Filosofía a la intemperie


Filosofía a la intemperie
Mercedes García Márquez es filósofa especialista en el campo de la Práctica Filosófica. Muy implicada en los proyectos de ASEPRAF desde sus primero años y miembro activo del Institut de Pratiques Philosophiques de París, se dedica a la investigación y divulgación de esta disciplina de la filosofía tan novedosa. Coordina diálogos filosóficos, talleres de formación y realiza asesoramiento filosófico individual. Podéis conocer más de su actividad y poneros en contacto con ella a través de su blog.

Aquí tenéis su primer texto para Microfilosofía, en el que esboza qué supone para la Filosofía abrirse a la realidad social, dejando de ser una doctrina hermética e implicándose en el desarrollo personal de aquellos que se  interesen en ella.

"Come rain or come shine" de Leo Cobo

Filosofía a la INTEMPERIE:
   Hace alusión a la exposición pública de la disciplina filosófica que, siguiendo el principio de este movimiento interesado en la práctica,  gana sentido en la medida en que es compartida con cualquier ser humano, especialmente, y por aquello de crear nuevas oportunidades, allí donde no se dan normalmente, es decir, con quienes no han tenido fácil dedicar su tiempo y su dinero a una formación académica en materia de filosofía. También quiere aludir, en ese marco de exposición pública,  a una  búsqueda que:·     No se queda al amparo de un pensamiento ya elaborado, repitiéndolo sin más. La academia juega su papel, los que nos hemos formado en ella somos los que tenemos que hacer algo más. Que los médicos o los artistas se quedaran en puros historiadores de lo suyo sería impensable. Igualmente, que su único objetivo fuera aportar algo a la historia de sus disciplinas sería un absurdo. Pero esto mismo en la Filosofía pasa casi desapercibido. Solo cobra realidad cuando sentimos el malestar de ser un puro receptáculo de ideas, y que esto no produce una transformación  ni de la propia conciencia, ni de la propia vida, ni de la vida en común, es decir cuando descubrimos que estudiamos prácticamente solo para lucir trazas de filósofos… Triste destino que la filosofía no se merece y nosotros tampoco.
·   Utiliza un pensamiento que se arriesga a salir de sí y construirse en diálogo con los otros. Sabemos que cuando exponemos nuestro pensamiento, éste se pone a prueba. Esta práctica no sólo nos activa de un modo insustituible, también nos hace realistas sobre la verdadera potencia de nuestro pensamiento, tanto en lo que concierne a sus valores como en lo que respecta a sus límites y condicionamientos.
·    Se mueve fuera de la academia para  llegar a los sitios donde hay demanda y ninguna oferta. En este sentido, se puede dar que la filosofía se vea degradada por un deseo divulgador legítimo pero desorientado,  o puede que, con la suficiente claridad de ideas y con medios filosóficos sencillos pero radicales, consigamos elevar el conocimiento de los que se acerquen. Alguna vez he oído decir que nuestra práctica es elitista, pero quizás quieran decir que es exigente,  y en eso tendrían razón,  porque la práctica filosófica tiene que mostrar exigencias  que son las que van a crear la diferencia con una charla común. Probablemente el enemigo número uno del pensamiento sea precisamente el intercambio mecánico de  tópicos que, a falta de una comunicación inteligente, sirve exclusivamente para estar conectados a los demás y vivir compartiendo “lugares comunes”. En contra de la tesis del elitismo está la consideración de que, por más que efectivamente se pide un esfuerzo, éste no está fuera del alcance de cualquiera que se acerque con seriedad y voluntad de profundizar, de trabajar filosóficamente.
·    Va al encuentro del otro. No se nos oculta que el ejercicio del pensamiento, además de favorecer la conciencia individual, también procura, a través del intercambio, un efecto socializador. El pensamiento se produce en su articulación individual ante los otros y con los otros. Con el intercambio de ideas se produce una multiplicación de su potencia, tanto por la suma, el contraste y  la complementariedad de las ideas  como por la construcción de una síntesis de las mismas. Las actividades grupales de práctica filosófica forman un espacio en el que se superponen varios registros: el pensar por uno mismo, el ser uno mismo, y el ser  y pensar en el grupo.
·     No se arredra ante la dificultad de llevar la tranquilidad y sosiego propios de la filosofía al mundo cotidiano, que tan a menudo aparece bajo el signo de la urgencia. El filósofo, fuera de la academia, encuentra la presión de la vida productiva, de la supervivencia, de la convivencia. Ante esta presión cabe retroceder por sentir que se da una velocidad incompatible con la reflexión, o bien cabe plantearse aportar a ese mundo de la rapidez y del ruido alguna dosis de la sabiduría del trabajo filosófico: la de pararse a templar el instrumento de nuestra vida que somos nosotros mismos, la de ofrecer un espacio de conciencia para que el rompecabezas de nuestra existencia obtenga el orden y el concierto que necesita con el fin de  obtener mayor plenitud y satisfacción, la de avanzar en una transformación y  maduración personal,  a través de la búsqueda de la verdad, que no termina sino con el final de la vida.
·    Considera que la humanidad en nosotros es algo que se ha de conquistar, como muy bien sabe el proceso educativo. El proceso educativo tiene su continuidad en un trabajo de ejercitación del espíritu  y de maduración que ocupa toda la vida.
 Éste artículo aparece en el blog de Mercedes García Márquez, Taller de Prácticas Filosóficas
Escrito por MERCEDES GARCIA MÁRQUEZ, para el I Congreso Español de Práctica Filosófica y publicada en la obra MÉNDEZ CAMARASA, J. - BARRIENTOS RASTROJO, J. (eds): Filosofía y espacios sociales, Vision, Madrid, 2011.

         Filosofía a la intemperie
             Escrito de Mercedes García Márquez. Más en Taller de Prácticas Filosóficas                                 

F. C. Barcelona: la elevación de la Poiesis


F. C. Barcelona: la elevación de la Poiesis.
Poiesis, así podríamos definir el estilo del Barça. Me arriesgo a hacer esto porque hay algo que no me gusta: la media se ha adueñado de la palabra “filosofía” para hablar de un estilo de juego que después se ha ido extendiendo al resto de equipos de fútbol.


Poiesis, así podríamos definir el estilo del Barça. Me arriesgo a hacer esto porque hay algo que no me gusta: la media se ha adueñado de la palabra “filosofía” para hablar de un estilo de juego que después se ha ido extendiendo al resto de equipos de fútbol. Aprovecho que hay una etiqueta para hablar de esto, aunque pueda parecer contradictorio en muchos de mis escritos. La única de las comparaciones filosóficas que se pueden hacer con el equipo de la ciudad condal es esta, amén de hablar de su entrenador Josep Guardiola. Quiero analizar el aspecto ofensivo, ni el táctico ni el defensivo del equipo, porque es donde más se crea.

Hablemos de la poiesis, según Heidegger en la Carta sobre el humanismo  la culpa del pensar técnico está en la escisión que hacen Platón y Aristóteles entre praxis y poiesis. Esta además se ha asociado a la poesía, es la creación de algo nuevo. Obviamente el primero de los filósofos despreciará esta porque se dedica a hacer copias de copias ya presentes, la poiesis será simplemente una creación de tercer nivel por así decirlo y totalmente alejada de la verdad, con lo que los creadores son expulsados de la República platónica. Paradójicamente, su estilo poético en los Diálogos platónicos le hacen un gran escritor y creador. Pero ese es otro tema, tan sólo trataba de darle una conexión con nuestros antepasados culturales griegos. El Pep Team ha conseguido enganchar con su forma de creación de fútbol a todo un colectivo muy diferente entre sí, ahí está el primer triunfo del conjunto blaugrana. Ese continuo reinvento futbolístico, además, le hace merecedor de la admiración mundial. Sea con tres o cuatro defensas el equipo siempre deleita a su público, por ello cuando baja un poco el nivel la sensación general es de desacierto o fallo de ese grupo humano. Una de las innovaciones que ningún otro equipo ha podido realizar es el destacado falso nueve, una manera de jugar sin un delantero centro puro. Messi como referencia de esto, a lo que se han sumado perfectamente jugadores como Cesc Fábregas o Alexis Sánchez. Pero vamos a analizar cómo es posible que ocurra esto con la formación que tienen y jugadores que tienen[1]La alineación habitual es la siguiente, he obviado lesiones y demás percances del deporte y la vida en general por razones más prácticas. Vamos a analizarla incluidos los movimientos ofensivos como hemos dicho:


Por lo general, este año sobre todo, Dani Alves sube la banda como carrilero lo que deja una defensa de tres. Pese a la fotografía, la defensa suele estar muy adelantada y las líneas del centro de campo se adelantan bastante provocando que al ataque se sumen hasta siete jugadores (incluso ocho). Provoca que la defensa y media contraria se metan atrás para defenderse, levantando una muralla que a base de paciencia los jugadores del Barcelona suelen derribar. Estos últimos años ha habido un cambio en un jugador importante como es Xavi, este sistema le permite llegar arriba y meter más goles de lo habitual ya que tiene bien cubierta la espalda por Sergio Busquets, cuyo trabajo es el más sucio e importante de toda esta creación poiética. Este jugador es el encargado de recuperar los balones que pueda, además de apoyar el ataque y desvivirse en defensa. El jugador clave, Messi, suele ejercer de mediapunta permitiendo la entrada de Iniesta. Por lo general toda jugada de gol pasa por los pies de estos cuatro jugadores, permitiendo la incorporación de los extremos Pedro y Villa. Una de las jugadas típica es la caída de Messi a la banda de Dani Alves, lo que permite llegar a cuatro jugadores al área contraria.



Al rosarino le encanta esta jugada porque siempre puede perfilarse hacia su pierna izquierda y golpear preciso y con fuerza a portería. A pesar de ser muy conocida, siempre sale de diferente manera con lo que la creación es demasiado importante. Hay dos posibilidades, espero se entienda el esquema:


Como se ve, a pesar de la superioridad defensiva representada por las cruces el Barça siempre tiene una posibilidad nueva de poiesis y la norma general es la triangulación si no hay posibilidad de creación, lo que nos lleva a ver cosas increíbles en un espacio de pocos metros. Cuando Messi recibe en el pico del área, tiene tres posibilidades: devolver al carrilero Alves y centrar con la incorporación de tres más dos jugadores al área, buscar a Xavi para que se la deje y tirar o a Pedro y tener el mismo resultado. El balón ajustado al palo suele entrar y si no la para o envía a córner el portero entran otros cuatro, tres mínimo, jugadores al rechace con lo que la presión para la defensa es máxima. La piedra angular de este proyecto es Messi, sin duda, pero los demás jugadores cuentan de manera inimaginable.

A grandes rasgos, esta es una aproximación al juego del F. C. Barcelona. Si la entrada tiene cabida y aceptación, me veré obligado a hacer más. Pero sobre todo me gustaría que se entendiera una cosa: este equipo es único, por eso el jugador argentino en su selección no puede hacer lo mismo que hace en su equipo. No hay comparación posible frente a un equipo que se dedica a dignificar este deporte. 


[1] Las imágenes son fotografías personales del autor, dando la autoridad de poder distribuir libremente cada una de ellas. 




F. C. Barcelona: la elevación de la Poiesis.
Enrique Martínez, mi blog personal: Esto es Kaos Contacto: Gmail: eselkaos2011@gmail.com / Facebook @Mart_Nrique

 
Microfilosofia, revista de caracter público y gratuito, diseñada y administrada por Esteban Higueras Galán.