En suma, se lo analizaba o bien como suelo , o bien como aire; lo que importaba era el sustrato o las fronteras. Han sido necesarios Marc Bloch y Fernand Braudel para que se desarrolle una historia de los espacios rurales o de los espacios marítimos. Es preciso continuarla sin decirse simplemente que el espacio predetermina una historia que a su vez lo remodela y se sedimenta en él. El anclaje espacial es una forma económico-política que hay que estudiar en detalle. Entre todas las razones que han inducido durante tanto tiempo a una cierta negligencia respecto a los espacios, citaré solamente una que concierne al discurso de los filósofos. En el momento en el que comenzaba a desarrollarse una política reflexiva de los espacios (finales del siglo XVIII), las nuevas adquisiciones de la física teórica y experimental desalojaron a la filosofía de su viejo derecho de hablar del mundo, del cosmos , del espacio finito e infinito. Esta doble ocupación del espacio por una tecnología política y por una práctica científica ha circunscrito la filosofía a una problemática del tiempo. Desde Kant, lo que el filósofo tiene que pensar es el tiempo -Hegel, Bergson, Heidegger-, con una descalificación correlativa del espacio que aparece del lado del entendimiento, de lo analítico, de lo conceptual, de lo muerto, de lo fijo, de lo inerte. Recuerdo haber hablado, hace una docena de años de estos problemas de una política de los espacios, y se me respondió que era bien reaccionario insistir tanto sobre el espacio, que el tiempo, el proyecto, era la vida y el progreso. Conviene decir que este reproche venía de un psicólogo -verdad y vergüenza de la filosofía del siglo XIX-.
                                                     

Arte de vivir Filosofía en la lectura y escritura.

 ¿Conoces la experiencia de leer? ¿Qué beneficios te aporta?

Conocen ustedes la experiencia de lectura. Y, ¿como les beneficia?.Podrían reconocerse miles de formas en que una lectura es capaz de afectar a una persona, formas en las que cada afecto particular reproduciría un sentimiento diferente. Cuando te realizan esta pregunta, en seguida te das cuenta de su importancia y dificultad. ¿Es posible aumentar el beneficio y desarrollo personal con este instrumento? y ¿Cómo interactúa la experiencia de lectura y el desarrollo emocional?.

En ciencia, para la psicología de la emoción, los sentimientos responden a la evaluación del momento, y es en el enfrentamiento con la situación que hay cambios de valor, ya en la misma lectura los sentimientos varían y se desarrollan cada vez que se enfrentan a la evaluación. Prueben a leer una lectura afectiva, como: Disfrutar de todo lo que te brinda la vida. En este escrito, Dyer Wayne te incita a imaginar un grupo de valores, esos que serían propios de aquel desprovisto de zonas erróneas. Inténtenlo, y prueben las emociones que son capaces de describir al conocer los valores de este personaje ficticio.

Dyer Wayne utiliza el instrumento de escritura para procurarte un beneficio, al igual que los filósofos, Psicólogos o teólogos, su meta es traspasar la imaginación del lector. En este proceso de lectura encuentras; grandes y pequeños libros, que te hacen bien, que ayudan, textos personales y textos universales. Si diferenciamos los textos universales o impersonales, son un reducido elenco de textos que expresan emociones brillantemente, sin hacer referencia a la primera o tercera persona. Aparecen a simple vista muy desestructurados, continuamente se observa al concepto alejado de todo conjunto. Otra diferencia, es que los libros impersonales, a costa de matar a la persona, dan vida a palabras y las involucran en un trama, los conceptos son creados en el camino, listos para utilizarse y resolver el crimen. El filósofo no deja de ser escritor, y de igual modo desarrolla la historia.


En palabras de Deleuze:

 



Es necesario alejarse de la persona, y cosa importante, leer como si ya tu ser (en sentido heideggeriano) estuviera disperso sobre un tablero, dividido y deforme, no existe (en un sentido Cartesiano) y tampoco existe un problema, lo único visible y utilizable son palabras externas, o exterioridades listas para conceptualizar, justo ahora, en este estado, justo aquí en el tablero es donde se espera al concepto. El tiene que salir al ruedo, su misión, resolver un trabalenguas, para después recibir aplausos o vituperio. Y salir de esta lectura meditativa. Entonces se reconstruye al ser y al "yo", y sigues con la vida cotidiana. La sorpresa de todo esto, que el concepto ya forma parte de tu ser, y es indiferenciable del todo como conjunto. La tragedia, que puede proclamar una revolución interna. Estos son acontecimientos propios de lecturas filosóficas, el encontrarse con impresionesvivas es habitual.

En este tipo de textos encontramos soluciones para cualquier problema, las que difícilmente llegan a formar una teoría, o al menos no una muy solida, como mucho formarían estructuras dispersas y de corta vida, sin unificación, sin símbolo ni marca. Son libros difíciles de leer, acomodan más significados que cualquier otro. Y podrás leerlos y vivir en el intento, si te aseguras de no convertirlos en algo personal.


                                               


Del Neohumano. Escrito de José Aranda


La plaza del pueblo se encuentra abarrotada, por doquier cientos de personas se mueven sin un fin determinado, buscan la mejor oferta en el mercado, hablan sobre los quehaceres de la vida, discuten, parlotean, critican... En síntesis expresan la sociedad humana, todos platican sin escucharse, andan con el único fin de satisfacer sus necesidades, olvidan que junto a ellos/as hay otros que buscan el mismo cometido, no se detienen ni un segundo en observar los ojos de los que le rodean.

De súbito una mujer mayor cae al suelo habiendo tropezado con una baldosa saliente del firme, a su alrededor se monta una gran algarabía, todos comentan el percance de la mujer, pero nadie aún se ha arrodillado para ayudarla, durante unos segundos olvidan el hecho acontecido y solo piensan en la situación en si; la pobre señora ensillada en el suelo tiene que pedir ayuda al ver que ninguno de los presentes la socorre, pero aún con el auxilio en la boca todos los congregados se miran unos a otros esperando que "alguien" lleve a cabo el rescate, los segundos pasan y algunos que se habían detenido, al observar que no conocen a la mujer, comienza a dispersarse dando sentido sin conocimiento a lo que ha ocurrido (La mujer estaba borracha y seguro que se ha caido por ese exceso de vino, yo no ayudo a borrachos), los más cercanos que han visto el suceso se comienzan a plantear si la mujer realmente estaría bebida y el tropiezo sea el resultado de aquella borrachera, ya que el suelo lleva así mucho tiempo y poca gente ha sido la que se ha tropezado con aquel saliente. La pobre anciana continua mirando a las personas que en dispersión la continua observando y se plantea si alguien podrá ayudarle a ponerse en pie para continuar con su camino y poder volver a casa sin mayores problemas.

Ya casi todos los ciudadanos que rodeaban a la anciana se han ido, las personas parecen haber vuelto a sus cometidos, observan a la mujer tumbada pero intentan acallar la voz que le pide que socorra a aquella pobre anciana. Sin más aparece una pareja (una mujer y un hombre) en un primer envite nada los distingue de los demás, su figura es muy parecida a los humanos que los rodean, sus vestimentas idénticas a la de los demás ciudadanos, sus cabellos peinados y acicalados... pero en sus ojos se denota un brillo diferente, sus pasos son firmes, su mirada observa a todos los transeúntes de la plaza sin sentirse ruborizados por ello, intenta ver en cada uno de los seres que les rodea su esencia, "su alma", su razón; pero los que son observados se sienten mal ya que esta pareja consigue penetrar en su adentros, pero por más oscuridad que vean en su interior, la pareja no les reprocha nada con la mirada, simplemente sonríen y continúan su camino, ya que los "antiguos" no quieren hablar sobre los que les preocupa, prefieren esconder sus preguntas en su interior y taparlo con kilos de compasión, devenir, destino, predeterminación, dioses, incapacidad... La pareja, "extraña" según la denominan sus compatriotas, se encuentran con la anciana caída; sin pensar un segundo se agachan y atienden a la mujer, le preguntan por lo ocurrido y ésta sin dejar de mirar a los ojos a la mujer le cuenta lo sucedido, mientras tanto el joven compañero se afana en arreglar la baldosa saliente, para que nadie más tropiece con aquel reborde; la anciana ya se encuentra en pie y acompaña a la pareja en sus compras, mientras que andan la anciana les abre su corazón, se siente con confianza de expresar sus preguntas, sus inquietudes, sus necesidades y la pareja responde, cuestiona y reflexiona sobre las ideas de la mujer, la señora se siente plena al sentir que todo lo que le preocupaba tiene respuesta en si misma, pero esta felicidad mengua cuando las campanas de la iglesia suenan, estruendo!, rosas, la anciana parece salir de la nube de reflexión en la que se había instaurado, y recuerda la llamada de "Dios", inmediatamente acusa a la pareja de haberla demonizado y haberle metido en la cabeza "ideas extrañas", la pareja solo sonrie a las palabras de la anciana, pero esta como loca vuelve corriendo a la iglesia buscando la moral prediseñada que esta le ofrece y retomando de nuevo todos sus problemas "imposibles de resolver.


Escrito de José María Aranda Carmona en Impresionesvivas.
Email de contacto: jose.aranda7@gmail.com