21 de agosto de 2010



Bueno es lo que conduce al conocimiento.

Publicado por: Esteban Higueras Galán / @HGEsteban
PROPOSICIÓN XXV

Nadie se esfuerza por conservar su ser a causa de otra cosa.

Demostración: El esfuerzo que cada cosa realiza por perse­verar en su ser se define por medio de la sola esencia de esa cosa (por la Proposición 7 de la Parte III), y de dicha esencia sola, y no de la esencia de otra cosa, se sigue necesariamente (por la Proposición 6 de la Parte III) que cada cual se esfuerce por conservar su ser. Esta Proposición es evidente, además, por el Corolario de la Proposición 22 de esta Parte. Pues si el hombre se esforzase por conservar su ser a causa de otra cosa, entonces dicha cosa sería el primer fundamento de la virtud (como es notorio por sí), lo cual (por el Corolario antedicho) es absurdo. Luego nadie se esfuerza, etc. Q.E.D.

PROPOSICIÓN XXVI

Todo esfuerzo que realizamos según la razón no es otra cosa que conocimiento, y el alma, en la medida en que usa la razón, no juzga útil más que lo que la lleva al conocimiento.

Demostración: El esfuerzo por conservarse no es más que la esencia de la cosa misma (por la Proposición 7 de la Parte III), que, en cuanto que existe como tal, se concibe que tiene fuerza para perseverar en la existencia y para, hacer aquello que se sigue necesariamente de su naturaleza tal como está dada (ver la Definición del apetito, en el Escolio de la Proposición 9 de la Parte III). Ahora bien, la esencia de la razón no es sino nuestra alma, en cuanto que conoce con claridad y distinción (ver su Definición en el Escolio 2 de la Proposición 40 de la Parte II). Luego, todo esfuerzo que realizamos según la razón no es otra cosa que conocimiento. Además, puesto que ese esfuerzo que el alma realiza en cuanto que raciocina, para conservar su ser, no es otra cosa que el conocimiento (por la primera parte de esta Demostración), entonces este esfuerzo por entender es (por el Corolario de la Proposición 22 de esta Parte) el primero y único fundamento de la virtud, y no nos esforzaremos por entender las cosas teniendo a la vista algún fin, sino que, al contrario, el alma no podrá concebir, en cuanto que raciocina, que sea bueno para ella nada sino lo que conduce al conocimiento (por la Definición 1 de esta Parte). Q.E.D.

PROPOSICIÓN XXVII

Con certeza, sólo sabemos que es bueno o malo aquello que conduce realmente al conocimiento, o aquello que puede impedir que conozcamos.

Demostración: El alma, en cuanto que raciocina, no apetece otra cosa que conocer, y no juzga útil nada más que lo que la lleva al conocimiento (por la Proposición anterior). Ahora bien, el alma (por las Proposiciones 41 y 43 de la Parte II; ver también el Escolio de esta última) no posee certeza acerca de las cosas sino en la medida en que tiene ideas adecuadas, o sea (lo que es lo mismo, por el Escolio 2 de la Proposición 40 de la Parte II), en la medida en que raciocina. Por consiguiente, sólo sabemos con certeza que es bueno aquello que conduce realmente al conocimiento, y, al contrario, que es malo aquello que puede impedir que conozcamos. Q.E.D.

Clasicos de la cultura: Ética demostrada según el orden geométrico (Gastos de envío gratuitos)
Suscríbete al boletín para recibir lo último en tu correo electrónico

Introduce tu correo electrónico:


Etiquetas

Abentofail (2) Abner Pantoja (5) Agustín de Hipona (3) Amistad (8) Apariencia (2) Aprender (4) Aristóteles (19) Arte (10) Artículo (90) Artículos enviados (40) Averroes (5) Baudrillard Jean (2) Biografía (5) Borges (3) Capitalismo (6) Ciencia (16) Cine (2) Comunismo (2) Conceptos (7) Conciencia (3) Conocimiento (12) Cosmología (2) Crítica (4) Cultura (3) David Hume (3) Democracia (8) Derrida (2) Descartes (7) Dialéctica (7) Diferencia y repetición (2) Dios (5) Documental (3) Don Quijote (3) Ecología (3) Edad media (2) Educación (4) Enrique Martínez (15) Ensayo (136) Entrevista (2) Epicuro (3) Epistemología (7) Escritos (437) espíritu (5) Estética (10) Ética (23) Evolución (3) Existencia (4) Experiencia (3) Felicidad (2) filosofia (138) Filosofía Clásica (6) Filosofía Cristiana (2) Filosofía en blog (12) Filosofía griega (17) Filosofía hedonista (6) Filosofía medieval (7) Filosofía moderna (3) filosofía política (41) Filosofia y deporte (6) Foucault (29) Germán Gallego (23) Gilles Deleuze (51) Gramsci (6) Hacer filosofía (8) Hegel (42) Heidegger (11) Heine Heinrich (3) Henri Bergson (2) Hermann Hesse (7) Historia (8) Hobbes (3) Humanismo (3) Humor (3) Idea (14) Identidad (2) ideología (5) Imágenes (4) Incertidumbre (3) Individualidad (2) Inteligencia (2) kant (6) la filosofia (11) Lecturas (271) Lenguaje (9) Libertad (12) Libro ética geométrica online (113) Libros (14) libros gratis (6) Libros libres (7) Mal (3) Maquiavelo (11) Marco Aurelio (2) María Zambrano (2) Marques de Sade (2) Marx (28) Matemáticas (2) Mente (2) Metafísica (7) Michel Onfray (11) Microensayo (25) Miguel de cervantes (4) Miguel de Unamuno (7) Mitología (3) Moral (3) Música (9) Nada (4) Nietzsche (22) Ortega y Gasset (12) Oscar Oural (2) Percepción (8) Platón (10) Poesía (6) Política (24) Popper (6) positivismo (9) Posmodernidad (3) Práctica Filosófica (4) Psicoanálisis (3) Psicología (4) Racionalidad (2) Razón (5) Realidad (12) Relato filosofía (33) religión (4) Renacimiento (3) Reseña (6) Russell (4) Saber (3) Santo Tomás (3) Sexualidad (8) Shakespeare (3) Slavoj Zizek (3) Socialismo (5) sociedad (22) Soren Kierkegard (7) Spinoza (175) Subhistoria (4) Tales de Mileto (2) Teoría (4) Thoreau Henry David (5) Universidad (3) Venezuela (16) Verdad (5) Vico (4) Vídeo (63) Wittgenstein (10) Zapata (2)