17 de agosto de 2017



La Revolución sin el Estado:

Publicado por: hander Andres Henao

Comentario a los 100 años de “Estado y la Revolución” de Lenin

Preliminar: El Problema
El Estado es la forma de sociabilidad impuesta por el capitalismo; su razón de ser radica en poner en marcha una forma de vida que deshumaniza la sociedad; ahí es donde lo real se hace racional, porque la razón del Estado produce irracionalidad en la realidad. La forma de vida capitalista organiza una socialidad, en la que la relación social de dominación se establece de manera formal como relación entre los propietarios “libres” e “iguales”, por lo que necesita de la constitución de un poder político de clase como un poder público: El Estado.
El tema del Estado y su relación con la revolución, es el punto nodal de la división entre los comunistas en los dos bloques históricamente reconocidos: Anarquistas y socialistas, entre aquellos que ven en el Estado una herramienta “transitoria” para la consolidación de la sociedad libre y, los que consideran que este no es sino el eje articulador de todas las contradicciones y la dominación, siendo imposible su utilización revolucionaria (Kropotkin, P. 2001).
Hoy 100 años después de la puesta en marcha de lo que muchos consideran la realización del materialismo histórico, tenemos como nueva generación de pensadores latinoamericanos, que repensar los fundamentos filosóficos de ese pensamiento, confrontándolo con sus propias limitaciones y posibilidades. La mejor excusa es Lenin y el problema del Estado para la Revolución, en honor a una discusión tenida, no hace mucho tiempo,  con unos camaradas militantes.


  1. CRITICA AL ESTADO BURGUES:
Estado y Revolución” (1917) de V. Lenin representa una síntesis de las ideas expuestas por Marx y Engels sobre sus análisis de los sucesos revolucionarios de Francia durante la época de 1848-1880 aproximadamente; donde finalmente llegan a la conclusión según la cual, el Estado debe ser destruido una vez se haya conseguido la tan anhelada libertad total y real humana, por efecto mismo de las herramientas que sostienen el mismo capitalismo: las relaciones humanas, las costumbres, la cultura. Junto a otras obras del periodo de septiembre a octubre del año de publicación de la obra- periodo de la misma revolución – representan y esbozan la «raison d'être» de la revolución y su praxis concreta.
La realidad no es lo que percibimos por mera intuición, la realidad más bien se esconde detrás de eso que percibimos. Para quienes somos hijos de la modernidad, el Estado se presenta como aquello que es la “realización de la idea”, como el instrumento mediante el cual la racionalidad humana se da para procurarse el mejor vivir. Pero la negatividad de la razón, muestra que el Estado en realidad en su existencia material, obedece a determinaciones históricas, que el Estado es producto del desarrollo histórico de la sociedad al llegar a una determinada fase de desarrollo, donde aparece la contradicción irreconciliable entre dos clases (Lenin, 1917) Es un órgano mediante el cual el juego dialéctico del amo y el esclavo alcanza el desarrollo de una máquina para la dinámica del asunto; el Estado es un órgano de dominación de clase.
Lenin plantea varios elementos centrales para critica del Estado Burgués, a través de las consideraciones de los Materialistas históricos clásicos: Marx y Engels. Como ya lo referimos, a lo primero que apunta Lenin como una crítica al Estado- Burgués- es la falta de consideración en su desarrollo histórico que lo termina mistificando como única forma de organización de la vida colectiva, el Estado no ha existido eternamente, tiene sus orígenes en lo que podríamos denominar la primera modernidad, en el siglo XVI con el inicio del absolutismo, del cual heredó todas sus facultades.
El estado es por regla general -de su propia génesis- propiedad del a clase económicamente dominante, que se sirve de su fuerza especial (monopolio de la violencia) para perpetuarse en su dominación; es el instrumento por medio de cual se explota a la clase oprimida. De este modo, se convierte en un «para- organism», un parasito para utilizar términos de Marx en el 18 Brumario. El Estado- dice Lenin- se sirve del «arma de la democracia» para medir el grado de consciencia de los oprimidos, manteniéndolos embelesados con el juego de elegir a quienes los oprimirán en cíclicamente. El haber llegado a esa fase de desarrollo económico, que estaba ligado a la aparición de la división de la sociedad en clases, aparece esta máquina como una necesidad para conciliar estas contradicciones.
Lenin plantea una crítica completa al Estado burgués, en tanto que el camino del «sujeto histórico»- el proletariado- esta inevitablemente ligado con la destrucción de este aparado como tal. Todas las instituciones del Estado burgués, perpetuán la misma dominación y el Estado el instrumento más completo de estas instituciones. Los funcionarios de dicho estado tienen una posición privilegiada en la salomónica diferenciación social. Instituciones como el parlamentarismo, no son más que lugares de charlatanería y evacuación- desarrollaremos esto más abajo- mientras haya Estado no habrá libertad completa, esa es la crítica negativa (dialéctica de Lenin) al mismo Sujeto absoluto hegeliano.


  1. IMPLICACIONES DE LA DESTRUCCION DEL ESTADO:


Que el ámbito de la política necesariamente esté ligado al ámbito del Estado, es bien visible para quien este mirando el asunto desde el realismo político. La política es el juego social de la dominación y la lucha por la libertad. El Estado es entonces, el escenario de tal movimiento dialectico. Para que la negación sea dada, es menester la superación histórica de esa forma de vida social. El pensamiento marxista desarrolló muy bien aquella “naturalidad de la historia”, que muestra que para que se dé el desarrollo dialectico de la historia es necesaria la destrucción del Estado.
En el texto, Lenin plantea que la Destrucción del Estado burgués es algo que debe darse obligatoriamente en el proceso revolucionario, sin esta premisa no podría existir una transformación del Estado en beneficio del pueblo (las mayorías); el principal objetivo debe ser la revolución violenta y la destrucción del Estado, la primera debe ser la regla general, es el único paso para que deje de existir la división de clases. Lenin señala que el Estado burgués no se “extingue” sino que éste es destruido por el proletariado en la revolución, el que se extingue después es el semi-Estado proletario, un estado que reviste su forma de negación bajo la apariencia de su forma anterior.

Veamos un diagrama que muestra en términos generales la Destrucción del Estado Burgues y posterior Extinción del Estado Proletario: el cambio de la cantidad a la calidad:




Se plantea que la destrucción del Estado como tal- que reviste su forma originaria del absolutismo-, consiste en que precisamente esa característica que identifica a la maquinaria del Estado, que es la fuerza especial de represión, que era llevada a cabo por la burguesía hacia el proletariado; debe ser necesariamente sustituida por una fuerza especial de represión por parte del proletariado hacia la burguesía, es decir la dictadura del proletariado, y el apoderamiento del Estado por parte del proletariado se traducirá en la apropiación de los medios de producción en nombre de la sociedad, y deben ser cambiadas todas las instituciones del Estado burgués para que puedan reconfigurarse procurando el beneficio de todo el pueblo, nivelando por decirlo en términos hegelinaos, la dialéctica del amo y el esclavo, entonces, las clases sociales desaparecerán:

«El proletariado toma el poder del Estado y comienza a convertir los medios de producción en propiedad del Estado. Pero con ese mismo acto, el proletariado se destruye a sí mismo, destruyendo las diferencias de clases, los antagonismos y de ellos el Estado mismo» (Lenín, 1917:34)

Teniendo en cuenta la dictadura del proletariado después de la toma del poder y apropiación de los medios de producción, vemos que la dictadura del proletariado no va a ser permanente sino temporal, porque después de llevar a cabo esto, con este acto se destruye a sí mismo como proletariado y destruye toda diferencia y todo antagonismo de clases y con ello el Estado como tal.
Se señala también las aclaraciones que hace Lenin sobre algunas tergiversaciones que han hecho los anarquistas, y los partidos socialistas “oficiales”, llamados por él, (oportunistas), entre las que se plantea que Engels es partidario de la república democrática, como la mejor forma de Estado para el proletariado bajo el capitalismo, pero que esta consigna, “república democrática” era oportunista, no solo porque embellecía la democracia burguesa, sino porque no comprendían la crítica socialista de todo Estado en general. En este sentido, se entiende también que la democracia es un Estado, y por ende cuando desaparezca el Estado burgués la democracia desaparecerá también, se aclara que la supresión del Estado proletario, es decir la supresión de todo Estado se da por medio de un proceso de extinción; Lenin dice que es un hecho que se dará espontáneamente, las clases desaparecerán de un modo tan inevitable como surgieron en su día, y el Estado burgués será sustituido por una comunidad (comunismo), así se dará el paso a una sociedad sin divisiones de clase ni Estado; teniendo en cuenta que en la comuna es especialmente necesario seguir reprimiendo a la burguesía y vencer su resistencia, es decir, la revolución debe ser permanente, esta no se estabilizara sino que debe seguir su proceso continuo.

    3. EXTINCION DEL ESTADO:


El materialismo histórico es a la inversa a cuestión darwiniana. Si éste (Darwin) descubrió la historicidad de la naturaleza, aquel (Marx) descubrió la naturalidad de la historia(Lenín, 1917: 67). En los planteamientos de Marx y Engels, condensadas en Lenin, no vemos ni un rastro de utopismo; la cuestión del Comunismo se plantea como el naturalista plante a la cuestión del desarrollo de una nueva especie biológica (ibídem) No pasa como a los dinosaurios, en donde una explosión súbita desencadenó su desaparición; sino más bien el adormecimiento vital del organismo en su estructura anterior, se desarrolla dando paso a una forma superior; un acto no de súbito, sino más bien gradual: a medida que sus órganos mismos trasmutan naturalmente a aquella forma superior, mantienen – al menos parcialmente- aquellas formas orgánicas que irán desapareciendo a medida que el organismo necesite de nuevas formas orgánicas para darse esa nueva manera de vida; en otras palabras, irán cambiando las relaciones sociales de producción, cambiando con ello las condiciones que sustentan el Estado, por lo que el Estado será entonces superfluo.
Vemos entonces que el Estado no se cambia de inmediato por la «Extinción» sino por la «revolución», la violencia - expresa Lenin- tiene un papel revolucionario es la parte de toda sociedad que contiene la nueva forma y es a la vez, el instrumento con el cual el sujeto histórico se abre camino y rompe con las formas anteriores (ibidem, 70). Marx, Engels y Lenin saben muy bien que la lógica amigo- enemigo1, amo- esclavo que han caracterizado el fundamento del ejercicio político de la sociedades concretas, muestra que el paso a una forma cualitativamente distinta solo se conseguirá con el uso de la violencia, las consciencias hegelianas que “desean deseos”, se anteponen en una lucha a muerte. Ya más arriba hemos esbozado los planteamientos relativos de Lenin sobre los elementos centrales a la crítica del Estado burgués y las implicaciones de su posterior destrucción.
Consecuentemente, una vez el proletariado y el campesinado se hacen con el poder, inmediatamente comienza a destruir paulatinamente el “aparato parasitario”. Esto ya o hemos desarrollado más a fondo en el punto inmediatamente anterior, una vez clarificado nuevamente esto, paramos a desarrollar los argumentos de Lenin sobre la extinción concreta, no de la forma de estado burgués sino del estado proletario:
Como lo muestra la gráfica anterior, a diferencia de los anarquistas, el estado para (ciertos seguidores) (d)el materialismo histórico, pasa por una etapa de transición política, como lo hemos reiterado; no hay utopismos anarquistas, lo que se hace es destruir la antigua maquina por una nueva que permita ir reduciendo a la nada toda burocracia (ibidem, 100) Una exactitud sociológica si en verdad se quiere enfrentar un proyecto político de esa índole. El Estado, toda forma de dominación encierra en realidad una relación de orden social, si no se cambia eso – como diría el mismo Lenin- se estaría cambiando solo de nombre.
Pero, ¿Con qué se sustituye entonces esta máquina parasitaria? Y ¿Cuáles son los elementos para no terminar perpetuándola? Marx en el “Manifiesto del Partido Comunista” 1848, daba respuesta abstracta a estas cuestiones mas no los medios para su consecución, solo el ejemplo histórico de la comuna de parís 1871 le muestra que la clase obrera no toma el Estado para su propio beneficio, sino para destruirlo y cumplir con su misión histórica. Desmenucemos más el asunto:
Las dos clases que forman el pueblo ( Campesinado y Proletariado) se unen alzados en armas y se toman el poder, destruyendo las instituciones de la minoría privilegiada, transformándolas en instituciones para la mayoría y entre más intervenga entonces el pueblo en el funcionamiento de estas nuevas instituciones ya no será necesario dicho poder (ibidem). Las forma política que sustituye el Estado por un no Estado, es la Comuna ejemplo de 1871 en parís, que regresa al organismo social todas las fuerzas que hasta ahora desembocaban en el Estado burgués, impidiendo el movimiento libre. Esta nueva forma es el pueblo organizado como clase dominante. Se causa así una unión voluntaria de la comuna en la Nación para aplastar la dominación y resistencia de la Burguesía. El centralismo voluntario, la unión central consciente, se distingue en la organización absolutamente libre de las comunas en la unificación de la acción de todas para dirigir los golpes contra el capital; para aplastar la resistencia de los capitalistas minoritarios que se resisten al “salto cualitativo” y entregar a la nación (toda la sociedad) los medios de producción.
De este mismo modo, se destruye con el parlamentarismo y se instauran instituciones donde la libertad de crítica y el examen no degeneren en engaño; aquí los parlamentarios ejecutan sus propias leyes para comprobar ellos mismos sus planteamientos y no ir a los lugares de charlatanería que son los parlamentos del estado burgués: lo que se crea son reales “ corporaciones de trabajo” , así que no es la abolición de las instituciones representativas, sino una transformación en el que el legistador ejecuta y esos son todos los miembros del pueblo que irán administrando estas funciones por turnos y gradualmente, consiguiendo con esto la buena costumbre de comunista.
Es evidente entonces, que esta extinción paulatina del Estado, es el desarrollo de la completa democracia para su posterior extinción, pues la extinción del Estado supone la extinción de la democracia, “cuanto más completa sea la democracia, pronto llegara el momento de no necesitarla” (ibidem, 118)
El científico es riguroso, por lo que Marx al plantear las bases económicas para la extinción del Estado, formula ávidamente- como lo muestra Lenin- las dos fases necesarias para llegar al comunismo. La primera fase, es la fase inferior del comunismo (muchos la llaman socialismo), no puede proporcionar todavía la justicia e igualdad: existen diferencias, pero no subsisten con la explotación del hombre por el hombre; pues en esta fase, los medios de producción han dejado de ser propiedad de los individuos particulares, pertenecen a la totalidad de la sociedad (ibidem, 120). No se trata entonces de la sociedad comunista como tal, que se desarrolla sobre su propia base, sino de una que ha salido del seno de la sociedad anterior y que mantiene los rasgos de esa formas de vida.
No obstante, aunque al socializarse los medios de producción, desaparece el derecho burgués; esta fase presenta un defecto inevitable que Lenin expresa en estos términos: “el que no trabaja no come”, “al igual cantidad de trabajo igual cantidad comida”. Lo anterior expresa que en la primera fase persiste el derecho burgués en el aspecto de la desigualdad, pues al desigual trabajo de hombres desiguales la igualdad de comida. También persiste la utilización del Estado que vela por la propiedad común y la distribución de los productos (ibidem, 137)
Obsérvese que existe una gran diferencia política entre la fase anterior y la fase completa, superior. Lenin muestra que mientras llega la nueva fase superior, se exige un riguroso control de los medios de producción por parte del Estado proletario; control sobre la media de trabajo y consumo que se inicia con la expropiación de los capitalistas. Lo anterior no se lleva a cabo por un montón de burócratas, sino por el Estado de los obreros armados; el Estado de los soviet de diputados obreros y soldados.
Toda la sociedad de la primera fase se concreta entonces, en una sola fabrica (modo producción) con trabajo igual y salario igual. El Estado se irá extinguiendo en tanto que ya no hay capitalistas, no hay clases, por lo que no hay que reprimir ninguna clase. Del mismo modo, la democracia que manifiesta la existencia de una mayoría reprimida por una minoría, significa solamente una igualdad formal. En la medida que se materialice la idea no será entonces necesario lo anterior y “de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad” mostrando que el trabajo en su máxima ontica y ontológica, supone al trabajo como expresión de la vida en toda su dimensión.
En la fase superior de comunismo desaparece la subordinación del individuo a la división del trabajo social y con ello el contraste entre el trabajo intelectual y trabajo manual. Ésta fase es cuando todos conscientes dirijan la producción social y nos habituaremos poco a poco a las reglas elementales de convivencia, sin ese aparato de coacción que se llama Estado y se camufla en la democracia. Mientras exista Estado y democracia no existirá libertad. Mientras haya libertad no existirá estado.


Consideraciones finales:



¿El marxismo es una filosofía crítica que transforma la realidad o es una filosofía que continua sobreviviendo porque no ha encontrado el momento para su realización? Es un filosofía y praxis política crítica porque constantemente reevalúa su limitaciones y posibilidades de realización. En un texto fundamental sobre materialismo histórico, Bolívar Echavarría se pregunta:
« [..] ¿Cómo es posible un discurso teórico propiamente comunista? Es decir: ¿cómo afecta la peculiaridad del mensaje comunista a la configuración fundamental del discurso teórico? ¿De qué afirmación básica sobre la objetividad y sobre el tipo de actividad teórica adecuada a ella parte el discurso teórico comunista? […]» (Bolívar Echeverría, 2011:14).
La peculiaridad del mensaje del pensamiento crítico, de la teoría y tradición crítica, se fundamenta en la reflexión constante sobre la importancia en la vida del ser humano del ejercicio mismo del pensamiento y cómo este tiene repercusiones prácticas.
El pensamiento teórico del V. I. Lenín sobre el Estado y la revolución ha tenido gran impacto a nivel práctico, de tal forma que se sacrificó con ello mismo lo fundamental de su formulación teórica; de él se ha hecho una caricatura. Nos podemos preguntar ¿cuál es pues el balance de lo obtenido después de 100 años? ¿Alguna vez en la historia ha ocurrido la puesta en marcha de la extinción del Estado por parte de los régimen de izquierda marxistas- leninistas o resulto cayendo Lenin en la utopía irrealizable que tanto crítico a los Anarquistas?
El propio L. Trotsky (2012: 41) dice:
«[…] Siguiendo a Marx y Engels, Lenin ve el primer rasgo distintivo de la revolución en que al expropiar a los explotadores suprime la necesidad de un aparato burocrático que domine a la sociedad y, sobre todo, de la policía y del ejército permanente. “El proletariado necesita del Estado, todos los oportunistas lo repiten —escribía Lenin en 1917, dos o tres meses antes de la conquista del poder—, pero olvidan añadir que el proletariado solo necesita un Estado agonizante […] Cualquiera que sea la interpretación que se dé a la naturaleza del Estado soviético, una cosa es innegable: al terminar sus veinte primeros años está lejos de haber “agonizado”; ni siquiera ha comenzado a “agonizar”; peor aún, se ha transformado en una fuerza incontrolada que domina a las masas […] »


Lenin dejó escapar de sus análisis el hecho de que el Derecho y la administración manifiestan un fenómeno superior y central del capitalismo: la Racionalización, que se expresa en la esfera del Estado al configurarse una «Dominación Racional» a partir de una clase burocrática. En los regímenes socialistas, de Stalin a Mao, pasando por Fidel Castro o el propio socialismo del siglo XXI en América Latina, se fundamentan en la expansión del Estado tanto en la Economía como en las esferas sociales. El Estado se hace fuerte no porque ataque directamente las estructuras sociales, psíquicas y culturales que sostiene el capitalismo, sino porque produce una ficción de cambio en lo económico (Nacionalización) y político (populismo de la inversión social). La “transición”, la “dictadura temporal”, parece ser muchas veces eterna.
El pensamiento filosófico-político latinoamericano, rompe con los antagonismos entre anarquistas y socialistas; sus cuestiones van más allá de los problemas formulados por el pensamiento político crítico europeo. Hoy leemos al camarada Lenín, no para malograr la totalidad de sus postulados, sino para realizar aquello mismo que él inspiró: revisar las limitaciones y posibilidades de realización. Su acierto, considerar la necesidad de un proceso social de transición a la sociedad comunista. Su error, fue considerar al Estado como el garante de ese proceso. En ese sentido es que,
«[…] La burocracia no sólo ha vencido a la Oposición de Izquierda, ha vencido también al partido bolchevique. Ha vencido al programa de Lenin, que veía el principal peligro en la transformación de los órganos del Estado “de servidores de la sociedad en amos de ella” […]» (Trotsky, 2012: 69).


La propia degeneración interna del partido bolchevique fue la causa del triunfo de Stalin y de la extremada burocratización del Estado soviético (Trotsly, 2012). Lenin fue un romántico; pensó que todo militante de izquierda es realmente libertario.
La Revolución debe ser pensada sin el Estado. Su Extinción se realiza con su destrucción inmediata; con la puesta en marcha de una nueva moralidad entre los seres humanos. El Estado es la forma de sociabilidad que impone el capitalismo para perpetuar de ese modo su existencia, por lo que es completamente ilógico creer que pueda tener un aspecto revolucionario en sus estructuras internas. No se puede pensar la revolución con el Estado; la revolución es sin el Estado, ya que procura su destrucción.


TRABAJOS CITADOS



Bolívar Echeverría. (2011). El materialismo de Marx. Discurso Crítico y Revolución. Itaca.
Cerroni, U. (1967). Introducción al Pensamiento Político. Buenos Aires: Amorrortu.
Kropotkin, P. (2001) El Estado. Biblioteca virtual anarquista. Disponible en : www.cgt.es/biblioteca.html
Lenin, V. (1917). Estado y Revolucion. Moscu.

Trotsky, L.(2012). La Revolución Traicionada: ¿ Qué es y a dónde va la URSS?. Editado por partido Socialista centroamericano.

1 Esta propuesta dialéctica del realismo político la presenta Carl Schmitt en su texto Concepto de lo Politico de 1932.


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