Hegel: La unidad del concepto en la Filosofía del Derecho

Hegel representa en la filosofía el último gran esfuerzo por superar la fisura establecida en la modernidad, la misma va de Descartes a Kant. La escisión supone un sujeto por un lado y a la realidad por el otro. Dualismo sujeto-objeto. Pero el punto de inflexión será Kant. Para quien la razón queda sujeta a la empíria al trabajar sobra la base de la síntesis de la apercepción; la razón opera desde la sensibilidad de la estética trascendental sobre la forma del aparato categorial del entendimiento en la constitución del fenómeno dentro del marco espacio temporal del sujeto.
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¨Lo que es racional es real y lo que es real es racional¨



Hegel representa en la filosofía el último gran esfuerzo por superar la fisura establecida en la modernidad, la misma va de Descartes a Kant. La escisión supone un sujeto por un lado y a la realidad por el otro. Dualismo sujeto-objeto. Pero el punto de inflexión será Kant. Para quien la razón queda sujeta a la empíria al trabajar sobra la base de la síntesis de la apercepción; la razón opera desde la sensibilidad de la estética trascendental sobre la forma del aparato categorial del entendimiento en la constitución del fenómeno dentro del marco espacio temporal del sujeto.

Cito de memoria: ¨Todo conocimiento comienza por la experiencia¨ Así, la razón no puede ir más allá de la sensibilidad, por lo tanto se pierde en antinomias cuando la base empírica está ausente; de este modo: dios, la libertad y el alma carecen de sustancialidad, es decir, quedan fuera de toda posibilidad de conocimiento, se limitan al ámbito especulativo, abstracciones-necesarias y universales- en las cuales la razón se pierde. Cuando parecía imposible superar la fisura y establecer un sistema que diera cuenta del todo, de la unidad del concepto; Hegel, emprende la tarea titánica de conformar dicha unidad y dar cuenta de una filosofía que abarque la totalidad de lo real y superar así la contradicción entre lo subjetivo y lo objetivo. Cómo. Pues bien, dar cuenta de la unidad del concepto desde la filosofía del derecho será la tare a continuación. Mi método de trabajo será expositivo. Iré exponiendo los aspectos centrales del texto citado, comentando y emitiendo juicios de carácter personal productos de mi trabajo de lectura. 

 Las determinaciones del concepto son: el derecho privado-moral-familia-sociedad civil-Estado-Historia Universal. Cada uno de los momentos del concepto expresa la manifestación empírica y el desarrollo necesario de la historia. Es decir que desde el concepto se produce la materia que se expresa como la autodeterminación de los sujetos particulares que se desarrolla en el movimiento dinámico a través de los distintos procesos históricos. De este modo las determinaciones del concepto no hacen más que explicitar la dinámica de las conciencias que realizan los pueblos. Lo cual supone un desarrollo necesario en el cual lo indeterminado genera su propia determinación. Lo indeterminado en tanto momento abstracto positivo hace posible el devenir histórico al generar desde sí su propia determinación negativa que surge de la actividad del pensamiento. La dinámica establece como transito necesario el momento de la identidad de los opuestos: el ser en sí y el para sí en la unidad del ser. Con lo cual los procesos históricos además de necesarios es negativo, condición que presupone la superación de lo abstracto en la determinación concreta pero conteniendo en sí el momento anterior. Por ende: teleológico. Momento en que lo real se sabe a sí mismo y se sabe como momento del Saber Absoluto. Qué busca Hegel con todo este andamiaje conceptual? Simple: Deducir leyes especulativas que den cuenta de los procesos históricos objetivos. Pero por qué es eso posible? Porque la dialéctica es la formulación de la identidad entre sujeto y sustancia. Es decir que el concepto se realiza y al hacerlo la realidad es subjetivada. Más simple: Ser y Pensar se corresponden.

Hegel dice:

La dialéctica superior del concepto consiste en producir y concebir la determinación no simplemente como límite opuesto, sino producir y concebir desde él el contenido positivo y el resultado en cuanto solamente así es desarrollo y progreso inmanente. Esta dialéctica no es, pues, el hacer externo de un pensar subjetivo, sino el alma propia del contenido, que hace brotar orgánicamente sus ramas y frutos. El pensar, en cuanto subjetivo, ve este desarrollo de la idea como actividad propia de su razón, sin añadir nada de su parte. Considerar algo racionalmente no significa traer una razón desde afuera para el objeto y elaborarlo de ese modo, sino que el objeto es racional para sí mismo. Aquí es el espíritu en su libertad la más alta cumbre para la razón autoconsciente la que se da realidad y se engendra como mundo existente. La ciencia sólo tiene el oficio de traer a conciencia ese trabajo propio de la razón de la cosa.


 Como puede apreciarse la simplificación de la dialéctica en tesis-antítesis-síntesis es otra de los tantos reduccionismos que se hace injustamente en filosofía. En ningún momento de la presente obra se expresa esta formula común en la filosofía en su versión de manual. Ahora bien, retomando la exposición; qué quiere decir todo esto. Lo que explicitamos hace un momento. Es decir que la propiedad privada, la familia, la sociedad civil, la justicia, son determinaciones del concepto de libertad. Dicho de otro modo, manifestaciones empíricas de los distintos procesos históricos del hombre que surgen a través de la negación de la conciencia; no hay una realidad por un lado y un sujeto por el otro, el cual haría uso de algo así llamado ¨método dialéctico¨ para aplicar a un objeto externo para dar cuenta del despliegue del concepto. Sino que sujeto y realidad se corresponden. La ciencia a la que refiere Hegel es la filosofía. La filosofía es la que hace consciente los distintos momentos del concepto: moral-eticidad-estado. Adelantamos demasiado en la exposición porque en Hegel la unidad conceptual tiene su realidad efectiva en el Estado. Vale decir, los momentos son las determinaciones del concepto de libertad.


 2 La moralidad es la libertad particular que cobra existencia empírica en el derecho positivo. Es la libertad subjetiva. En síntesis, es el mundo del individuo. Cito parágrafo 138: ¨Esta subjetividad en cuanto autodeterminación abstracta y pura certeza sólo de sí misma, volatiliza, asimismo, toda determinidad del derecho y del deber y de la existencia empírica en sí, en cuanto ella es el poder judicativo de determinar sólo desde sí lo que es bueno respecto a un contenido, y a la vez el poder, el cual el bien, primeramente sólo representado y que debe ser, agradece una realidad¨ La moralidad es la autodeterminación del derecho, es la negatividad pura de la cual surge la oposición entre lo universal y lo singular en cuanto constituye lo absoluto porque depende de la voluntad del sujeto pero sin realidad efectiva; así, en tanto momento del espíritu debe darse un contenido a través de las instituciones, leyes y costumbres racionales para lo cual es necesario el tránsito a la eticidad. Es esta fricción entre lo singular y universal lo que hace posible la dinámica social. De esta manera la libertad individual se introduce en el mundo en consonancia con la razón. ¨De este modo, la identidad concreta del bien y de la voluntad subjetiva, la verdad de ellos, es la eticidad¨ Y más adelante, cito: ¨La unidad del bien subjetivo y objetivo que es en sí y para sí es la eticidad y en ella, según el concepto, ha ocurrido la reconciliación. Pues si la moralidad es la forma de la voluntad en general según el lado de la subjetividad, la eticidad no es simplemente la forma subjetiva y la autodeterminación de la voluntad, sino el tener su concepto, es decir, a la libertad, como contenido¨ 


El bien ético-la eticidad- es real cuando el espíritu se manifiesta en la realidad. Su concepto es la familia o el pueblo. El movimiento se desarrolla: 

 • Familia-individualidad-necesidades recíprocas 
 • Sociedad civil-necesidades vitales-sistema de trabajo 
 • Estado-verdad suprema y absoluta del espíritu 

 El concepto se expresa progresivamente. Los distintos momentos producen en su interior su propia autodeterminación dando a la historia un carácter progresivo necesario cuya expresión acabada es el Estado pero no el Estado alemán porque en el momento de redactar el tratado que vengo exponiendo tal cosa no existe. El Estado que Hegel tiene ante sus ojos es no-real, es decir: falso. 

 Parágrafo 258: ¨El Estado es realidad de la idea ética: es el espíritu ético en cuanto voluntad manifiesta, ostensible a sí misma, substancial, la cual se piensa y sabe, y la cual lleva a cabo lo que sabe y en cuanto sabe. En lo ético tiene el Estado su existencia inmediata, y en la autoconciencia del individuo, en su saber y actividad, su existencia mediata, así como éste, por su disposición en él, en cuanto su esencia y finalidad, y producto de su actividad, tiene su libertad substancial¨ El Estado representa el desarrollo objetivo del concepto en el cual el ideal ético deviene racional en tanto manifestación empírica de la voluntad particular en lo universal alcanzando la unidad objetiva del concepto. La misma se realiza en el Estado porque de este modo la unidad expresa la realidad efectiva en cuanto la idea ética expresa la libertad particular determinada de acuerdo a principios racionales. Por ello, lo universal debe expresar la voluntad individual y corresponderse ambas. El ideal ético es la mediación necesaria entre la voluntad subjetiva y el Estado objetivo. Cito: ¨Si la primera base del Estado es la familia, las clases son la segunda. Esta es tan importante porque las personas privadas, aunque egoístas, tienen la necesidad de dirigirse a las otras. Aquí está, por tanto, la raíz por la que el egoísmo se vincula a lo universal, al Estado, cuya preocupación tiene que ser que este vinculo sea sólido y firme.¨ El Estado objetiva sobre las bases del sistema de necesidades las particularidades por medio de la materialización de los valores éticos. Así, el sujeto deviene ciudadano. La familia, la sociedad civil, el Estado son figuras de la voluntad libre-como ya se señaló anteriormente-; momentos en el cual: ¨Lo bueno, el cual es aquí la finalidad universal, no debe permanecer sin embargo, simplemente en mi interior, sino que debe realizarse. La voluntad subjetiva exige ciertamente en mi interior, es decir es finalidad, obtenga existencia empírica externa, de modo que, por consiguiente, lo bueno debe ser realizado en la existencia externa. La moralidad, así como el primer momento del derecho formal, son ambos abstracciones, cuya verdad sólo es la eticidad. La eticidad es así la unidad de la voluntad en su concepto. Su primer existencia empírica, por otra parte, algo natural, en la forma del amor y del sentimiento: la familia, el individuo ha superado aquí su frágil personalidad y se encuentra con su conciencia en algo total. Pero el siguiente grado es ver la quiebra de la eticidad verdadera y de la unidad sustancial: la familia se desintegra y los miembros se comportan autónomos entre sí, uniéndolos solamente el nexo de las necesidades recíprocas. A este grado de la sociedad civil se le ha considerado a menudo como el Estado. Pero el Estado es sólo el tercero, la eticidad y el espíritu en el cual tiene lugar la prodigiosa unión de la autonomía de la individualidad y de la sustancialidad universal. Por tanto, el derecho del Estado es más alto que cualquier otro grado: es la libertad en su figura más concreta, la cual sólo cae todavía bajo la verdad suprema y absoluta del Espíritu del mundo.¨ 

 La cita es larga pero vale la pena porque Hegel explicita la exposición que vengo realizando. Hegel resume el desarrollo de los distintos momentos de objetivación del Espíritu a través de lo particular; porque los momentos representan el desarrollo de la historia que culmina en el momento que lo real sabe que ha llegado al Saber Absoluto. Es por eso que Hegel puede escribir en su prefacio: 

                                             ¨Lo que es racional es real 
                                              y lo que es real es racional¨ 


 Mencioné anteriormente que el Estado que Hegel tiene ante sus ojos es la expresión irracional, por ende falso y no-real. Para explicar este aspecto voy a tomar como ejemplo la monarquía francesa y la revolución de 1789. La monarquía de los borbones representa lo irreal, lo falso en tanto los valores de la ilustración encarnan la voluntad general de la sociedad civil que busca darse a sí existencia empírica, expresando además la dinámica de la historia necesaria. En tanto el en sí y para sí del Estado supone la realización de la libertad y a la razón como fundamento y unidad del concepto. En palabras de Hegel: ¨La esencia del Estado moderno mismo es que lo universal esté ligado a la libertad completa de la particularidad y al bienestar de los individuos, que, por tanto el interés de la familia y la sociedad civil tiene que juntarse en el Estado, pero que la universalidad de la finalidad no puede progresar sin el propio saber y querer de la particularidad, la cual tiene que conservar su derecho (…) Sólo por el hecho de que ambos momentos subsisten en su fuerza, es que hay que considerar al Estado como un Estado articulado y verdaderamente organizado¨ Es decir, el Saber Absoluto, en tanto conciencia de ser en su manifestación empírica, es expresada por los particulares actuantes en la historia que encarnan la conciencia de sí en el para sí del ser. En otros términos encarnan la realidad objetiva del concepto en correspondencia mutua. De ahí que Hegel profese una admiración desmedida por la figura de Napoleón Bonaparte, quien sería la exteriorización del Espíritu del mundo al expandir por Europa los principios racionales de la revolución francesa. En el presente ejemplo las monarquías absolutistas-momento de redacción del presente tratado en Prusia por ejemplo-expresarían el primer momento abstracto positivo. Téngase presente los valores reaccionarios-¡post revolución francesa!- de las monarquías aliadas en la Santa Alianza: el absolutismo. 


 3 Es decir que el Estado cuando no corresponde al momento particular, y por tanto no hay unidad ni correspondencia, es un Estado irracional. El mismo en tanto momento abstracto debe ceder el tránsito al momento negativo concreto, la violencia no es más que la vía por la cual la historia expresa la dinámica necesaria para concluir-veremos pronto esto-en la unidad racional. El primer momento niega la libertad e imposibilita la realización de lo particular y el bienestar de los mismos, fundamento necesario que hace posible la unidad del concepto. En términos de Hegel: ¨El Estado es real y su realidad es que el interés del todo se realiza en las finalidades particulares. Realidad es siempre unidad de la universalidad y de la particularidad, el estar desplegado de la universalidad es la particularidad, la cual aparece como una particularidad independiente, aunque sólo en el todo es sustentada y mantenida. En cuanto esta unidad no existe, no es algo real, aunque existencia podría ser admitida. Un mal Estado es un Estado que meramente existe; un cuerpo enfermo también existe, pero no tiene ninguna verdadera realidad (…) la verdadera realidad es necesidad: lo que es real en sí necesario. (…) Pues el Estado posee un alma viviente y este animador es la subjetividad, la cual precisamente es la que crea las diferencias, pero por otra parte, es la que mantiene la unidad.¨ La cita es potente porque muchas veces se acusa a Hegel de ser el filósofo que expresa la consolidación del Estado alemán o como su justificador, pero aquí vemos como Hegel resalta la importancia de lo particular, la necesidad de corresponderse uno y otro en armonía, un mal Estado es un Estado enfermo en el que sólo uno de los elementos se sobrepone por encima del otro. Un mal Estado es el que limita las libertades. Entonces: ¿Es el Estado en Hegel la expresión que contiene todas las figuras del espíritu? Sí. Porque la historia humana no es el desarrollo de acontecimientos contingentes, es el despliegue del concepto a través de diferentes momentos hasta culminar en el Saber Absoluto. Cuando lo real ha llegado a tomar conciencia de sí, culminando en la objetivación del Estado como el momento de unidad. Sin embargo el proceso no culmina y estoy seguro que Hegel lo veía con claridad. Es decir no hay ¨conciliación¨ posible porque suponerlo implica una contradicción en el interior mismo del concepto dialéctico. Porque las unidades del concepto nunca pueden ser cerradas por completo, porque los momentos de superación conservando, inevitablemente, por la dinámica de las subjetividades en los procesos históricos que no dejan de generar desde sí nuevas determinaciones a lo indeterminado. En todo caso son momentos de unidad pero parciales y no absolutos. Y Hegel es plenamente claro al respecto, lo ve, advierte cuál es el nuevo momento que surge para negar la unidad del concepto en el Estado moderno. El lector interesado puede buscar en los siguientes parágrafos: 242, 243, 244, 245, 246, 247, 248. ¨La importante cuestión de cómo sería remedida la pobreza es una cuestión relevante que agita y martiriza a la sociedad moderna¨ Pero para ello habrá que esperar al mayor discípulo del maestro Jena. Remitirnos a él excede los límites de la presente exposición. 

                                                                  Bibliografía 

 CRONIN, Vincent, Napoleón Bonaparte, una biografía íntima, Zeta, Barcelona,2007 
 D´HONT´, Jacques, Hegel, Tusquets, Barcelona, 2002 
 FERRARI, Oward, Filosofía o barbarie. La Europa de la razón(del logos) y la Europa de la traición. Una introducción a la filosofía, Ediunc, Mendoza,2004 
 HEGEL, G.W.F, Rasgos fundamentales de la filosofía del derecho o compendio del derecho natural y ciencia del Estado; traducción: Eduardo Vásquez. 2ed. Caracas Universidad Central de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca, 1991 


                                                                          Citas 

 Hegel, G.W.F, Rasgos fundamentales de la filosofía del derecho o compendio del derecho natural y ciencia del Estado; traducción: Eduardo Vásquez. 2ed. Caracas Universidad Central de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca, 1991-nota: las cursivas son mías salvo que indique lo contrario. Todas las citas pertenecen a la edición aquí citada-. 
 Hegel, op. cit., pág. 168 
 Op.cit, pág. 182 
 Op.cit, pág. 183 
 Op.cit, pág 257 
 Ibíd.,pág 222 
 Ib., págs. 86-87 
 Ib., pág. 51 
 Ib., pág. 263
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